Economía

Martínez: "No sólo lo económico influyó en las elecciones"

El politólogo analizó el resultado de los comicios y la agenda económica que le espera al nuevo Congreso.

Domingo 10 de Noviembre de 2019

Politólogo y analista de los distintos procesos políticos que vivió la provincia, el flamante diputado nacional del Frente de Todos por Santa Fe, Germán Martínez, consideró que el resultado electoral que le dio el triunfo a Alberto Fernández fue producto de “una unidad muy profunda con una diversidad importante” en medio de una sociedad que se fue tensionando y polarizando a medida que llegaba octubre. También reconoció que la economía es un componente más del comportamiento electoral. “Uno a veces tiende a simplificar los procesos electorales y pensar que todo tiene que ver con la cuestión económica. Obviamente incide, pero también lo hacen las cuestiones ideológicas, las miradas culturales, las procedencias de clase”, dijo en una entrevista con el programa “La banda cambiaria”, que se emite por FM Meridiano.

Martínez consideró que a nivel provincial el cambio de tendencia entre las primarias y las generales “no fue un hecho aislado” sino que se repitió en toda la franja central del país. Incluso, señaló que “el voto de los santafesinos fue similar a los del ballotage en 2015”. También señaló que el debate sobre el presupuesto 2020 será el puntal de un conjunto de temas económicos que marcarán la agenda del Congreso el año próximo.

—¿Qué lectura hacés de las últimas elecciones?

—Si en febrero nos preguntaban o decían que nuestro frente electoral iba a poder ganar en primera vuelta todos lo hubieran puesto en duda. Es una enorme alegría. El Frente de Todos, con Alberto y con Cristina logró un resultado difícil, un resultado de unidad muy profunda con una diversidad importante y este objetivo cumplido tiene que ver también con que nosotros siempre supimos que, a medida que iba avanzando el calendario electoral, la sociedad iba a estar más tensionada, todo iba a estar más polarizado, y necesitábamos si o si ganar en primera vuelta para evitar un ballotage, algo que todos sabemos que es mucho más complicado. Esto explica lo que pasó, no sólo en Santa Fe sino en otras provincias de la franja central del país, como en Mendoza, donde las Paso habíamos ganado por dos puntos y terminamos perdiendo por diez; en San Luis donde habíamos ganado y salimos perdiendo; en Córdoba donde habíamos perdido por 20 puntos y terminamos perdiendo por 30. En Santa Fe, donde en las Paso habíamos ganado por diez puntos, terminamos perdiendo por menos de un punto. Algo similar pasó en Entre Ríos. Está claro que hubo una mayor tensión y polarización electoral en la elección general, y ahí hay dos elementos que para mí son centrales. Por un lado, todos aquellos que no habían ido a votar el 11 de agosto y sí lo hicieron el 27 de octubre, mayoritariamente se inclinaron por Mauricio Macri; y en segundo lugar, se dio lo que habitualmente uno denomina voto útil por derecha, o sea, no tenía sentido votar a (José Luis) Espert o (Juan José) Gómez Centurión. También algunos votantes de (Roberto) Lavagna tuvieron esa tensión desplazando su orientación electoral hacia Macri. Para mí sucedió esto.

—En el país el Frente de Todos tuvo un triunfo claro con una diferencia de ocho puntos entre Fernández y Macri. Pero en Santa Fe, tras la victoria que se había logrado en las Paso, ganó Juntos por el Cambio en las generales. ¿Se abre algún interrogante sobre los liderazgos locales del peronismo?

—No. A mí me parece que lo que pasó en la provincia de Santa Fe no es un hecho aislado respecto de lo que pasó en toda la franja central del país. Creo que la conformación y el comportamiento del voto de los santafesinos ha sido muy similar al de noviembre de 2015. Cuando se analizan los mapas de los departamentos, excepto La Capital —donde ganamos en ese año y perdimos ahora— y en San Jerónimo, en el que perdimos en 2015 y ganamos en 2019, en el resto el resultado fue exactamente igual al obtenido en el ballotage entre Scioli y Macri. A mí me parece que lo que pasó en Santa Fe fue el resultado de una elección en la cual entre las dos principales fuerzas terminan sacando casi el 90% de los votos y por tanto, quedan muy pocos matices por fuera de los dos grandes frentes electorales. Esa es mi lectura. Creo que después, algún dirigente puede hacer más fuerza o puede amortiguar más, pero como politólogo creo en los comportamientos electorales. La gente no modifica sus comportamientos electorales de un día para otro. Al contrario, éstos terminan siendo como grandes cauces de un río a los que, en algún lugar , la política los termina caminando y recorriendo. Pasó así y fue muy claro. También quiero reivindicar el 48,26% de los votos que sacó Alberto Fernández. En el año 1989, con 5.000% de inflación anual, con los primeros hechos de saqueos en Rosario, y un Carlos Menem arrollador, con caravanas y multitudes siguiéndolo, el PJ sacó 48,5% y Angeloz 38%. Subrayo esto porque uno a veces tiende a simplificar los procesos electorales y pensar que tiene que ver con la cuestión económica. Obviamente estas inciden, pero también lo hacen las cuestiones ideológicas, las miradas culturales, las procedencias de clase. Hay una cantidad de elementos que conforman lo que terminan siendo los comportamientos electorales.

