Economía

"Me niego a quebrar la empresa, queremos crecer"

La titular de la pyme, Carolina López, relata el ahogo generado por tarifazos y crisis y la falta de respuestas oficiales.

Domingo 22 de Julio de 2018

Pese al anuncio de cierre a fines de mayo último, la empresa rosarina Proem SRL continúa trabajando, aunque a pérdida y a la espera de una asistencia económica estatal que le permita sobrevivir al ahogo generado por la caída del consumo, tarifazos, impuestazos y consecuentes deudas con bancos y proveedores. "Me niego a cerrar, me niego a quebrar como me han sugerido algunos funcionarios como solución a mi problema. Quiero trabajar, conservar a los empleados y crecer", enfatizó Carolina López, dueña junto a su hermano Martín de la distribuidora y comercializadora de elementos hidráulicos, neumáticos y de filtración ubicada en Gaboto al 2800.

"Hace 6 ó 7 años que tenemos problemas en el rubro metalmecánico porque las ventas bajaron un montón, los impuestos y las cargas sociales subieron, y se sumaron los tarifazos e importaciones, todo influyó y terminó de explotar en febrero del año pasado, cuando mi ex contador nos dijo: cierren. Pero igual seguimos adelante y sostuvimos a los empleados", relató. Desde el año pasado Carolina recorre despachos del Ministerio de la Producción a nivel nacional e incluso llegó a la Gobernación provincial para pedir asistencia financiera. Logró entrevistarse con altos funcionarios de ambos ámbitos, sin lograr respuesta alguna.

"Sigo resistiendo, quiero salir adelante, quiero que me presten atención del gobierno nacional, que hasta el momento la única respuesta que me ha dado es que este año no ofrece ayuda a las pymes. Y hasta tuvieron el descaro de decirme que las pymes de Santa Fe no tienen problemas. Además de ser una mentira, la respuesta es brutal", denunció la empresaria, que a diario llama (sin éxito) a la Secretaría de Emprendedores y Pymes, para pedir audiencia con su titular, Mariano Mayer. También vía internet insiste desde hace meses (sin respuesta) con decenas de pedidos de audiencias al presidente de la Nación, Mauricio Macri, "y de él, hacia abajo".

A la hora de pedir ayuda al gobierno provincial, "la respuesta fue: 'esperar'", se limitó a decir la titular de Proem, que planteó su situación a nivel provincial al gobernador Miguel Lifschitz y a la ministra de la Producción, Alicia Ciciliani, con quienes logró reunirse personalmente, aunque sin resultados a favor del rescate de Proem. Sólo de parte del Municipio hubo respuestas concretas e inmediatas con la contribución de recursos humanos en el marco de programas de inclusión impulsados desde las secretarías de la Producción y Desarrollo local, Empleo e Innovación.

Más allá de este aporte, muy bien recibido por la empresa, para salvarse de esta crisis "inédita, porque hemos tenido malos momentos pero nunca tocado fondo como en esta oportunidad, _acotó Carolina_ necesitamos un crédito blando. Cada día que pasa crecen las deudas, corren los intereses de los bancos con los que hemos tomado créditos menores para ir subsistiendo. Uno de éstos, incluso, no sólo presiona permanentemente para cobrar sino que se conduce de manera extorsiva", denunció López.

Para colmo, "estoy fuera del sistema financiero porque uno de los bancos se negó a darme facilidades para pagarle, informó al Central y me cerró todas las cuentas. Entonces estoy impedida de operar, no puedo recibir transferencias de las empresas con las que trabajamos, como John Deere, General Motors, Argental, Swift, Cargill, Paladini y Nestlé", entre otras.

Ese mismo banco me pide que, para pagar una deuda de 500 mil pesos, hipoteque mi casa, el único bien que tengo heredado de mi madre. De lo contrario, no me toma el pago. Yo a la casa la quiero hipotecar pero para tomar un crédito mucho más grande para producir, para crecer, no para pagar deudas. Y a esta altura para saldar e invertir necesitamos 4 millones de pesos. Podría haber sido muchísimo menos si en 2017, cuando empecé a golpear puertas, me hubieran asistido. Sin embargo, cada vez me traban más y la única opción que me dejan es cerrar las puertas", lamentó.

"Esta crisis no se da porque con mi hermano nos vamos de viaje, compramos propiedades, despilfarramos. Martín es inquilino, hoy ni siquiera tenemos obra social, no cobramos sueldo, somos luchadores, hemos pagado siempre, no hay nada raro. Esto pasó por la crítica situación en la Argentina. Hasta el momento la única respuesta del Estado es quebrar: eso implicaría que mis seis empleados, mi hermano y yo, todos quedemos sin trabajo. Yo quedaría inhibida por cinco años. Me niego: no sólo quiero salir adelante sino que quiero que mi buen nombre quede impoluto como hasta ahora", enfatizó la empresaria.

López recordó que Proem fue fundada hace 30 años por su padre, "a costa de mucho esfuerzo, recontra de abajo. No tuvo apoyo de nadie. Hace 18 años que empecé a trabajar con él, que se retiró hace diez años por problemas cardíacos. Hoy sigo trabajando a pérdida, pero quiero perdurar otros 30 años más, conservar a mis empleados, crecer y continuar con la tarea social que nos hemos propuesto de brindar capacitaciones en escuelas, como hemos hecho, por ejemplo, con el Colegio San José".

"Nuestros proveedores son mayoritariamente nacionales y si Proem existe, es porque todavía existen industrias en Argentina. Quiero pensar que el Estado nos va a dar respuestas más concretas. Necesitamos de la ayuda política. Mientras tanto, trato de mantener a los empleados, sólo a dos de ellos debo un mes y medio de sueldo, ya me comí los ahorros y estoy cada vez más apretada. Vivo con lo justo y necesario el día a día. Es inevitable enfermarse con una situación así. No paro de gestionar y sigo frenada igual. Pero no voy a parar hasta que me escuchen", remató Carolina López.

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