Salió el sol para la industria santafesina
Los fabricantes de línea blanca, muebles, pintura, automóviles y maquinaria agrícola de Santa Fe ya están trabajando al nivel prepandemia

Domingo 11 de Octubre de 2020

Hacer planes para cambiar la mesa del comedor, el sofá o el sommier, pintar la casa o renovar la heladera, el lavarropas o la licuadora, se convirtieron en los grandes proyectos del año para mucho argentinos que tienen la suerte de ahorrar algunos pesos de sus ingresos, y planificar mejoras en estos días de pandemia, donde la propagación delCovid-19 cercenó la vida cotidiana. En función de esto, y gracias al impulso del consumo interno, la industria santafesina comienza a mostrar indicadores positivos en muchos rubros. Aunque el incipiente repunte es muy variable y está atado a la demanda en cada sector, los empresarios se entusiasman con la posibilidad de que no sea sólo un veranito y esperan que el período más crítico de caída de la actividad haya quedado en el pasado.

La tendencia es más positiva si se comparan los números de Santa Fe con el de otras provincias donde el parate se siente con más intensidad. Mientras que durante agosto la actividad metalúrgica cayó en Buenos Aires (-4,5%) y en Córdoba (-7,8%), en Santa Fe exhibió un repunte interanual de 9,3%, según los últimos datos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra). En este marco, algunos sectores están trabajando al nivel de prepandemia, o mejor aún.

Víctor Sarmiento, presidente de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), remarcó que el crecimiento ronda los niveles previos a la llegada por estas latitudes del Covid-19.

La rueda está en movimiento, algunos rubros mejor que otros, pero hay un buen registro de consumo interno. Hoy trabaja a pleno la línea blanca”, dijo el dirigente y detalló que otro de los sectores que está “muy bien” es el del mueble y la madera, que “trabaja con entregas a 60 ó 90 días sorprendentemente”, así como los que fabrican sommier y colchones. “Los planes de Ahora 12 levantaron el consumo interno. También el rubro pintura está vendiendo mucho”, reseñó el referente de los industriales de la provincia.

Otros de los rubros que se está moviendo muy bien es el de motos y autos. La producción nacional de vehículos durante septiembre alcanzó las 32.149 unidades, lo que representó un incremento del 16,1% respecto del mismo mes de 2019, lo que permitió quebrar siete meses consecutivos a la baja y consolidar la recuperación registrada en los últimos meses de la pandemia, según informó la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) en su informe sectorial, al resaltar que la producción local de las terminales reflejó en septiembre una mejora del 24,4% frente a agosto, luego de meses sucesivos de caída que tuvieron su mayor impacto en abril con producción nula por el aislamiento social.

Desde el gobierno nacional el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, afirmó que la producción industrial “está mostrando una recuperación muy clara”, ya que los indicadores anticipados de septiembre “muestran un leve aumento” respecto al año pasado. Además, destacó las mejoras que se registraron en la fabricación de “motos y autos”, a la vez que resaltó que la industria de “maquinaria agrícola ya tiene colocada su producción hasta marzo”.

En el último informe de Adimra se destaca que la industria de la maquinaria agrícola aumentó su actividad 24,5% durante agosto, mientras que carrocería y remolques -también muy asociada al sector agropecuario- subió un 9,5%.

Siguiendo los números oficiales, el secretario de Industria, Ariel Schale dijo que la industria nacional se encuentra hoy con un estándar de producción “similar a los meses de agosto y septiembre del año pasado”, como el caso de la producción de la línea blanca (heladeras, cocinas y lavarropas), industria automotriz y el de las agromaquinarias.

El optimismo también tiene que ver con la batería de medidas económicas anunciadas recientemente. El funcionario se mostró esperanzado con que estas decisiones faciliten una buena liquidación de exportaciones, que permita, a su vez, la reactivación económica del país.

“Las medidas apuntan a un doble objetivo, aliviar la tensión sobre el mercado cambiario, pero también establecer un nuevo sistema de reintegros y derechos de exportación para toda la plataforma industrial, que alivia y mejora la competitividad, y fomenta la inserción de valor agregado argentino en el comercio internacional”, señaló.

