Economía

"No se puede seguir perdiendo reservas", dijo Sergio Arelovich

El economistaopinó sobre las recientes medidas cambiarias. Y aseguró que hay que profundizar las regulaciones sobre el dólar

Domingo 20 de Septiembre de 2020

“No se puede seguir perdiendo reservas de la mano de la libre especulación y el conjunto de porosidades que tiene el mercado cambiario”. Así se refirió el economista Sergio Arelovich, docente de la UNR y coordinador del Mirador de la Actividad, el Trabajo y la Producción, a las recientes medidas que tomó el Banco Central para frenar el goteo de divisas. En ese sentido, se mostró de acuerdo con las restricciones pero consideró que las regulaciones deberían haber sido más profundas desde un principio. “Hay que discutir de una vez por todas esa naturalización que hay sobre el derecho que tiene cada uno a llevarse un pedazo de las reservas internacionales a la casa”, señaló.

—¿Cómo ves las últimas medidas del Banco Central sobre el mercado cambiario?

—Está claro que son medidas orientadas a restringir no sólo las operaciones ilegales sino los movimientos especulativos contra el peso, que buscan un proceso devaluatorio. Estoy de acuerdo pero me hubiese gustado que se tomaran un conjunto de medidas previas para no llegar a esta situación. Hay una cuestión de fondo, que tiene que ver con la cultura acumulada a lo largo de la historia argentina, que es esta naturalización del derecho que tiene cada uno a llevarse un pedazo de las reservas internacionales a su casa. A tal punto llega la naturalización que al mercado ilegal se lo llama blue. Un eufemismo que no se usa para designar el mercado de autos o celulares robados. Esta es una cuestión que lleva tiempo pero espero que las autoridades monetarias tengan éxito porque no se pueden seguir perdiendo reservas de la mano de la libre especulación y el conjunto de porosidades que tiene el mercado cambiario.

—¿Qué otro conjunto de medias se deberían haber tomado?

—La percepción del 35% desestimula la compra de dólar. Pero se podría haber orientado a otra cosa. Por ejemplo, está naturalizado que, como desde el año 1976 comenzaron a publicarse en el diario los precios en moneda extranjera de los inmuebles, hay un derecho adquirido a nominar estas operaciones en dólares. Una de las cosas que debería plantearse es la operatoria en el mercado de inmuebles, que debe ser con transferencia vía CBU de cuenta de pesos a cuenta de pesos, con independencia de que fijen el precio que quieran. La obligación de tratar este tipo de operaciones en moneda local hace a la defensa del peso como moneda nacional.

—¿Se durmió el Banco Central con este tema?

—No sé si se durmió. Sé que había diferentes opiniones dentro del directorio del Central y entre el Banco Central y el Ministerio de Economía. Creo que se estaba esperando el acuerdo con la deuda sujeta a jurisdicción extranjera para tomar una medida. Quizás habría que haberlo tomada antes. Hay una discusión de fondo que no está saldada, entre quienes reivindican la necesidad de un desarrollo autónomo y la defensa de la propia moneda, sobre qué lugar debe tener el dólar en la economía argentina en general. Tampoco se hizo nunca nada contra la exteriorización autodeclarada de tenencia de títulos y de moneda extranjera en el exterior. Si uno mira la composición de las declaraciones del impuesto a los bienes personales, se ve que el 1% tiene el 80% de las tenencias fuera del país, y el 75% de las tenencias está constituida por titulos, dinero y acciones. Es capital financiero. Esa es la fuga. No se fugaron ilegalmente. Ahora, la pregunta es: ¿Hay que permitirlo a esto?

—Esta presión sobre las reservas se da, paradójicamente, con un superávit comercial abultado.

—Todos saben que este superávit comercial se debe, fundamentalmente, a que la caída de las importaciones fue muy superior debido a la recesión. No es que el superávit sea artificial, pero obedece a cuestiones coyunturales imposibles de ser sostenidas en el mediano y largo plazo. Cuando uno ve, por ejemplo, el complejo automotriz, desde hace muchísimos años refleja desde el punto de vista del balance cambiario un déficit de miles de millones de dólares. Hay una cuestión estructural que nunca se abordó en forma integral. Y el resultado está a la vista.

—En paralelo, queda un stock importante de granos por vender y en el mercado internacional la soja completó su tercera semana consecutiva de suba. Pero no fluye la oferta de dólares.