—El triunfo electoral también se fue armando mediante un proceso de construcción con distintos sectores sociales, que desde temprano tuvieron presencia en la calle, y que le fueron marcando el pulso a la política. ¿Qué lectura hace de esto?

—Como todo proceso de unidad tiene estadíos intermedios. Está claro que el primer semestre del 2016 estuvo signado por una primera reacción, donde Rosario fue protagonista, contra los tarifazos. El movimiento que se vinculó en resistencia a los aumentos de electricidad y gas fue muy fuerte en nuestra región. Después, empezaron obviamente las primeras disputas por la cuestión del empleo, las marchas en Rosario que tenían que ver con la ley que frenaba los despidos y que lamentablemente Macri vetó. Estamos ya hablando de mitad de 2016. Después hubo un momento importante en esta construcción de unidad, de resistencia al régimen neoliberal, que fue cuando intentaron el famoso fallo del 2x1 para beneficiar a genocidas y allí también hubo una reacción muy importante del pueblo argentino y de Rosario en particular. Ya en 2017 nosotros empezamos a ver cómo crecía la crítica al modelo económico de Macri, pero las elecciones intermedias significaron cierta ratificación de la confianza al gobierno. Enseguida vinieron dos o tres acciones que considero importantes no sólo para la conciencia económica, política y social del pueblo argentino, sino para la construcción de un escenario de unidad. La primera fue la reforma previsional de diciembre de 2017. Ese fue la primera vez que todos los bloques que terminamos expresándonos en el Frente de Todos trabajamos juntos. Ahí Agustín Rossi había vuelto a ser presidente de nuestro bloque en Diputados y sacamos 114 votos e hicimos transpirar por primera vez al oficialismo parlamentario que venía de dos años ganando todas las votaciones con comodidad. Un segundo momento fue en marzo o abril de 2018, cuando se corta el financiamiento externo y aparece la primera corrida importante contra el peso, y después terminamos en julio con el anuncio del acuerdo con el Fondo Monetario. Esos tres elementos, sumados a una inflación que no dio tregua a lo largo de 2018 y 2019 —vamos a terminar con guarismos superiores al 50% este año— fueron determinantes para que aquellos que, teniendo una mirada crítica y seguían votando a Macri, principalmente los sectores medios y medios bajos, en este caso puedan acompañarnos electoralmente y lograr el triunfo que logramos.

—Con la crisis que atraviesa el país, la agenda económica es central para las gestiones tanto de Fernández como para Omar Perotti en la provincia. ¿Cómo ve el escenario actual y cuáles serían las medidas que desde el Congreso va a impulsar?

—Creo que ambos, Perotti y Fernández comparten una mirada en común respecto de la producción y el trabajo, no sólo en Santa Fe sino a nivel nacional. Ambos saben que si no se pone en marcha la economía y no hay una inyección de movimiento en el mercado interno, si no salimos de esta profunda recesión en la que estamos, va a ser difícil recomponer el trabajo y la distribución de los ingresos. Creo que es un ventaja tener un gobernador y un presidente que puedan sintonizar en la misma frecuencia. Me parece muy importante. Por otro lado, recorriendo mucho Santa Fe los dos elementos y demandas que aparecían unificadas a lo largo de todo el territorio provincial eran las mismas: producir y trabajar. Y eso en Santa Fe tenía distintas caracterizaciones de acuerdo al lugar. Ese producir y trabajar tiene que ver con el proceso de concentración de la producción de la zanahoria en el departamento Garay; con los problemas de costos a partir de los tarifazos de la cadena arrocera en San Javier; con los inconvenientes para sostener la inversión para multiplicar la producción ganadera por cuatro en los departamentos General Obligado o Vera debido a las tasas de interés que superan el 80%. También en San Cristóbal, Castellanos y San Martín, donde los problemas están en la puja permanente entre los distintos eslabones de la cadena láctea entre tambo, industria y el precio final. Por otro lado, venimos de un año récord de producción de soja en Santa Fe y la maquinaria agrícola de la zona de Armstrong, Las Rosas o Las Parejas está prácticamente paralizada porque nadie compra de contado un equipo. De modo que me parece que hay una mirada muy intensa, que tenemos que tener sobre la cuestión de la producción y el trabajo y creo que eso se va a empezar a discutir en la agenda de diciembre en el Congreso nacional, donde vamos a estar discutiendo el presupuesto nacional para 2020. También va a ser el primer presupuesto para Omar Perotti, así que deberemos estar muy atentos a esto. Vamos a discutir seguramente la prórroga del sistema tributario, sin recaudar tributos es imposible recaudar a partir del presupuesto. Alberto Fernández nos dijo que íbamos a discutir la cobertura del 100% en los medicamentos para los adultos mayores, la desdolarización de las tarifas y también el tema de la deuda externa, con esta cuestión del reperfilamiento que un día anunció el ministro (Hernán) Lacunza y que no se terminó materializando en alguna acción concreta. Así que vamos a tener una agenda muy cargada de temas económicos y productivos y seguramente daremos el debate para que el país y los santafesinos puedan tener una perspectiva distinta.

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