Al respecto el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo, aseguró que las últimas medidas económicas anunciadas por el ministro de Economía, Martín Guzmán, “están en la buena senda, dentro de la cual habrá que empezar a transitar”. Sostuvo que “una baja de derechos a la industria o al campo significa un mejor tipo de cambio en un mundo que lo está precisando”. Según el dirigente industrial, es importante “tener una economía más ordenada, tener una inflación determinada y en donde se pueda reactivar, porque ahora es el momento”.

El presidente de Fisfe se mostró entusiasmado con el nivel de actividad que algunos sectores lograron en el último tiempo pero se mostró preocupado por las dificultades para conseguir insumos, situación que se vive “fundamentalmente porque las grandes laminadoras de línea larga y plana pararon sus hornos en el inicio de pandemia y la producción aunque está tendiendo a normalizarse está alterada” y es difícil cualquier previsión ante la aparición de algún caso de Covid-19 en planta que lleva a aislar a un número determinados de trabajadores, hecho que complica la producción.

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La industria de línea blanca es una de las actividades que repuntó.

“Se están viendo números de crecimiento al nivel de la prepandemia, incluso superando los números. Pero hay sectores complicados, como las empresas que trabajan para el gas y petróleo, los biocombustibles no pueden tener las puertas abiertas con los precios actuales y esto genera un problema muy serio en Santa Fe que es una de las principales productoras de biodiesel. También sigue complicado el sector del calzado o textil, aunque algo están repuntando”, reseñó Sarmiento.

Respecto a las medidas del paquete oficial, el presidente de Fisfe apuntó que el gran objetivo debe ser que “Argentina pueda exportar más” y dijo que para que la industria pueda sumarse con todas las letras al mundo del comercio exterior, es clave el financiamiento. “Las líneas de crédito a tasa subsidiada no han tenido un gran impacto, no llegó al sector industrial”, dijo el dirigente.

“El sector financiero fue el gran ganador en los últimos cuatro años y es necesario que se ponga los pantalones y entienda que hay que acompañar en esta etapa tan difícil para la Argentina y el sector industrial”, agregó al señalar que “está la oferta definida pero no llega por la cantidad de papeles que pide el banco antes de dar un mango”. También destacó que exportar es clave para el equilibrio de la industria.

Sarmiento consideró que el sector necesita al mercado interno y al externo y dijo que si el Estado garantiza con solidez y seguridad la macroeconomía, las industrias son competitivas. “Hay un mundo que necesita comprar y Argentina tiene que estar lista para arrancar. Todo depende de una política nacional que nosotros podamos acompañar con nuestro esfuerzo, tecnología e indiosincracia para poder lograr que el país no esté con un respirador automático sino caminando con buena salud”, subrayó.

Mariano Ferrazzini, presidente de la Unión de Industriales Región Rosario (Unirr), apuntó que algunos sectores tienen ventas superiores a la prepandemia, en comparación interanual, otros sectores están en recuperación, pero subrayó que un 30% de los sectores industriales de Santa Fe vienen muy atrasados y son los más afectados por las restricciones de la pandemia como el comercio, calzado. Y eso que el período que se toma para la comparación interanual es el castigado 2019, un año muy malo para la industria.

El empresario se mostró a favor de recuperar el mercado externo, pero dijo que eso es complejo en un mundo en el que el resto de los países tiene tasas para financiarse cercanas al cero y en el país están en un nivel mucho más elevado, aunque hayan bajado en el último tiempo. “Las medidas planteadas son buenas, veremos las implementaciones para ver los resultados”, señaló al tiempo que resaltó que mientras que hasta hace poco tiempo la necesidad de financiamiento era para capital de trabajo ahora comienza a vislumbrase intenciones de tomar créditos para inversiones.

Ferrazzini destacó que el gobierno nacional tomó nota de las demandas y está sacando algunas líneas subsidiadas y también el gobierno provincial con línea de prefinanciación de exportaciones al 3% comparada con el 15% que había anteriormente. “Cambia totalmente la ecuación de los exportadores”, apuntó.