Los gremios comenzaron a judicial la restitución del impuesto a los salarios. Se tensan negociaciones salariales claves. Presión para que la central obrera retome el plan de lucha. El índice de salarios
Viernes 26 de Julio de 2024
Tras una breve impasse, el frente sindical comenzó a agitarse. Si bien el gobierno nacional exhibe la recuperación real que mostró el índice de salarios en mayo, la crisis del mercado laboral, la dureza de las paritarias y la restitución del impuesto a las ganancias a la cuarta categoría atiza una conflictividad que impactó incluso en la Confederación General del Trabajo (CGT). La central obrera tomó distancia del diálogo social convocado por la Secretaría de Trabajo de la Nación.
Gremios nacionales como La Bancaria ya realizaron presentaciones judiciales contra la restitución de Ganancias, mientras que en Neuquén la Justicia aceptó la primera solicitud de una medida cautelar, presentada por la Asociación de Trabajadores del Estado de esa provincia. Por el mismo motivo, desde la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles (Fasipegybio) iniciaron asambleas para convocar a un paro nacional. En el terreno de las paritarias, la Federación Obrera Ceramista de la República Argentina (Focra) inició el jueves una huelga nacional de 96 horas en reclamo de un aumento salarial.
El reciente desplante de la CGT al gobierno, que incluyó el anuncio de una movilización el Día de San Cayetano junto a los movimientos sociales, fue precedido de una fuerte discusión interna en su cúpula directiva, pero también por la inquietud de las bases. El miércoles pasado, más de 250 delegados de los trabajadores aceiteros participaron de un plenario nacional convocado por la federación nacional de obreros del complejo oleaginoso de y del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo. Desde el corazón del complejo agroexportador prometieron profundizar su plan de lucha, no solo en contra del impuesto a las ganancias, sino contra la reforma laboral, que entre otras cosas busca reabrir la puerta de la tercerización mediante contratistas, un sistema que lograron erradicar prácticamente hace 20 años como producto de la lucha sindical. Bajo el lema “defender lo conquistado”, el encuentro sirvió también para tensar músculo de cara a la próxima discusión paritaria.
Un acuerdo salarial que se logró cerrar luego de siete meses de negociación y conflicto fue el de la siderurgia, entre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la Cámara Argentina del Acero. Innumerables audiencias, paros nacionales y marchas pasaron antes de que se pudiera pactar una mejora del 121% para el período que va de diciembre de 2023 a junio de 2024. En Rosario y la región, comprende a los trabajadores de Gerdau y Ternium.
Antonio Donello, secretario general de la UOM Rosario, señaló que, además, la Secretaría de Trabajo homologó el acuerdo salarial celebrado en la rama 17 (metalmecánica). Se arregló una suba trimestral acumulativa del 18,13%. La suba se escalona en 7,5 % para abril, 3,6 % para mayo y 3,6 % para junio, que fueron incorporados en los sueldos básicos con el pago de salarios de julio. Las partes acordaron una nueva revisión de la paritaria durante julio.
Otro gremio que cerró un nuevo acuerdo fue la Federación de Trabajadores Químicos y Petroquímicos (Fatiqyp). Alcanza al trimestre mayo-julio 2024 y consiste en una recomposición salarial y una suma fija a las que se le aplica el IPC del mes inmediato anterior. Este método se hará extensivo hasta diciembre. El aumento comprende un 6% para mayo, 4,2% para junio y 4,6% para julio. También incluye una cláusula automática de ajuste por inflación. El secretario general de los Químicos de Rosario, Rubén Carroselli explicó que alcanza a “unos mil trabajadores en la zona”.
Por su parte, la Federación Trabajadores de la Industria de la Alimentación (FTIA) y el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (Cepa) abrieron nuevamente la negociación salarial. El próximo miércoles se realizará una nueva audiencia para resolver el aumento del mes de julio y definir un excedente por inflación del acuerdo anterior en el mes de mayo.
La discusión salarial más caliente del momento es la que lleva adelante la Federación Obrera Ceramista de la República Argentina (Focra), que inició el jueves una huelga nacional de 96 horas, en reclamo de aumento salarial. El conflicto es entre la federación sindical que representa a los trabajadores ceramistas y las cámaras que agrupan, por un lado, a los fabricantes de pisos y revestimientos y, por el otro a la industria de cerámica roja.
La pulseada es por el cierre de la paritaria 2023/2024, que comenzó el 1º de mayo del año pasado y debió cerrar el 30 de abril último pero sigue abierta. “Las patronales se niegan a mantener los salarios reales en los mismos términos de la inflación de ese período, o lo que es lo mismo, pretenden reducir nuestros salarios reales”, señaló la Focra, y explicó: “Con los aumentos acumulados en ese período, el salario sumó un 193,16%, mientras que la inflación en ese mismo período fue de un 289,4%”. Por eso, el gremio reclama un 33% de aumento para cerrar la paritaria y comenzar la nueva ronda de negociación por un acuerdo desde el 1º de mayo de 2024 al 30 de abril de 2025. Según relataron, la última propuesta de las cámaras fue subir un 30% en cuotas de 10%, que recién se cobraría en su totalidad en septiembre. Pero además incluyen en ese aumento los meses de mayo y junio de 2024. Para la representación sindical, si incluyen estos dos períodos, los salarios “deberían aumentarse en un 45% solamente para mantener el poder adquisitivo de principios de año”.
En el marco del conflicto, el gremio denunció que las empresas, “utilizando la reforma laboral”, amenazan a los trabajadores con despedirlos “con justa causa” y reemplazarlos por “carneros sin capacitación alguna para operar en las modernas industrias ceramistas”.
La pelea de los ceramistas de Rosario
En Rosario, los trabajadores se concentraron el viernes por la mañana en las puertas de la fábrica Cerámica Rosario, donde trabajan unas 80 personas. El titular del gremio Juan Moreyra explicó que el problema central radica en que “las cámaras empresariales tienen la intención de bajarnos el salario en un porcentaje importante”, mientras que Daniela Rumi, integrante de la comisión directiva del sindicato ceramista, se quejó de que “hace varios meses que la patronal insiste en desatender justo reclamo”.
En medio de este escenario, el gobierno nacional salió a festejar el dato que difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) que refiere que el índice de salarios le ganó a la inflación en el mes de mayo. Al margen de que la comparación porcentual entre ambos indicadores no es reflejo de la capacidad que tiene un trabajador de cubrir su costo de vida, la medición de mayo se diluye frente a la pérdida acumulada desde diciembre.
Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA - Autónoma, señaló que “frente a un salto inflacionario muy fuerte en diciembre, los acuerdos salariales de enero empezaron a mirar el espejo retrovisor, lo que les permitió ir recuperando algo de la caída”. Sin embargo, advirtió, “este crecimiento todavía está lejos de haber regresado a los niveles pre devaluación de diciembre de 2023”.
El problema adicional es que el salario real en noviembre de 2023 ya estaba en niveles históricamente muy bajos: un 21,1% por debajo de noviembre de 2017 en el sector privado registrado y un 24,1% en el sector público
“La recuperación salarial de este mes es una gota de agua en una tendencia general de mediano plazo y se da a la par de una caída muy fuerte en el empleo formal, entre diciembre y abril se perdieron casi 150.000 puestos de trabajo”, indicó el investigador de la central de trabajadores.