Domingo 04 de Octubre de 2009
La crisis viene golpeando fuerte a la industria del ocio y el entretenimiento en todo el mundo y —pese a que no es la excepción a la regla— el negocio de los videojuegos parece comportarse de manera más flexible frente a otros como el cine y la música.
A principios de este año se preveía que la industria de los videojuegos se mantendría inmune a los devastadores efectos de la crisis, pero las ventas en el primer semestre del año cayeron un 12% respecto del año anterior, según un informe del grupo de Investigación NPD. No obstante, según el mismo relevamiento, este año podrían llegar a superar los niveles de 2008, estimuladas esencialmente por el lanzamiento de grandes títulos y una rebaja en los precios de las consolas.
En la Argentina existen actualmente más de 50 empresas dedicadas a los videojuegos. Se trata de "una industria con más de 40 años de vida en el mundo, que ahora está expandiéndose en la Argentina gracias al tipo de cambio favorable en relación a los costos estándares en Estados Unidos y la Unión Europea", explica Durgan A. Nallar (Dan), director de la revista de videogames Irrompibles.
Para Dan, "la industria de los videojuegos en Argentina está atravesando su mejor momento, con varias empresas locales desarrollando proyectos propios y realizando trabajos para compañías extranjeras". Una muestra de este buen presente es la Exposición de Videojuegos Argentina (EVA), un evento organizado en forma anual por la Asociación de Videojuegos de Argentina (Adva), que en su edición del año pasado contó con la presencia de más de 1.500 asistentes.
En palabras de Martín Romero, licenciado en sistemas y docente de la carrera de desarrollo en Image Campus, "la industria argentina tiene un grado de desarrollo medio; antes de 2000 era un terreno amateur y semi-profesional, pero con el paso de los años fuimos ganando competitividad a nivel mundial, aunque todavía estamos lejos de los grandes estudios. La principal razón radica en que todavía falta una inversión lo suficientemente fuerte para poder desarrollarnos en todo punto de vista".
Romero tiene 35 años y escribe y mantiene el blog sobre videojuegos de Clarín Digital Pulsar. Además, se desempeña como Sr. Game Designer y Product Owner en Sabarasa, una de las empresas líderes y pioneras en el desarrollo de videojuegos en el país.
Actualmente la compañía, entre otros proyectos, está desarrollando un juego retail (esto es que saldrá en DVD en cajas en los principales puntos de ventas en todo el mundo) para Nintendo Wii.
En coincidencia con Romero, Agustín Cordes, diseñador y programador de videojuegos y ex director de Nucleosys, afirma que pese al notable crecimiento de los últimos años "todavía no estamos en condiciones de hacer un juego AAA (triple A)", denominación que reciben los de más alta calidad. "Más que nada porque la inversión es enorme", dijo y aclaró que "si una empresa de afuera quiere tercerizar y desarrollar una parte acá es posible, pero hacerlo íntegramente acá no, porque no estamos en condiciones", definió.
Fundamentalmente lo que aquí se produce son los denominados CasualGames y AdverGames. El primer grupo engloba a aquellos videojuegos o juegos online que están dirigidos a jugadores ocasionales y pueden disfrutarse sin necesidad de pasarse gran cantidad de horas frente a la pantalla. Se trata por lo general de juegos no violentos que apuntan a ejercitar el intelecto, como puzzles y acertijos.
En el caso de los AdverGames, se trata de videojuegos creados a medida para publicitar un producto o una marca; una formidable combinación que logra, según un estudio realizado por la Universidad de Michigan, que el consumidor absorba la publicidad con mucha mayor efectividad (unas diez veces más) que a través de la televisión.
Matías Blum, programador y miembro de De9a18studio, explicó así el éxito de los AdverGames. "Los videojuegos plantean la publicidad de una forma menos agresiva e intrusiva que los medios tradicionales, ya que el cliente da su permiso para que se le comunique el mensaje publicitario, recibiendo entretenimiento a cambio", dijo. Sumado al hecho de que "el público tiende a compartir con sus contactos los juegos que le resultan atractivos, aumentando significativamente el alcance de la acción publicitaria", agregó.
