Modelo en la mira
Lo concreto es que el famoso "service del modelo" sobre el que tanto arengó el economista Eduardo Curia vuelve nuevamente a estar en el debate tras el impasse que impuso el conflicto del campo en la agenda pública de la Argentina. "El tipo de cambio real de la Argentina respecto de los Estados Unidos se contrajo considerablemente entre 2007 y 2008 y, aunque imposible cuantificarlo en precisión, la inflación ha erosionado parcialmente tanto la competitividad cambiaria de la economía argentina como las condiciones de vida de la población, los dos logros medulares del patrón de crecimiento", señalan en un trabajo un conjunto de investigadores de Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (Cenda), constituido por un grupo de jóvenes investigadores con formación en economía política.

Domingo 07 de Septiembre de 2008

Lo concreto es que el famoso "service del modelo" sobre el que tanto arengó el economista Eduardo Curia vuelve nuevamente a estar en el debate tras el impasse que impuso el conflicto del campo en la agenda pública de la Argentina. "El tipo de cambio real de la Argentina respecto de los Estados Unidos se contrajo considerablemente entre 2007 y 2008 y, aunque imposible cuantificarlo en precisión, la inflación ha erosionado parcialmente tanto la competitividad cambiaria de la economía argentina como las condiciones de vida de la población, los dos logros medulares del patrón de crecimiento", señalan en un trabajo un conjunto de investigadores de Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (Cenda), constituido por un grupo de jóvenes investigadores con formación en economía política.

A su juicio, este giro "explica parte de la pérdida de apoyo que el gobierno nacional experimentó en el último semestre". Pero todo esto es un proceso que no por corta tiene una profunda historia.

"Los dos pilares del nuevo patrón económico en la Argentina a partir de 2002 se exhibieron con claridad: condiciones externas favorables y una política cambiaria decidida", expresan en un trabajo los investigadores de Cenda.

En ese sentido, la "política del dólar caro" fue la madre de todo el esquema económico y se convirtió en una tendencia "que incluso diferenció a la Argentina del resto de los países de la región, que si bien aún mantienen un nivel de tipo de cambio por encima del vigente en la década del noventa (con excepción de México) experimentaron en los últimos años un sostenido proceso de apreciación de sus monedas", explican los investigadores quienes denominan "la etapa rosa" del modelo económico basado en el tipo de cambio alto al proceso comprendido entre 2002 y 2007 en el cual la economía argentina inició un sendero de crecimiento rápido que permitió la expansión conjunta del producto, el empleo, el salario (en menor medida), la inversión, el consumo y las exportaciones.

Sin embargo, esta política de dólar alto "se volvió claramente insuficiente a comienzos de 2007, para quienes se acostumbraron a pensar en ella como una panacea", señalan. "La industria supo aprovechar el empujón del gobierno de Néstor Kirchner pero no pudo por los tiempos de la inversión seguir la escalada de la demanda que fue mucho más expansiva que la oferta", apuntó Berrocal, de AIM Rosario, para dar cuenta de este nuevo cuello de botella que enfrenta el sector.

Con lo cual estima, tal como explicó De Mendiguren, que este service del modelo debe estar orientado a impulsar una "nueva etapa de inversión fuerte dentro del sector", para evitar responder con alza de precios el incremento de la demanda. "Recetas hay, sólo hay que ver que las dosis sean las necesarias", ejemplificó en términos médicos el industrial.