Economía

Los trabajadores se movilizaron contra los despidos frente a Mahle

El acto por el Día del Trabajador fue el más importante de los últimos años en Rosario. Los conflictos laborales en la región dejaron de ser una pelea de baja intensidad.

Sábado 02 de Mayo de 2009

Los conflictos laborales en la región dejaron de ser una pelea de baja intensidad. La reacción frente a los 500 despidos por el cierre de la fábrica rosarina de Mahle convirtió al acto de conmemoración del Día del Trabajador, frente a la planta de Perón al 5600, en el más importante de los últimos años.

La significativa presencia de comisiones internas de distintas empresas y agrupamientos de empleados echados de otras firmas de la región puso en evidencia que la pelea de Mahle marca una línea de resistencia contra los despidos, destacando que el problema del desempleo es tan preocupante como el de la producción.

La bronca fue compartida por más de 4.000 gargantas que se congregaron ayer a media mañana frente a la fábrica, custodiada por sus trabajadores. Desde hace dos semanas, los obreros permanecen en la planta con turnos similares a los que cumplían cuando producían aros de pistón, hasta el momento en el cual sus directivos "tiraron una carpeta al gobierno y se fueron", como recordó ayer un operario. Más tarde, otro empleado trazaría desde el escenario el paralelismo de la firma germana con Cristóbal Colón y los espejitos de colores: "500 años después también se llevan nuestra dignidad", dijo.

Lejano Oeste. La dimensión social del conflicto de Mahle quedó en evidencia con la adhesión de los comercios y escuelas del barrio a través de notas de apoyo y cartas, como la enviada por una maestra, Malia, en la que reflejaba la frágil situación socio-económica de "la vapuleada zona oeste" de Rosario. La docente repasó en su escrito los recientes cierres de estaciones de servicios y comercios, y arengó: "No hay que permitir que se cierre una fuente laboral más en la zona oeste".

Desde el palco, Mónica Riccioni, quien desde hace 18 años trabaja en la ex Dana, disparó: "El cierre de Mahle deja a 500 familias fuera del sistema". Con discursos moderados, el mensaje fue claro: "La fábrica no se cierra". El abrazo hasta las lágrimas en el que se estrecharon los hombres de overoles azules mientas sonaba el Himno Nacional conmovió hasta a los más curtidos militantes.

Desde el palco, Mónica Riccioni, quien desde hace 18 años trabaja en la ex Dana, disparó: "El cierre de Mahle deja a 500 familias fuera del sistema". Con discursos moderados, el mensaje fue claro: "La fábrica no se cierra". El abrazo hasta las lágrimas en el que se estrecharon los hombres de overoles azules mientas sonaba el Himno Nacional conmovió hasta a los más curtidos militantes.

Ayer, los operarios de Mahle no se sintieron "Deportivo desamparados". A la zona Oeste llegaron columnas de distintos partidos políticos, movimientos sociales y estudiantiles y gremios. Entre ellos, aceiteros, CTA, Amsafé, la UOM de Villa Constitución y la CCC. También hubo presencia oficial, como la del ministro de Trabajo, Carlos Rodríguez, y la viceministra, Alicia Ciciliani. Hasta los actores gremiales más remisos a exponerse en este conflicto se obligaron a tener, al menos, una presencia "testimonial".

Algunos actores políticos también se involucraron. Un día antes, los legisladores y candidatos Agustín Rossi (FPV) y Rubén Giustiniani (PS) coincidieron en la planta junto a los obreros que la ocupan.

Mosaico. La concentración fue un mosaico de la realidad laboral en la región, con trabajadores de los distintos sectores que, en todos los casos, expresaban la demanda de una decidida acción de sus gremios para pelear contra los despidos. No sólo estuvieron los desplazados del mercado laboral y los que luchan por no caer de él, también los que en las últimas semanas lograron imponer sus reivindicaciones, como los aceiteros.

En todos los casos, el palco y las consignas de los manifestantes subrayaron la necesidad de la unidad y la movilización. "Jamás nos vamos a echar atrás y transar con la patronal", enfatizó el delegado Martín Flayart desde el palco. A su lado, su compañero Claudio Maldonado arengó: "Esta es una pelea larga, no aflojemos, aguantemos hasta el final".

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