De9a18studio, una empresa que se dedica exclusivamente a este tipo de juegos, realizó entre otros, trabajos para Chandon, PerroVaca y el programa del Canal Encuentro Paka Paka.
Exportación y piratería
Paradójicamente, pese a tratarse de una industria de gran crecimiento en los últimos años en la Argentina, no existe aún un mercado consolidado de videojuegos, por lo que estas empresas venden la mayor parte de su producción en el exterior.
Principalmente esto se debe a que "la piratería afecta muchísimo al desarrollo y venta de videojuegos porque si no existiera tanto software ilegal en la red, nuestra industria sería mucho más sólida y podría concentrarse en desarrollar pensando en los argentinos", indica Nallar.
Para Romero "es imposible desarrollar un juego e intentar venderlo por medios clásicos ya que la piratería hace estragos; el Estado mucho no hace para regular, y muchas veces los altísimos precios que tenemos que pagar por software original hace que muchas personas opten por la piratería".
También Cordes coincide en este último punto: "Lo que ocurre es que los precios son muy altos, un juego original ronda los 80 o los 100 pesos", dijo.
"En el caso de los videojuegos móviles —para celulares y consolas portátiles— la piratería no afecta tanto, ya que el costo de un juego ronda los 6 o 7 pesos, un valor totalmente accesible para cualquier usuario de telefonía móvil", explica Jorgelina Pecina, relaciones públicas y marketing manager de Gameloft en Argentina. A principios de este año esta empresa, que cuenta con filiales en más de 30 países y emplea unas 400 personas en el país, anunció ventas a nivel mundial por más de 100 millones de euros durante 2008, lo que equivale a un incremento del 15% respecto del año anterior; y durante el primer trimestre de 2009 las ventas registradas indican un aumento del 22% respecto al mismo período en 2008.
Según explica Pecina, el desarrollo de videojuegos para celulares "es una industria de veloz crecimiento". Los países más avanzados en la materia son Japón y Corea, donde la penetración, es decir el número de usuarios regulares, alcanza el 12%. En América latina las cifras son considerablemente menores, entre un 3% y un 4%. Esto se debe, en parte, al menor número de celulares compatibles que hay en el mercado de los países de la región respecto a los asiáticos. "El mercado crecerá a la par de la cantidad de celulares compatibles existentes", agrega Pecina.
El futuro de la industria
El grado de desarrollo y capacidad técnica alcanzado en la Argentina en tan poco tiempo es notable, y todo parecería indicar que seguirá creciendo en forma sostenida. Como explicó Durgan Naller "cinco años atrás, lo que estamos viviendo ahora parecía imposible. La industria de desarrollo de videojuegos en Argentina es la más importante de Latinoamérica, gracias a la cantidad de empresas en nuestro suelo y a que existen sitios donde aprender programación, arte y diseño específicos".
Por otra parte, la existencia de centros de prueba de juegos en su fase final, como es el caso de Electronics Arts en La Plata y la existencia de dos institutos que ofrecen la oportunidad de estudiar en el país carreras vinculadas al desarrollo de videojuegos como Image Campus y la Escuela Da Vinci, donde acuden estudiantes de toda América latina, potencian esta tendencia.
Sin embargo, hay mucho camino por recorrer para la industria de los videojuegos en el país adquiera los estándares internacionales de los países líderes en el rubro. Romero, quien desde el año 2000 trabaja profesionalmente en esta industria, lo definió claramente: "Nos falta experiencia y quiero aclarar que no incluyo capacidad en esto, por que creo que a la gente que trabaja en el desarrollo de videojuegos en Argentina le sobra capacidad. Sólo nos falta la oportunidad para poder desarrollarla", concluyó.