Economía

Marco Lavagna estima que la inflación de agosto será más alta que la de julio

El director del Indec señaló que no habrá "grandes aceleraciones". Destacó la tarea del organismo durante la pandemia

Sábado 12 de Septiembre de 2020

La próxima semana el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dará a conocer la cifra de inflación de agosto. Sin adelantar proyecciones, el director del organismo, Marco Lavagna, estima que estará algo por encima de la medición del mes pasado, fundamentalmente por el impacto de la actualización de los precios máximos establecidos por el gobierno nacional en julio. De todos modos, aclaró que tampoco no se avizoran “grandes aceleraciones” de precios. El funcionario y reconocido economista también destacó las señales de recuperación que se ven en la actividad económica, respecto del piso de la recesión durante la pandemia.

En diálogo con este diario, Lavagna destacó la labor que realizó el Indec durante la pandemia y el aislamiento social preventivo y obligatorio. “Cambiamos hábitos y tuvimos que adaptarnos pero pudimos cumplir con la totalidad del cronograma de publicaciones que establecemos el año anterior”, destacó. Indicadores como el Indice de Precios al Consumidor, la actividad industrial, el estimador económico y los datos de la Encuesta Permanente de Hogares estuvieron en tiempo y forma, pese al cambio en la forma de trabajo.

_ ¿Cómo siguió trabajando el Indec durante el período de aislamiento?

_ Los desafíos no son ajenos a los que nos que enfrentó cada uno en la vida cotidiana. Cambiamos hábitos y tuvimos que adaptarnos. Fuimos pasando todo el trabajo que hacíamos en el instituto a trabajo remoto. Adaptamos mecanismos de recolección de datos que antes hacíamos en forma presencial y pasamos a hacerlo por teléfono o Internet. Al principio costó pero pudimos hacerlo gracias al esfuerzo de los trabajadores del instituto y también de los institutos provinciales. El Indec no sólo hace encuestas propias sino que trabaja con las direcciones provinciales. Pudimos respetar la totalidad de las fechas de publicación de los informes. Hay que pensar que nosotros anunciamos un año antes este calendario. Mantener este cronograma fue mucho esfuerzo y estamos contentos de hacerlo.

_ En estos días están frente a un desafío importante por la confección de la Encuesta Permanente de Hogares.

_ Estamos a punto de publicar los datos del segundo trimestre de la Encuesta Permanente de Hogares, de la cual básicamente sacamos dos informes: el del mercado de trabajo y el de pobreza e indigencia. El segundo trimestre, que nos agarró en medio de la pandemia, pudimos desarrollarla. Cambiamos entrevistas presenciales por telefónicas y esto nos llevó a realizar una campaña para concientizar a la gente, avisar que vamos a llamar por teléfono, explicar cómo chequear la identidad del encuestado. Fue un esfuerzo también en términos de que la gente confíe que éramos nosotros mismos. Porque hemos tenido situaciones en las que, por ejemplo, un comisario de Córdoba nos llamó preguntando si estábamos haciendo la encuesta porque una vecina había preguntado. Explicamos y la señora estuvo muy encantanda de responder. La colaboración de la gente es grande. El 23 de septiembre estamos publicando mercado de trabajo y el 28, el de pobreza. Y ya estamos en campo con la encuesta del ercer trimestre. Por eso, los encuestados van a recibir el llamado del encuestador del Indec. Y es importante que sepan que se puede chequear la identidad todos. Se pueden comunicar con nosotros para verificar todo.

_Este año se iba a hacer el censo de población. ¿Ya se decidió postergarlo?

_Sí. En este contexto es imposible hacerlo. No sólo por las dificultades del trabajo de campo sino porque un censo de población requiere 800 mil personas en la calle en todo el país, recorriendo casa por casa, entrando a las casas y haciendo entrevistas de veinte minutos. Para protección de los censistas y algente que tiene responder, decidimos postergarlo hasta que se vaya regularizando la cosa. Quedaría para el año que viene, cuidando que no se pise con el cronograma electoral, para no mezclar el censo con la política.

_¿Tuvieron que postergar otros proyectos por la pandemia?

