Economía

Miguel Bein: "La economía argentina está fuerte"

"Esta es una economía muy fuerte". Para el economista Miguel Bein, uno de los más repetados entre sus pares por la exactitud de sus predicciones, la forma en que la Argentina atravesó la crisis financiera internacional, en medio de una brutal fuga de capitales y el efecto de una sequía histórica, es digno de reconocimiento.

Domingo 20 de Septiembre de 2009

“Esta es una economía muy fuerte”. Para el economista Miguel Bein, uno de los más repetados entre sus pares por la exactitud de sus predicciones, la forma en que la Argentina atravesó la crisis financiera internacional, en medio de una brutal fuga de capitales y el efecto de una sequía histórica, es digno de reconocimiento.

“En dos años y medio la fuga de capitales fue de 38 mil millones de dólares y las reservas del Banco Central sólo bajaron 8 mil millones. En la crisis de la convertibilidad salieron 22 mil millones y fue traumático, pero en este caso la salida de dólares fue contra el superávit comercial”, señaló el economista, quien disertó en el marco del ciclo de conferencias “Descifrando el futuro” que organizó el Banco Industrial en Rosario.

La lección es sencilla: “No hay forma de voltear a esta economía y el que quiera ganarle una pulseada al Banco Central va a perder”, sentenció Bein ante un auditorio colmado de empresarios de la región, muchos de ellos vinculados con el negocio financiero.

En un contexto político convulsionado, los diagnósticos de los economistas parecen despojados del dramatismo de las últimas décadas. En ese punto se inscribe el diagnóstico de Bein sobre la solvencia económica. “Perdimos una cosecha entera de las que teníamos como promedio hace 15 años e igual tenemos 15 mil millones de dólares de superávit comercial”, explicó en referencia a la caída de producción que por el efecto climático alcanzó los 32 millones de toneladas.

Por otra parte, recordó que los depósitos sufrieron el efecto de la crisis porque la gente compró dólares, pero luego los volvió a depositar en los bancos. “Los depósitos en dólares crecieron de 6 mil a 10 mil millones”, dijo. Opinó que en otro contexto, cualquier movimiento salvaje de este tipo en la Argentina “se llevaba puesto al gobierno”.
 

Sobrevivientes

Para Bein la novedad justamente radica en el hecho de que “la Argentina sorteó una crisis financiera internacional de proporciones con una recesión normal” y a diferencia de lo que ocurrió en el país en los últimos 34 años, no vino acompañada de corrida, devaluación y crisis política.

“Fuimos afectados mucho, igual que Brasil y Chile, y ahora empezamos el lento camino de la recuperación y el rebote. Si además llueve, vamos a tener una cosecha normal y eso representa dólares, que no es poco”, argumentó.

Los primeros síntomas de reactivación se ven en el mercado financiero. “No hay más presión sobre el tipo de cambio y la gente empezó, en general a vender dólares y su precio empezó a caer en los últimos días, si el Banco Central no sigue interviniendo con mayores compras, el dólar va a bajar más”, agregó.

Según el economista, están ingresando capitales al país ya que el dólar que se usaba para sacar dividas por encima del cupo de 2 millones por mes vale 3,80 pesos.

Es más, Bein consideró que la economía local está “en medio de un boom financiero de aumento de los precios de los títulos públicos”. Esto tiene que ver con la desaparición de viejos fantasmas: “Yo lo planteé a principios de mayo, la Argentina iba a pagar su deuda”, confió el economista, para quien “los que apostaron a la cesación de pagos perdieron”.

“Los bonos argentinos llegaron a rendir 35% anual en dólares cuando en Ucrania, el país más riesgoso del mundo financieramente hablando, rinden el 13% y en Venezuela también”, dijo.

La sensación de que el gobierno cumpliría con sus compromisos tras el pago en agosto de un vencimiento importante y la percepción de que el Central tenía el toro por las astas en materia cambiaria descomprimió la situación. “Y cada vez que en Argentina el dólar se queda quieto la economía rebota sola”, puntualizó Bein.

Y el escenario en el mediano plazo parece aún más holgado. “La deuda argentina bajó del 74% al 46% del PBI y además gran parte de ella es con organismos del propio Estado como la Ansés o el Banco Central que jamás pedirán el default. De ese modo, la deuda flotante es apenas del 26% del producto”, reflexionó Bein y sentenció: “Los que pensaron que Argentina no se las podría arreglar para enfrentar sus compromisos no vieron esto”.
 

El futuro

Con este telón de fondo, el economista se mostró optimista. “Argentina va a cumplir sus compromisos financieros en 2009 y 2010 y va a tener un superávit del 2,1 puntos del PBI. En ese contexto, le van a faltar sólo 4 mil millones de dólares que el ministro Amado Boudou pretende obtener vía la apertura del crédito internacional. “Si el financiamiento externo se abre todo va a ir sobre ruedas, de lo contrario saldrá a buscarlos, por un lado colocando letras a los bancos por 2 mil millones y el resto lo cubrirá con reservas”, dijo a modo de anticipo a los representantes de la banca.

Bein estimó que en 2010 el PBI crecerá al 4% en un escenario acotado y sin financiamiento. Ahora si Boudou logra su objetivo podrá alcanzar un crecimiento del 6%. “Boudou es Caruso Lombardi, no nos sacará campeones pero nos puede salvar del descenso”, dijo en metáfora futbolera.
 

 —¿El deterioro de la situación fiscal en las provincias habla más de lo que pasó o de lo que viene?
  —Creo que el año que viene va a ser mejor. Entre 2006 y 2008 el gobierno duplicó el gasto público. No se pudo financiar. Después se cayeron los commodities. En agosto la recaudación por retenciones fue 43% más baja que en agosto del año pasado. El IVA Aduana se desplomó. Los derechos de importación se desplomaron. Así como ahorramos dólares, la caída de exportaciones e importaciones generaron una baja de la recaudación no menor y también de la coparticipación. La sensación es que cuando se revisa el gasto lo que se ve es que el país pasó de largo en los últimos tres años y ahora va a tener que frenar y esperar a que llueva y que nuevamente haya exportaciones de maíz y soja para recuperar la recaudación.

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