Economía

Santa Fe saludó el llamado de Macri, pero avisó que no quiere ser socia "en las pérdidas"

El jefe de la Casa Gris desestimó un parate de la obra pública. La semana próxima, nueva reunión por la deuda histórica de la Nación.

Viernes 18 de Mayo de 2018

Si bien saludó ayer la decisión de la Casa Rosada de convocar, tras dos semanas financieramente turbulentas, a la oposición a un "gran acuerdo nacional" destinado a paliar el déficit, el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, advirtió: "Es como ser socios en las pérdidas". No obstante, el socialista procuró llevar tranquilidad al enfatizar que la provincia "está en condiciones de superar los problemas" y desestimar un parate en la obra pública, pieza clave para el mantenimiento del empleo.

Al repasar el llamado del presidente Mauricio Macri a la oposición, oficializado el miércoles pasado y durante el cual dio por concluida la reciente crisis cambiaria, el jefe de la Casa Gris señaló: "Ojalá tenga razón. Pero la memoria histórica de los argentinos indica que, cuando entramos en negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), generalmente las turbulencias se repiten".

"Ojalá que ahora sea distinto, porque los argentinos merecen encontrar un poco de paz y confiar en que la economía mejorará. Venimos de dos años realmente difíciles y algunos esperaban para 2018 la llegada de las inversiones y del crecimiento y que la inflación bajara, pero vemos que ocurrirá todo lo contrario. No porque lo digamos nosotros: lo afirmó el propio presidente", prosiguió el gobernador, en una entrevista concedida a La Ocho.

En ese sentido, Lifschitz consideró que el de Macri "es un mal pronóstico que no genera mucha confianza o expectativa". No obstante, impulsó la búsqueda de "caminos de diálogo para encontrar soluciones, porque el país necesita tener un rumbo".

Para Lifschitz, la convocatoria de Balcarce 50 a los partidos políticos constituye "una buena señal, porque no había ocurrido antes". Y agregó: "Esperemos que sea con amplitud y vocación de escuchar".

De todos modos, el socialista no ocultó sus reparos frente a la posibilidad de que el llamamiento oficial desemboque en propuestas de ajuste. "Es como ser socios en las pérdidas, como si nos invitan a integrarnos a una empresa y, de antemano, avisaran que solamente tendrá pérdidas", graficó.

"Al menos nosotros (por Santa Fe), no tenemos la expectativa de un plan de ajuste. Sobre todo en este momento por el que atraviesa el país. Siempre es bueno ordenar el gasto y tratar de hacerlo lo más eficientemente posible. El problema es, hoy por hoy, poner en marcha el proceso productivo y redoblar la inversión en obra pública", aseveró Lifschitz.

En esa línea, el gobernador precisó: "Cuando uno gasta más de lo que gana hay que desembolsar menos o tratar de conseguir otro trabajo, aumentar los ingresos. Yo iría por este último camino, incentivando la producción y generando más actividad económica para reducir el déficit".

El gobernador también se mostró preocupado sobre el impacto de la crisis en la obra pública, aunque destacó que mantendrá su "ambicioso plan" en la materia previsto para 2018, al tiempo que confirmó que el ministro de Economía provincial, Gonzalo Saglione, fue instruido "para conseguir recursos adicionales de financiamiento externo para poder incrementarlo".

"Es lo mejor que podemos hacer y estamos en condiciones de superar los problemas. Antes de la crisis la Nación ya había reducido notablemente la inversión en ese sentido. Pasó la mayor parte de la obra pública de Santa Fe al sistema de Participación Público Privada (PPP), que está dando sus primeros pasos y recién operará el año próximo", detalló.

Pero la turbulencia financiera declamada por Macri también parece haber tallado en el reclamo por la deuda histórica por coparticipación que la Nación mantiene con Santa Fe. Por eso, la administración de Lifschitz retomará la semana próxima las reuniones (que habían quedado en pausa) con la Casa Rosada.

"Lógicamente, la crisis cambió un poco el escenario, sobre todo si había alguna perspectiva de que el proceso inflacionario fuera a la baja o que el tipo de cambio se mantuviera estable. Esto nos obliga a repasar un poco los términos del acuerdo, pero seguiremos trabajando hasta último momento para llegar a un punto satisfactorio para la provincia", sentenció el gobernador.

Letra chica

La intendenta de Rosario, Mónica Fein, sentó posición ayer frente a la convocatoria de la Casa Rosada a la oposición. "Estoy a favor del diálogo, que tiene que basarse también en el respeto al federalismo. Pero me preocupa que el acuerdo implique sólo bajar el gasto social, que para nosotros es inversión", advirtió.

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