Economía

Paro en Rosario: sin transporte ni clases, pero con bancos y comercio

Alto acatamiento a la huelga nacional convocada por el sindicalismo opositor. Adhesión total de los trabajadores de los gremios que convocaron. En el resto, la actividad fue algo menor.  

Miércoles 10 de Junio de 2015

Camiones varados, colectivos guardados, piquetes sobre la avenida Circunvalación y escuelas públicas sin clase. Las fotos del paro mostraron un alto acatamiento entre los gremios convocantes al paro nacional de ayer. En cambio, los comercios, bancos y bares abiertos, con un movimiento apenas menguada en el macrocentro de la ciudad, expusieron otra cara: la dificultad para transformar esa contundencia sectorial en una postal de impacto ciudadano.

El paro nacional fue convocado por los gremios nucleados en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (Catt) y las centrales sindicales opositoras (CGT Azopardo, CGT Azul y Blanca y CTA Autónoma), en apoyo al reclamo de modificar el impuesto a las ganancias y eliminar los topes a las paritarias, así como en protesta contra "la inflación y la inseguridad". Los referentes locales de las organizaciones convocantes aseguraron que la medida fue "contundente".

La concentración de camiones en avenida de Circunvalación, en el cruce con Presidente Perón, avalaba esa interpretación. En el tradicional punto de control instalado por el Sindicato de Recolectores, los choferes de más de dos mil vehículos esperaron hasta que habló Hugo Moyano en Buenos Aires, para poder seguir su marcha a destino. Algunos estaban parados allí desde las 23 del día anterior. El tránsito camiones de carga de granos hacia los puertos, en época de cosecha y luego de un mes de conflicto aceitero, engrosó el forzoso estacionamiento. Un carril liberado de la avenida permitía el paso de los autos.

Reclamos. Sobre las 14, el titular del gremio, Marcelo Andrada, presidió una asamblea en ese lugar. "El gobierno tiene que leer estos paros que son de muy alto acatamiento y se hacen por reclamos justos para los trabajadores", dijo.

El sindicato de Camioneros de Santa Fe se concentró en distintos cruces de la provincia. En la autopista a Buenos Aires y la A012, se congregó un millar de choferes. Rubén López, secretario gremial, reclamó "paritarias sin piso ni techo" y reivindicó el pedido de un aumento salarial de 35 por ciento.

El paro afectó, por distintas vías, el trabajo de los puertos. También convirtió a los autos particulares en amos de las rutas y las calles. La ciudad arrancó tarde pero mostró buen movimiento. A diferencia del último paro, no adhirieron los bancarios, ni los municipales, ni los trabajadores de estaciones de servicio.

El mercantil, otro gremio de amplio espectro en la vida cotidiana, trabajó como en otras ocasiones. Los gastronómicos que siguen a Luis Barrionuevo, también repitieron su historia: fogonearon el paro pero no evitaron la apertura de bares y restaurantes.

La Corriente Clasista Combativa (CCC) instaló sus tradicionales cortes sobre la avenida Circunvalación: en el acceso a la autopista a Buenos Aires y en el cruce con Juan José Paso. Allí convergieron su líder, Eduardo Delmonte, con el secretario general del gremio de Dragado y Balizamiento local, Edgardo Arrieta. "Esta jornada de protesta es decirle basta al ajuste", señaló el primero. El segundo enfatizó la justicia de los reclamos impulsados por los gremios convocantes e instó al gobierno nacional a "iniciar el camino de diálogo". Junto a ellos estaba Norma Pintos, referente de los pueblos originarios, que se sumaron a la jornada de protesta para "visibilizar su reclamo por acceso a la tierra y la vivienda".

Las seccionales locales de Amsafe y de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) fueron al paro. También hicieron lo propio los trabajadores de la salud nucleados en Siprus. La inactividad en el ámbito académico se completó por el paro de 48 horas de los docentes de la Universidad Nacional de Rosario.

Comercios y bancos. El centro de la ciudad funcionó a media máquina. Sin el paisaje habitual de esquinas abarrotadas de colectivos y chicos en edad escolar pero con buen movimiento en comercios, bares y entidades bancarias.

Elecciones sin paro. La peatonal casi no perdió su colorido. Las mesas con propaganda electoral vistieron ña calle Córdoba. Folletería, globos y música estridente rompieron la calma que reinaba en el centro por la falta de colectivos.

Temprano, las avenidas que atraviesan los barrios hacia el centro se veían vacías de ómnibus pero llenas de autos particulares, en una configuración de paisaje más parecido al de un sábado que al de un domingo o feriado. Y si bien no fueron pocos aquellos que relataron dificultades para encontrar taxis fuera del macrocentro, la circulación de estos vehículos sí era intensa en las calles más céntricas.

En los comercios, en líneas generales, el ingreso de clientes fue sólo algo menor al habitual. Sin paro municipal, los inspectores de tránsito "sorprendieron" a aquellos que pensaban que por la medida de fuerza nacional no iba a haber controles en el estacionamiento medido. Las sucursales bancarias lucían con buena cantidad de clientes.

Un atento vendedor de garrapiñada resumió el espíritu de la jornada. "Hubo más movimiento que otros días, tal vez porque es principio de mes. Mucha gente vino a comprar al centro porque sabía que iba a estar tranquilo. Los taxis de la parada de Córdoba y Sarmiento no daban abasto", contó, mientras seguía con la mirada a una pareja que salía de una casa de electrodomésticos con su nuevo Smart TV.

Protestas en la región

En la región, un punto activo de la jornada de protesta fue Villa Constitución, donde hubo tres cortes realizados por la CTA-A en conjunto con otras organizaciones. Silvio Acosta, delegado de Acindar, aseguró que esa fábrica “no pudo arrancar el turno mañana”. A esa altura de la autopista, el ex presidente de la Federación Agraria y ex precandidato a gobernador, Eduardo Buzzi, acompañó un piquete de productores que expresaron su adhesión al paro.

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