—¿Por dónde ingresan los dólares? No ingresan por los productores agropecuarios sino por el sujeto que exporta. Ahí hay grandes jugadores, nacionales o extranjeros, que juegan a no ingresar o a ingresar una parte, o a subdeclarar. Y saben que hay un conjunto de herramientas que se lo permiten. Nunca se le encontró el agujero al fideo, incluso en la época en que mayor voluntad hubo para tratar que las divisas ingresen al país. Queda mucho por hacer.

—¿Qué papel cumplen la expectativas en la presión a la suba del dólar?.

—Las expectativas siempre están presentes. A veces más y a veces menos, pero si hay una naturalización del mercado ilegal de moneda extranjera, parte del problema está ahí. En algún momento hay que discutir esto.

"Marchamos hacia el fin de la hegemonía del dólar en el mundo

—¿Las medidas del BCRA servirán para frenar la caída de reservas?

—Hay una medida de fuerte impacto que es el reescalonamiento de los vencimientos de la deuda, tanto local como extranjera. Recién dentro de unos meses vamos a ver el impacto, que vendrá simplemente por la reducción de obligación en esta materia. Lo otro depende de varias cosas. De las regulaciones que pueda poner el gobierno nacional pero también de qué va a pasar con el comercio exterior en 2020. Nadie se animaría a poner un número o tendencia definitiva. Lo real es que el mundo se está cerrando. La pandemia agudizó una tendencia que ya venía. Hay una reconfiguración del mercado, por fuera de occidente, que tiene como líder a China pero que tienen enganchados como proveedores los que eran los tigres asiáticos. Tienen un peso enorme en el intercambio comercial, además de que intercambian con moneda propia. Planteo algo contrafáctico. ¿Qué pasaría si el Banco Central cambiara las reservas internacionales por yuanes? ¿La gente se llevaría yuanes a su casa? Hay ahí una imagen de lo que es la locura de doalrización, que no sólo tiene que ver con la inflación y la histórica desconfianza hacia el peso, sino con algo más. Porque además marchamos hacia el fin de la hegemonía del dólar en el mundo. Está claro que hoy no tiene la importancia que tenía diez años atrás.

—¿Por qué el Banco Central no activa el swap con China para robustecer las reservas?

—El swap funciona como una autorización para girar en descubierto. En la medida que lo usés, pagás intereses. No sé por qué no se utilizan. Quizás para que la deuda no crezca por esa vía. Me parece que tiene que ver con eso y para no exponer un flanco más de crítica de la oposición.

—¿Hay un ataque especulativo?

—Siempre hay ataques especulativos, y máximo con la enorme concentración de poder financiero que hay en Argentina, donde los bancos juegan un papel principal. Esto, a pesar del conjunto de regulaciones y restricciones que el Banco Central adoptó desde la asunción del presidente Alberto Fernández. Metieron varias medidas que quitan la posibilidad de maniobra de las entidades financieras en el mercado especulativo pero el poder acumulado y la permisividad en algunas operaciones disminuyen su efecto.

—¿Debería ser más agresivo el gobierno para incentivar el ahorro en pesos?

—Ahora tenemos una tasa de referencia que el Banco Central pone como piso para los plazos fijos, que está por debajo de la inflación esperada. Tampoco podés poner una tasa de plazo fijo de 41%. Lo ideal es que haya éxito en la lucha contra la inflación y baje esta especulación cambiaria. Pero tampoco es la solución definitiva para el tema del dólar. En la convertibilidad no había inflación pero la especulación y el acaparamiento de dólares estaba igual. El argumento va más allá de comprar dólares porque “la inflación me come”. El problema es este reconocimiento de un derecho a que cada uno se lleve un pedazo de las reservas a su casa.

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El director del Banco Central.

El director del Banco Central.

Pesce ve viable la negociación de deudas

El presidente del Banco Central, Miguel Angel Pesce, manifestó su convencimiento de que las empresas con deudas en dólares no van a tener problemas para reestructurar sus pasivos. En una entrevista con la agencia Bloomberg, dijo que mantuvo conversaciones “con hasta seis empresas afectadas”, que consideraron “razonable” la medida.

“No creen que vayan a tener problemas en esto, en lo que estamos pidiendo”, agregó Pesce, al ser consultado acerca de las nuevas medidas cambiarias que alcanzan a los pagos de deuda en dólares de las empresas.

La nueva normativa exige que las compañías que deban más de u$s 1 millón por mes tendrán plazo hasta el 30 de septiembre próximo para presentar un plan de refinanciación de al menos el 60% de los compromisos.

Las empresas con vencimientos entre el 1º de enero y el 31 de marzo de 2021, deberán presentar el plan 30 días antes de cada fecha tope previsto para el pago de esos compromisos. Son alrededor de veinte a las compañías en esa situación.

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