Economía

Macri fue "energía sin argentinos"

El Observatorio de la Energía que dirige Federico Bernal refutó los números presentados por la gestión de Cambiemos.

Domingo 15 de Diciembre de 2019

Desde el Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura (Oetec) que dirige Federico Bernal refutaron los datos expuestos en el informe "Rendición de cuentas 2015-2019" para el sector energético. Entre otros puntos, destacaron que la gestión de Mauricio Macri recibió una situación de "absoluta normalidad", registrando crecimiento de indicadores de consumo y nueva infraestructura, mejora en la provisión interna (refinación) de combustibles, recuperación de reservas y producción de hidrocarburos, sustitución de importaciones y reducción del déficit de la balanza comercial energética, entre otros avances o mejoras. Pero todo cambió en los últimos cuatros años. "Los números que presentó el ex mandatario están lejos de la realidad", señalaron.

"Macri es energía sin argentinos ni argentinas. La salud energética de una nación no pasa por el estado de su balanza comercial energética ni por su capacidad exportadora, sino por la salud energética de su pueblo. ¿De qué sirven las mayores exportaciones —que además hemos visto que los supuestos avances en materia de autosuficiencia son todos falsos o manipulados— si la ciudadanía, las pequeñas y medianas empresas, las economías regionales y la industria en general consume gas como lo hacía en 2015 ó 2010? Macri es energía sin argentinos ni argentinas. Es energía deshumanizada", advierten.

Lo primero que debe saberse y decirse, apuntaron desde Oetec, es que la Argentina entre 2003 y 2015 "jamás dejó de exportar energía". La Secretaría de Energía publicó en noviembre el reporte "Argentina: Síntesis del balance de gestión en energía 2016-2019". En una de las imágenes, se aborda la cuestión de la balanza comercial energética. El promedio de exportaciones 2004-2007 fue de u$s 7 mil millones anuales; el promedio 2008-2011 fue de 6,8 mil millones; y el promedio 2012-2015 de 4,9 mil millones. Para tener una idea, el promedio 2016 a 2019 fue de 3,4 mil millones.

En suma, hubo un "empeoramiento de la autosuficiencia energética con Macri". Entre 2016 y 2018, las importaciones de energía se expandieron un 33 por ciento, a pesar de haberse verificado durante este período un deterioro significativo de la economía, del consumo y de la salud del aparato productivo e industrial. Las compras externas de energía recién cayeron interanualmente en 2019, aunque ubicándose al nivel de 2016.

"En otras palabras: el macrismo deja el poder habiendo empeorado la autosuficiencia energética del país, ya que con una economía destrozada y un consumo de energéticos retrocediendo cinco, diez o más años según el que se trate, se importa lo mismo que en 2016", precisaron.

Sobre la mejora en el saldo de la balanza comercial, Oetec indicó que "claramente obedece al salto en las exportaciones, las cuales se duplicaron entre 2017 y 2019, aunque no pudieron superar las registradas en 2014".

"Pero este retorno exportador dista mucho de haber sido uno sano, sostenible y compatible con el desarrollo nacional. Por el contrario, se originó en la destrucción del mercado interno, el desplome del consumo de petróleo, gas y combustibles, la drástica caída de la generación térmica y el tarifazo", advirtieron.

Frente a la crítica del pasaje de país exportador a importador , desde el Observatorio explicaron que entre 2016 y 2018 Macri importó un 11 por ciento más de crudo que entre 2008 y 2015.

"La administración que prometió autosuficiencia petrolera importó, en sus primeros tres años de gestión, más petróleo que durante los ocho años inmediatos anteriores, en un marco recesivo y de estancamiento primero y caída de la demanda después", indicaron.

Sobre las importaciones de combustibles, detallaron que entre 2016 y octubre de 2019, Macri importó un 17 por ciento más de nafta y gasoil que entre 2012 y 2015.

Respecto de las importaciones de gas, apuntaron que en 2016 descendieron un 3,5 por ciento interanual. "Es decir, redujeron su tasa de sustitución a más de la mitad, ya que en 2015 habían caído 10,4 por ciento. Esto, cabe resaltar, a pesar del incremento del 4,9 por ciento en la producción de gas registrada en 2016. Asimismo, en 2017 directamente aumentaron 7 por ciento. Es más, fueron 4 por ciento mayores que las de 2015. ¿Era razonable ese aumento? Si bien la producción en 2017 cayó 0,7 por ciento, el país produjo 4,1 por ciento más que en 2015 vs. una demanda total doméstica que creció en igual período 2,6 por ciento. Específicamente en 2017, la demanda quedó estancada interanualmente, siendo que en 2016 las importaciones también habían caído en relación a 2015, tal y como se aprecia del gráfico siguiente. En pocas palabras, en absoluto fue razonable el aumento de las importaciones de gas", subrayaron.

Oetec aclaró que en 2018 las importaciones registraron una importante caída. La demanda residencial cayó 0,4 por ciento interanualmente, pero 6,5 por ciento en relación a 2015. De hecho, el consumo en 2018 fue similar al de 2011.

En cuanto a las exportaciones de gas, se estima que en 2019 se habrá alcanzado una exportación diaria de 7 millones de m3. Es el volumen que se exportaba en 2007. "Sin embargo, el punto clave no es este, sino la fabricación de excedente exportable como consecuencia de la destrucción del consumo doméstico", explicaron.

Al respecto, la demanda de gas a nivel nacional al mes de septiembre (últimos datos disponibles) cayó 6,1 por ciento interanualmente, ubicándose por debajo de 2015. "Es el peor desplome de la historia luego del de 2001 (-7,5 por ciento). O sea, un retroceso de más de cuatro años en el consumo total de gas natural", puntualizaron.

En cuanto al gas entregado a nivel residencial, "el retroceso es todavía peor: se consumió en el acumulado a septiembre menos gas que en 2010. En relación a 2015, la caída es de 7,1 por ciento".

En suma, las exportaciones en 2019 (en 2018 fueron insignificantes) obedecen mayormente al exceso de gas derivado del "desplome histórico del consumo fronteras adentro, así como de la fortísima desaceleración en la expansión de la red de gas domiciliaria". De hecho, entre 2016 y agosto de 2019 (últimos datos disponibles), la incorporación de nuevos usuarios residenciales es la más baja de la historia, 36 por ciento menor a la del mismo período anterior (2012 - Agosto 2015) y 46 por ciento menor a la del máximo histórico (2008 - Agosto 2011).

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario