Lunes 15 de Septiembre de 2008
El gobernador no se dejó amilanar por la crítica de los industriales, en un contexto donde jugaba de visitante, y les enrostró a los empresarios la crítica vacía. "La concepción de descentralización y regionalización (contemplada en la reforma del Estado que lleva adelante su gobierno) nos debe generar una visión que nos permita levantar la mirada y no seguir echándole la culpa a las circunstancias: la inundación, la sequía, el dólar bajo", dijo Binner. "¿Cuándo es la oportunidad? La oportunidad es ahora, de lo contrario seguiremos envidiando a Brasil, donde también padecen sequías, inundaciones y dólar bajo", ejemplificó.
El frente agrario. El gobernador en los últimos días se transformó en el «punching ball» de los reclamos sectoriales, encabezados por una fuerte movida de los productores agropecuarios autoconvocados y de la Federación Agraria Argentina (FAA), que buscaron replicar la disputa por las retenciones a nivel nacional con una queja por el proyecto de incremento del impuesto inmobiliario rural, sin detenerse en observar las diferencias no sólo en lo estrictamente técnico —respecto del impacto del tributo— sino además en la metodología para su instrumentación que adoptó el Ejecutivo santafesino.
Por caso, el gobierno de Binner no sólo envió inicialmente el proyecto para su tratamiento en la Legislatura, sino además que abrió espacios de discusión con los distintos sectores, como la ronda de consultas que tuvo lugar la semana pasada en la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja provincial.
Haciendo hincapié en la necesidad de profundizar "la integración de lo público con lo privado" porque "la ausencia de una visión compartida nos condena al cortoplacismo", Binner recordó a los empresarios que "el principal problema de competitividad que tiene nuestra provincia es la exclusión social, la magnitud de la pobreza y la marginalidad social en las grandes ciudades".