Economía

Por la caída de las ventas, Came pide prorrogar el Ahora 12

El titular de la entidad, Fabián Tarrío, dijo que "el comercio está en un momento muy difícil".

Jueves 22 de Marzo de 2018

La caída del consumo en los comercios minoristas llevó a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) a solicitar al gobierno nacional la prórroga del programa Ahora 12, que vence a fin de mes. Fabián Tarrío, presidente de la entidad, explicó que en este marco es esencial la continuidad del plan de financiación para apuntalar las ventas.

"Hace 10 días elevamos el pedido al Ministerio de la Producción y todavía no tuvimos respuesta. Sabemos que es un esfuerzo el que tiene que hacer gobierno para subsidiar el tema de las tarjetas, pero el comerciante necesita vender sea como sea", indicó el titular de Came sobre el plan de 12 cuotas sin interés que funciona en los comercios de todo el país de jueves a domingo para diversos artículos de producción nacional.

La visita del presidente de Came se realiza en el marco del XII Seminario Internacional Centros Comerciales a Cielo Abierto que hoy se realizará en salón Metropolitano, encuentro que reunirá a más de 2.000 asistentes.

Durante la jornada, intendentes de distintas localidades, empresarios y representantes de cámaras y federaciones de comercio abordarán la colaboración público-privada como factor primordial para el desarrollo de los centros comerciales abiertos, la tecnología aplicada al comercio minorista y la problemática de la venta ilegal.

Tarrío explicó que "el comercio está en un momento difícil" y destacó que tiene un serio problema de rentabilidad.

"Con tal de vender, el comerciante dice gano menos, pero llega un momento en que no se puede achicar porque se comienza a perder, aunque se están dando casos de este tipo también. La rentabilidad en la mayoría de los casos cayó a la mitad, si yo ganaba 10 pesos, ahora gano 5", puntualizó.

El presidente de la confederación Argentina de la Mediana Empresa señaló que "cambió el presupuesto" del comerciante. "Los sueldos son altos en lo que a la actividad se refiere, aunque no quiero decir que le alcance al trabajador, la carga impositiva es del 42 por ciento y los costos logísticos, si los tengo, son muy altos. También la suba de las tarifas, que no es que sean demasiado caras sino que estaban demasiado bajas, pero al aumentar me desacomoda el presupuesto. En mi negocio pagaba 5 pesos por día de luz, era una cifra ridícula, ahora rondo los 70 pesos tampoco es mucho pero cambió el presupuesto. En un presupuesto acotado porque tengo menos ganancias, esto incide", detalló.

Cambios de hábito

Además, Tarrío consideró que cambiaron algunas costumbres de consumo. Por caso, dijo que el aumento de tarifas hace que la gente destine a ese gasto una parte más importante de sus ingresos y piense lo que consume; además, el aumento del dólar hace que aquel que pueda destine algunos ahorros a comprar y ver qué pasa.

Después, apuntó que existe un redireccionamiento a los bienes durables y recordó que en enero y febrero se han vendido más automóviles que en cualquier otro año "para resguardarse de alguna posibilidad de inflación".

Por último, señaló que la posibilidad de acceder a créditos hipotecarios quita poder de compra en lo cotidiano, en lo que es más lúdico o hasta alimenticio.

"En buena hora que la gente pueda tener una facilidad para acceder a su vivienda, así se dinamiza la construcción, pero quita poder de compra en lo cotidiano. Todos son elementos que juegan en contra del consumo interno", sintetizó el dirigente.

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