Economía

Movimientos sociales: el nuevo protagonismo

A través de políticas y cargos, las organizaciones adquieren otro rol en el gobierno actual. El desafío de pasar del asistencialismo a trabajo genuino.

Domingo 09 de Febrero de 2020

Las organizaciones sociales han dado en las últimas semanas importantes pasos en su lucha por la justicia alimentaria y por trabajo, al lograr que varias de sus propuestas fueran incluidas en la plataforma de campaña del actual presidente Alberto Fernández, y que hoy ya se traducen en políticas concretas. En este contexto, la economía popular promete iniciar una etapa protagónica en la lucha contra el hambre y la inflación, de la mano de una secretaría específica creada al efecto, de dirigentes de algunas de esas organizaciones designados como funcionarios de esas áreas involucradas y de la experiencia que aportan los distintos movimientos a través de las actividades que desde hace tiempo vienen desarrollando en los barrios.

Mientras tanto, los movimientos populares se organizan y preparan para la conquista de derechos para los trabajadores de la economía popular, a partir de la conformación de un sindicato sin precedentes que nuclea al trío de los Cayetanos (la Corriente Clasista Combativa (CCC), la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y Barrios de Pie), además del Frente Popular Darío Santillán y otras organizaciones sociales. Así, la Unión de los Trabajadores de la Economía Popular (Utep), “buscará seguir construyendo representatividad para plantear demandas y soluciones enmarcadas en su programa de tierra, techo y trabajo”, señalaron desde el área de prensa del nuevo gremio.

“Utep es la construcción de una herramienta institucional que esperamos que para mediados de año esté formalmente reconocida con personería jurídica y a partir de eso la idea es pedir ingreso a la Confederación General del Trabajo (CGT)”, comentó José Berra, referente de la CTEP y del Movimiento Evita en Rosario. Por el momento “venimos trabajando en la adhesión de los futuros afiliados y los trámites legales que pide el Ministerio de Trabajo. Para ello se confecciona la planilla sobre la base de los distintos compañeros que vienen realizando tareas dentro de la economía popular, fundamentalmente los que vienen cobrando el salario social complementario, para confeccionar el padrón”, dijo.

La conformación de la Utep “nos parece interesante desde el punto de vista de la unidad, que se viene logrando en la lucha hace ya unos cuantos años con las otras organizaciones, y mucho más si puede servir realmente para expresar los intereses del sector que tiene muy poco: el precarizado que se las rebusca como puede”, señaló el titular de la CCC Rosario, Eduardo Delmonte, quien aclaró que la adhesión de la corriente al nuevo gremio “no implica que la CCC no vaya a seguir funcionando, existiendo, en todo caso dentro del sindicato seríamos una corriente interna”.

Por su parte, el titular de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) provincial, Juan Carlos Rodríguez, dijo que desde la organización “coincidimos en que tenemos que estar organizados sindicalmente, pero no coincidimos con algunos sectores en que esto deba convertirse en un unicato, en un solo gremio que englobe toda la economía popular, porque no es así. Para que todo no se convierta en una burocracia sindical, tiene que haber diversidad de organizaciones y de gremios organizados en la economía popular”, advirtió.

Rodríguez destacó el “muy buen diálogo” que el FTV mantiene con las autoridades locales. “La intención con la Secretaría de Desarrollo Social, a cargo de Nicolás Gianelloni, es dar un eje a la economía popular, que sea inclusiva, que blanquee a los trabajadores porque es un lugar muy informal para los trabajadores y trabajadoras”, indicó.

En tanto, Juan Carlos Odi, coordinador provincial de Barrios de Pie, también valoró la predisposición para el diálogo desde las distintas administraciones de gobierno con las organizaciones y particularmente con el gremio que las nuclea. “Hemos tenido reuniones con el Ministerio de Trabajo en Buenos Aires y ellos nos reconocen, al igual que la CGT. Faltaría ponerse de acuerdo, hacer un lanzamiento en las ciudades más importantes y ponerse a trabajar. Estamos en la tarea de buscar a la gente, explicar a cada compañero que tiene su laburo en las copas de leche, en los barrios, en las cooperativas, cómo se va a trabajar y después tener ganas y salir al ruedo, lanzarse nomás”.

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Expectativas

Sobre las expectativas de trabajo con el gobierno de Fernández, Odi opinó que “peor que con el gobierno anterior, no vamos a estar. Esta gestión tiene una mirada diferente de las organizaciones sociales y de los trabajadores. Vamos poner lo mejor de nosotros y creo que ellos también. También a nivel municipal y provincial, el discurso coincide con el nuestro: que el país quedó destruido y que tenemos que tirar todos para adelante para poder levantar esto. El objetivo es que los laburantes puedan tener lo mejor y llegar a fin de mes”.

Descompresión

Berra observó que “desde la asunción del nuevo gobierno, al cual además nosotros apoyamos en la campaña electoral, hay una sensibilidad absoluta, diferente a la de Macri con los sectores más humildes. Se evidencia en la comprensión de la economía popular y la necesidad de que el Estado actúe sobre el sector y le garantice herramientas que mejoren las condiciones laborales y salariales”.

“Consideramos que hay un gran avance, porque hasta ahora todas las medidas del gobierno dan cuenta de una preocupación por la problemática del hambre, del trabajo, de la economía popular y eso se nota en las políticas que se están planteando, como el Plan de Lucha Contra el Hambre y la tarjeta alimentaria que vemos con muy buenos ojos. Son medidas urgentes y paliativas de la dramática situación en los barrios. Hay una descompresión”, resumió Berra.

Por la inclusión

Delmonte también valoró medidas de emergencia tomadas como “el bono de 8.500 para las fiestas a los compañeros que cobran el salario social complementario. “Eso ayudó a descomprimir, pero entendemos que nos queda mucha gente afuera de los padrones para trabajar. Tenemos unos 2.000 en lista de espera, sobre 1.700 que trabajan con el salario social complementario, o sea, que es más grande la lista de espera que los beneficiarios. Sobre ello no hemos tenido hasta el momento novedades concretas de la Nación”, apuntó.

El titular de la CCC Rosario consideró además que el gobierno “debería salir más rápidamente a dar respuesta al tema del laburo. Y ahora que se aprobó la ley de emergencia económica, se puede disponer de los fondos de otra manera, como hacer compras directas de alimentos”, dijo, en alusión al corte desde el gobierno nacional del envío de mercaderías para comedores y merenderos desde diciembre, al parecer por cuestiones burocráticas. Al cierre de esta edición, la situación, que también afecta a otras organizaciones que asisten con esa ayuda, se había regularizado parcialmente.

Respecto de la entrega de la tarjeta alimentaria, que se efictivizará en los próximos días en Rosario, Delmonte opinó que es una buena medida, aunque “no cubre todo el padrón de necesidad: sólo abarca a beneficiarios de asignación universal por hijo hasta niños de 6 años, discapacitados sin límite de edad y mujeres embarazadas. De los niños de 7 años para arriba todavía no dicen nada y es una asignatura pendiente”.

El dirigente de la CCC consideró de importancia la implementación de una política “que resuelva el aporte jubilatorio y obra social para los trabajadores de la economía popular, lo cual no está contemplado en el monotributo social. Sería un escaloncito más del acceso al laburo genuino”.

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