Economía

Por no poder ajustar los precios bajan la calidad de las naftas premium

Las consecuencias del petróleo a más de 140 dólares no pasa inadvertida para las empresas locales. Al no poder actualizar los precios en el surtidor por la presión del gobierno, las petroleras modificaron la estructura de las naftas de máxima calidad reemplazando componentes importados por nacionales y en algunos casos hasta le bajaron el octanaje, según publica el sitio surtidores.com.ar.

Jueves 03 de Julio de 2008

Las consecuencias del petróleo a más de 140 dólares no pasa inadvertida para las empresas locales. Al no poder actualizar los precios en el surtidor por la presión del gobierno, las petroleras modificaron la estructura de las naftas de máxima calidad reemplazando componentes importados por nacionales y en algunos casos hasta le bajaron el octanaje. 

Con el precio del petróleo por las nubes y la imposibilidad de acomodar los valores locales, algunas compañías han tomado decisiones respecto a la calidad de sus productos. Tal el caso de Petrobrás, que argumentando cuestiones logísticas, informó recientemente la reformulación del octanaje de su producto estrella “Podium” de 100 a 98 octanos, un valor muy cercano al que ofrece la competencia.

Lanzada hace cuatro años con bombos y platillos, apuntaba a un segmento creciente que exigía combustibles de alta gama. Además, y al tener un precio más alto (por ese entonces $ 2) le permitía a la compañía mejorar el negocio condicionado por la presión oficial.

Petrobrás gastó varios millones para posicionar la marca premium, apoyar su imagen y competir contra las impuestas Fangio XXI; Shell, V-Power; Esso y Energy 2000. Gracias a su sofisticada formulación y paquete de aditivos, Podium era llamada a ser la nafta más adecuada del mercado para brindar un mejor funcionamiento y la máxima protección del motor.

Pero como nada es para siempre, especialmente en la Argentina, el costo de producción nunca se condijo con el importe percibido en el surtidor y la rentabilidad imaginada se disipó rápidamente. Es que este producto, pensado para enfocarse en el rango de 1.5 dólares, apenas alcanza la unidad de la moneda estadounidense y no hay indicios de que esta política de precios “pisados” cambie en el futuro inmediato.

Un caso paradigmático en este sentido fue el del Diesel V-Power de Shell, que como alternativa al cerrojo impuesto por la política económica lanzó un gasoil de mayor performance a más precio. Aunque en este caso el gobierno prohibió su comercialización por ser este un producto más caro que los de su segmento. Inclusive generó de parte de la Secretaría de Energía una Resolución (la 1314) que dispuso que “todo tipo de combustible, sea por avances tecnológicos, normas medioambientales o políticas comerciales de las empresas del sector, independientemente de las marcas, deberá ser previamente autorizada” por esa dependencia.

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