Riesgo país: el equipo económico enfrenta días complejos

El indicador que revela los temores por la deuda argentina cerró la semana en el nivel más alto desde octubre de 2025. Las derrotas electorales de Trump y Bolsonaro se combinan con las dudas sobre el cumplimiento del programa financiero

21:05 hs - Sábado 07 de Noviembre de 2026

El riesgo país cerró la semana en 939 puntos básicos, tras dispararse 19,3% en cinco días y alcanzó su nivel más alto desde octubre de 2025, golpeado por el revés político que sufrió Donald Trump en las elecciones de medio término en Estados Unidos. A la incertidumbre internacional se suman las dudas sobre el programa financiero del gobierno de cara a las elecciones presidenciales de 2027, en un contexto de actividad económica estancada y expectativas de crecimiento cada vez más débiles. En este escenario, las valuaciones de los bonos argentinos comienzan a revelar qué riesgos políticos y económicos está descontando la City para 2027 y 2028.

En ese contexto, desde PPI advirtieron que el deterioro de los bonos argentinos responde principalmente a factores internos, más allá del impacto de la volatilidad internacional. Desde 1816 agregaron que en las últimas semanas a los bonos de Argentina les fue bastante peor que a los de otros países comparables.

El factor Bessent

Al respecto, desde LCG opinaron que, con el resultado electoral en EEUU, la suba del rendimiento de los bonos sin dudas está reflejando la menor probabilidad de contar con un prestamista de última instancia, como lo hubo en septiembre de 2025, en caso de necesidad frente a una corrida cambiaria.

Ante la consulta de si estas percepciones podrían revertirse, desde la misma consultora sostienen: “Es posible que, cuando la espuma baje, la mirada financiera se encauce a niveles no tan de pánico”.

El riesgo país pasó de 741 puntos básicos al 939 al cierre del viernes pasado. En la semana, los Bonares y Globales acumularon caídas de 6,0% y 5,7%, respectivamente. En lo que va del año, la caída alcanza el 9,1% para los bonos bajo ley local y el 8,1% para aquellos bajo ley extranjera.

La restricción externa

En su más reciente informe de coyuntura, el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso) advirtió que “pese al escenario internacional excepcional”, la apertura financiera y el tipo de cambio apreciado no generan las divisas necesarias para sostener el esquema de deuda. Señaló que el problema fue postergado mediante financiamiento externo y altos precios de exportación, pero 2027 será una prueba clave para el esquema cambiario.

El año próximo presenta fuertes necesidades de financiamiento: vencen u$s 16.000 millones con organismos internacionales y u$s 16.825 millones con bonistas privados. “Con un riesgo país elevado y dificultades crecientes para acceder a los mercados, parte de estos compromisos podrían requerir el uso de reservas”, analizó el Ceso.

Si bien las exportaciones alcanzaron u$s 87.123 millones en los primeros nueve meses del año, esas divisas se canalizan hacia la dolarización y la salida de rentas: hasta septiembre, el sector privado compró u$s 21.315 millones para atesoramiento, más que todo el superávit comercial del año, de u$s 19.583 millones. Además, hubo un saldo negativo de u$s 4.561 millones entre inversión extranjera directa y remisión de utilidades.

Los peores días

El gobierno atraviesa sus peores días en lo que va del año, tanto en el frente político como financiero. En diez días los principales aliados del gobierno perdieron sus respectivas elecciones. Además, los agujeros del programa financiero y las menores chances de tener un “salvavidas” desde Estados Unidos, llevaron al riesgo país al máximo desde las elecciones de 2025. Este el análisis que realizó el Centro de Economía Política Argentina (Cepa).

En su último informe financiero, los economistas de ese centro de estudios analizaron algunos impactos de la derrota del partido de Donald Trump en las elecciones legislativas de Estados Unidos, en un contexto de “búsqueda de activos seguros y caída abrupta en las acciones”. Apuntaron que los demócratas, ganadores de los comicios, presentaron en sus momento proyectos contra el salvataje que el gobierno republicano le brindó a Javier Milei en 2025. “Este tipo de proyectos no impedirían una nueva asistencia del secretario del Tesoro, Scott Bessent, porque el organismo que la ejecuta no requiere aprobación del Congreso, pero la dificultarían y elevarían su costo político”, señalaron.

“Los malos datos de actividad, la dura derrota de Bolsonaro y Trump en sus respectivas elecciones y la falta de proposición por parte del equipo económico llevaron al riesgo país a un récord del año en 950 puntos básicos, 360 puntos por arriba del nivel de comienzos de 2026”, señalaron los economistas. Rememoraron que este valor es superior al día previo a las elecciones Paso de 2019, momento en el cual “el modelo de Macri ya estaba acabado, el FMI había realizado el préstamo más grande de su historia y el desempleo alcanzaba los dos dígitos”.

Agujero financiero

Los analistas explicaron la situación actual por dos factores. Primero, la suba en las tasas en Estados Unidos le generó un agujero al programa financiero por cerca de u$s 5.000 millones, que era lo que proyectaban colocar en el mercado local en 2027. Incluso va a cerrar 2026 sin la emisión de los u$s 2.000 millones de AO29, que hoy cotiza a 16,8% de TIR, “un valor que imposibilita el acceso al mercado para el Tesoro”.

La reacción oficial fue comunicar que ese agujero se llenaría con alguno de los swaps, ya sea el tramo activo con China o reactivar el de Estados Unidos pero esto “se ve como una respuesta comodín para salir del apuro y no como una alternativa concreta”. En segundo lugar, las elecciones en Brasil y en Estados Unidos dejaron en claro que el respaldo político y financiero que necesitó Milei durante estos años “se verá reducido”.

Temor por las reservas

El informe de Cepa indicó que la disociación actual entre un riesgo país que se duplicó en dos meses y un tipo de cambio con variaciones de apenas 2,5% es una anomalía en la serie de datos. Pero aclaró que esta diferencia podría sostenerse: “El constante gesto del gobierno en intentar mantener el dólar planchado, a pesar de que genere un deterioro de las condiciones financieras, hace que el mercado todavía no imagine saltos bruscos de acá a la elección”.

La prioridad del gobierno por contener al dólar por sobre el nivel de reservas, encajes o tasas de interés hace que el riesgo sea asimétrico. “La lógica indica que una suba del riesgo país se acompaña de una suba del tipo de cambio, algo que puede romperse si el gobierno vende dólares para mantener esa diferencia y evitar que se cierre la brecha”, dice el Cepa. Pero aclara que “menos dólares en las reservas implica mayor incertidumbre acerca de los dólares para los pagos de deuda”.