_En los indicadores de coyuntura, como EPH, el IPC o la producción industrial, no hubo cambios. Tuvimos alguna demora en la encuesta nacional del uso del tiempo, que la pasamos para el año que viene. También hemos corrido unos meses los trabajos del censo económico. Pero en líneas generales venimos cumpliendo con los objetivos.

_La pandemia trastocó todo pero, aún en ese contexto, ¿pudieron avanzar en alguna iniciativa que la nueva gestión tuviera especial interés en avanzar?

_Una de las cosas que me propuse al asumir fue, dado que el instituto estaba funcionando bien y era confiable, hacer cosas que permitieran un salto de calidad. Abarcar estadísticas que hoy no estamos abarcando, como las ambientales. Todas esas cosas son parte de un programa de trabajo más largo y con la inversión muy fuerte que hicimos en el área tecnológica. Preparamos los sistemas para incorporar los registros administrativos. Es decir, los datos pasivos que puede haber, y hay que empezar incorporarlos y procesarlos. Desde la comunicación, trazamos una estrategia de un Indec más abierto, más cercano. Lanzamos videos de concientización y alfabetización estadística. Lanzamos los podcast. En materia internacional tenemos también unos objetivos importantes. Siempre en la lógica de continuar lo que se venía haciendo y dar saltos de calidad.

_Planteaste en varias ocasiones la tensión que existe entre la robustez y la inmediatez de la información en la tarea del organismo estadístico. ¿Cómo se maneja esto en tu gestión?

_Permanentemente recibo la inquietud sobre por qué no están antes los datos del Indec. Prestamos mucha atención a la robustez del dato. Nosotros no hacemos un dato agregado y decimos: “La inflación es tanto”. Decimos “la inflación es tanto porque se dio en estos productos, en estas regiones”. Somos muy minuciosos en la información que transmitimos, seguimos metodologías internacionales y procesos exhaustivos. Pero también estamos trabajando para ganar rapidez. Por ejemplo, la incorporación de los registros administrativos tiene entre sus objetivos tener información más rápida Esto no invalida las encuestas presenciales, que para cualquier oficina de estadística son fundamentales. Un registro te puede dar algo general pero luego hay que ir al hueso con las encuestas presenciales.

_El Indec trabajo en distintas encuestas sobre el Covid. ¿Sobre qué áreas específicamente?

_Ni bien empezó el aislamiento social preventivo y obligatorio empezamos a hacer preguntas específicas dentro de encuestas, como la de producción industrial. Preguntábamos cuáles eran los problemas que estaban teniendo por la pandemia. Fue una información muy útil. Con las direcciones provinciales hicimos un seguimiento, sector por sector, de cómo venía abriéndose la actividad. Estamos ahora en campo con una encuesta telefónica sobre el impacto que vivió la gente, producto del Covid. Tiene que ver con ingresos, hábitos, adaptación, etcétera.

_Como economista, y dentro de las limitaciones que tiene el director del Indec para opinar, ¿cómo estas viendo la situación económica?

_Vemos un proceso muy complejo. Argentina tiene un doble problema. Venía de un proceso recesivo de deterioro social y de empleo. Y se suma la pandemia, que en el mundo entero generó un impacto negativo. Acá ese fenómeno se suma a una complejidad previa. Y está generando impactos muy fuertes. Afortunadamente en los últimos meses se ve una recuperación y, aunque falta mucho, hay signos positivos. Pero claramente el impacto social se ve y es muy notorio y va a llevar tiempo recuperarlo.

_La semana que viene se difunde el dato de la inflación de agosto.

_No puedo adelantarlo pero sí lo que se ve un poquito más de inflación que la que se venía viendo en algunos productos el mes pasado . A fines de julio hubo una actualización de precios máximos y ese aumento impactó en la última semana de julio e impacta de lleno en agosto. Con lo cual ahí se van a ver los efectos de eso, pero no hay grandes aceleraciones tampoco. No me corresponde hacer proyecciones pero lo que se ve hasta ahora, en comparación con el año pasado, es que la inflación viene más a la baja, todavía en niveles muy altos. Esperemos que se pueda mantener el año que viene esta tendencia porque Argentina viene hace muchos años con un proceso de inflación alta, que siempre termina teniendo impactos muy negativos desde lo económico y lo social.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario