Mercado de naftas: YPF tiene los precios más baratos, Shell los más caros
En los últimos meses se advirtió un reposicionamiento en la grilla de precios de venta de naftas y
gasoil. YPF sigue siendo la más barata, pero Petrobras que la seguía de cerca se ubica actualmente
un escalón por debajo de Shell, la más cara. La diferencia entre marcas provocó un desequilibrio en
el mercado de combustibles.
Lunes 28 de Julio de 2008
En los últimos meses se advirtió un reposicionamiento en la grilla de precios de venta de naftas y
gasoil. YPF sigue siendo la más barata, pero Petrobras que la seguía de cerca se ubica actualmente
un escalón por debajo de Shell, la más cara. La diferencia entre marcas provocó un desequilibrio en
el mercado de combustibles, según publica el sitio especializado surtidores.com.ar.
Lejos del acuerdo que las empresas petroleras mantenían en otros tiempos, actualmente se advierte entre ellas una marcada diferencia en los precios de los combustibles. Sólo dos años atrás, la grilla daba cuenta que las compañías que solo reafinaban petróleo (Esso y Shell) eran las que ostentaban los valores más caros, mientras que las integradas (YPF y Petrobras), los más bajos.
Hoy el escenario cambió: mientras YPF sigue siendo la más barata del mercado, Petrobras se reposicionó a un escalón por debajo de Shell, la de mayor precio, mientras que Esso fluctúa entre ambas. Pero hay un dato más: los valores de YPF están aproximadamente un 10% por debajo de la competencia, un detalle que los automovilistas tienen muy en cuenta a la hora de cargar el tanque.
La diferencia entre marcas provocó un desequilibrio en el mercado de combustibles. Pese al esfuerzo logístico, las estaciones de servicio de YPF siguen sin poder abastecer con normalidad saturadas por una altísima demanda, mientras que restantes mantienen los volúmenes habituales.
Para confirmar este apunte solo basta una recorrida por los surtidores. Los de la hispano argentina atestados a toda hora, con filas de varios autos por manguera, en tanto las de Shell, Esso y Petrobras, salvo excepciones, operan a un ritmo más relajado. Incluso lo informes mensuales sobre el consumo de naftas y gasoil de la Secretaría de Energía confirman esta migración.
La otra cara es la situación de los expendedores de Shell. “No tenemos demanda, estamos por debajo de las proyecciones oficiales” explicó el secretario de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines del Chaco, Miguel De Paoli, que opera un establecimiento de esa bandera. Esto hace que las estaciones de Shell no soliciten más de lo previsto, una situación que en caso de tener nuevamente un alto nivel de demanda podría perjudicarlas si las petroleras no envían lo necesario al mercado interno por las ventajas del precio internacional que consiguen con las exportaciones.
Según De Paoli, por estas razones se puede sostener que en la actualidad la firma no enfrenta problemas de provisión. “Si fuera por las petroleras, el paro del campo tendría que durar todo el año, así ellas pueden exportar más por la caída en la demanda local”, agregó el dirigente chaqueño.
Lejos del acuerdo que las empresas petroleras mantenían en otros tiempos, actualmente se advierte entre ellas una marcada diferencia en los precios de los combustibles. Sólo dos años atrás, la grilla daba cuenta que las compañías que solo reafinaban petróleo (Esso y Shell) eran las que ostentaban los valores más caros, mientras que las integradas (YPF y Petrobras), los más bajos.
Hoy el escenario cambió: mientras YPF sigue siendo la más barata del mercado, Petrobras se reposicionó a un escalón por debajo de Shell, la de mayor precio, mientras que Esso fluctúa entre ambas. Pero hay un dato más: los valores de YPF están aproximadamente un 10% por debajo de la competencia, un detalle que los automovilistas tienen muy en cuenta a la hora de cargar el tanque.
La diferencia entre marcas provocó un desequilibrio en el mercado de combustibles. Pese al esfuerzo logístico, las estaciones de servicio de YPF siguen sin poder abastecer con normalidad saturadas por una altísima demanda, mientras que restantes mantienen los volúmenes habituales.
Para confirmar este apunte solo basta una recorrida por los surtidores. Los de la hispano argentina atestados a toda hora, con filas de varios autos por manguera, en tanto las de Shell, Esso y Petrobras, salvo excepciones, operan a un ritmo más relajado. Incluso lo informes mensuales sobre el consumo de naftas y gasoil de la Secretaría de Energía confirman esta migración.
La otra cara es la situación de los expendedores de Shell. “No tenemos demanda, estamos por debajo de las proyecciones oficiales” explicó el secretario de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines del Chaco, Miguel De Paoli, que opera un establecimiento de esa bandera. Esto hace que las estaciones de Shell no soliciten más de lo previsto, una situación que en caso de tener nuevamente un alto nivel de demanda podría perjudicarlas si las petroleras no envían lo necesario al mercado interno por las ventajas del precio internacional que consiguen con las exportaciones.
Según De Paoli, por estas razones se puede sostener que en la actualidad la firma no enfrenta problemas de provisión. “Si fuera por las petroleras, el paro del campo tendría que durar todo el año, así ellas pueden exportar más por la caída en la demanda local”, agregó el dirigente chaqueño.