Maquinaria agrícola: la industria busca cambiar de clima en Agroactiva

En un escenario complejo, los fabricantes desplegaron una imponente oferta en la muestra para capturar las decisiones de inversión del productor

Jueves 04 de Junio de 2026

En medio de una multitud que recorrió las calles de Agroactiva, los proveedores de bienes y servicios para el agro intensificaron los esfuerzos para cerrar negocios. La actividad en los stands de las empresas de maquinaria agrícola fue febril durante la segunda jornada de la exposición, con el apoyo por los créditos promocionales que se ofrecieron en Armstrong.

Durante el acto oficial de inauguración, que se realizó frente al pórtico de ingreso de la muestra, el gobernador Maximiliano Pullaro destacó que de los $ 116.000 millones a tasa subsidiada entre 8% y 20% que puso a disposición la provincia, ya se habían abierto carpetas por $ 70 mil millones de las cuales ya se habían ejecutado $ 46 mil millones.

Rueda de auxilio

La oferta financiera que armaron los ministerios de Desarrollo Productivo y Economía con un conjunto de bancos privados y el Mercado Argentino de Valores (MAV) se presentó en la expo pero es hasta agotar cupo y para todos los sectores, no solo los vinculados al agro. Su rápido consumo encripta otra realidad: la mayor demanda de crédito es por capital de trabajo, lo que en la cartera productiva se interpreta como reflejo de la necesidad de las empresas de tomar deuda para refinanciar a menor costo pasivos de arrastre.

El desendeudamiento es parte de las políticas contracíclicas: la rueda de auxilio para acompañar a los empresarios locales a atravesar una situación económica caracterizada por la caída de actividad. El gobierno provincial dispuso ya un programa para refinanciar deudas de asalariados públicos y privados, y un plan de pagos para regularizar la mora fiscal. Los créditos a tasas promocionales pueden bien cumplir ese papel en el giro empresario.

En tiempos de dólar bajo, demanda fría y fuerte competencia externa, los compromisos fiscales y financieros se convierten en mochilas que compiten por los recursos que deberían volcarse a la inversión.

La industria

“Esta quizás sea la crisis más severa que atravesó la industria nacional porque notamos que lo que viene de afuera recibe más beneficios que lo que se fabrica acá”, señaló Orlando Castellani, fundador de la fábrica Ombú. Si bien la firma está ahora bajo la conducción de la segunda generación, el histórico industrial de Las Parejas sigue siendo dirigente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) y trazó un panorama complejo para el sector metalmecánico. “Hay ramas dentro del mismo rubro de maquinaria que están un poco merjor, por ejemplo hasta ahora no han venido muchas sembradoras de afuera pero otros segmentos están invadidos de productos de Brasil y China”, describió.

La presencia de marcas asiáticas y la oferta de productos de ese origen en brasileños que ofrecen las mismas compañías que operan tradicionalmente en el país son moneda cada vez más corriente en las exposiciones del agro, y Agroactiva no es la excepción.

Para Carlos Palmieri, presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Transporte y otros equipamientos agrícolas (Afat), la flexibilización importadora “facilita las cosas porque los portfolios de productos son muy amplios, es necesario importar componentes que no se fabrican aquí y también incorporar ciertos modelos de máquinas”, señaló el también gerente general de Jacto. La entidad que dirige reúne a las empresas multinacionales que operan tradicionalmente en Argentina.

En la mayoría de los casos, el equipamiento importado viene de sus propias plantas en Brasil. “Apuntamos a vender entre 100 y 120 equipos autopropulsados al año pero eso se compone de distintas familias, si de una familia solo se venden 10 máquinas, es inviable fabricarla localmente por falta de volumen y capacidad industrial; es como la industria automotriz”, explicó.

Aunque se mostró conforme con el rumbo económico que trazó el gobierno nacional, el titular de Afat subrayó que el foco de la asociación está puesto en la necesidad de generar “estructuras financieras previsibles y permanentes para la compra de bienes de capital”, que vayan más allá de las promos que se disponen en una expo. Y explicó: “Comprar un pulverizador o un tractor es algo que se proyecta a largo plazo, saber que esa herramienta financiera está disponible, más allá de variaciones de costos, es primordial”.

Las grandes marcas internacionales suelen tener sus propias líneas de financiamiento. En el caso de John Deere financial, las líneas más demandadas son las de cinco años en dólares, explicó José María Rossi, gerente de Marketing Táctico Hispano de la marca estadounidense, con planta de fabricación en Granadero Baigorria. “Hay altibajos en el mercado, nosotros creemos en el negocio de largo plazo y celebramos todas las políticas que den certidumbre a nuestros clientes, ya que esto les permite organizarse y planificar sus inversiones”, indicó.

Ajuste y territorio

Con más o menos espalda, nacionales o extranjeros, los proveedores del agro dependen de las decisiones de inversión de los productores. De las expectativas que tengan sobre el futuro dependerá hacia dónde movilizarán la liquidez que dejó la última súper campaña. El clima, los precios y los costos definen el rumbo. Por ahora, en un mercado “estable”, la variable competitiva es el ajuste.

A nivel territorial, ese escenario tiene consecuencias. Horacio Compagnucci, intendente de Las Parejas, capital nacional de las pymes agroindustriales, describió cómo pega la situación económica. “Hay una baja importante de recaudación directamente relacionada con la actividad y los programas del gobierno nacional hacia las provincias y las ciudades están prácticamente todos cortados”, describió, al tiempo que se lamentó porque “no hay una política industrial hacia el grueso de nuestras pymes, que son un conglomerado muy grande en el interior del país”.

Su vecino Orlando Castellani lamentó que “no se conozca lo que ocurre en los pueblos, en el interior del interior,”. Y advirtió, en ese sentido, que “las grandes facilidades para importar pueden a lo mejor conseguir algún producto a un precio menor pero si no hay trabajo no hay consumo”.

Ese problema hoy está presente. “Esperemos que se vaya resolviendo pero parecería que lo productivo no está en el ADN de este gobierno nacional”, concluyó el industrial.

Distinta fue la mirada que tuvieron tanto el intendente como el industrial hacia las medidas de apoyo a la producción que puso en marcha el gobierno santafesino para el sector productivo. “Es importante lo que están haciendo pero las posibilidades de un gobierno provincial se ven limitadas cuando desde Buenos Aires les trasladan casi todas las necesidades”, apuntaron.

Cruces inaugurales

Una pequeña dosis de esa tensión se vio en el acto oficial de inauguración de Agroactiva, que se realizó como siempre en el segundo día de exposición. Allí, el gobernador volvió a advertir sobre la compleja situación de las economías del interior y a pedir al gobierno nacional que elimine las retenciones y baje las tasas de interés.

En el mismo palco, el secretario de Agricultura de la Nación, Sergio Iraeta, dijo que el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, “cumplieron lo prometido” al bajar los derechos de exportación. Y defendió que lo hicieran de forma gradual “para no tener que volver para atrás, como en otras épocas”. Aunque sin euforia, esta vez el funcionario cosechó un aplauso, luego de subrayar que “más vale un trote que llegue, que un galope que canse”.