Viernes 07 de Abril de 2017
Había más satisfacción que euforia, una alegría medida por haber garantizado la efectividad del paro en Rosario, aunque hayan decidido que sus afiliados se queden en sus casas. Los gremios rosarinos que adhirieron a la huelga, pero sin movilización, calificaron como un "éxito" la medida de fuerza en la ciudad y en la región, pidieron que el gobierno de Mauricio Macri cambie el rumbo económico y alertaron que si no escuchan sus reclamos se van a agudizar las protestas.
La sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se convirtió en el cuartel general donde los jefes sindicales, a media mañana, evaluaron el impacto del primer paro nacional contra el gobierno de Macri. Allí, entre masas, café y mate, los gremialistas dieron sus impresiones sobre la huelga, que juzgaron "contundente".
"La ciudad está muerta, paralizada. Hay un alto acatamiento, más del 90 por ciento, lo que nos hace sentir que hemos acertado con la actitud que tomamos: nada de movilización y acatar lo que resolvió la CGT. No molestamos a nadie, pero cumplimos con el deber de paralizar la industria y el comercio", dijo Oscar Barrionuevo, secretario general del sindicato de Obras Sanitarias, en una conferencia de prensa junto con otros referentes sindicales.
Barrionuevo esquivó polemizar con el titular de la UTA, Manuel Cornejo, quien afirmó que si no paraba el transporte, mucha gente habría ido a trabajar (ver aparte). "Es el criterio de él, pero lo cierto es que con la ayuda de la UTA y de todos los gremios, el acatamiento a la medida fue total".
Final cantado
A su lado, luego tomó la posta el jefe de la UOM, Antonio Donello, el anfitrión de sus pares gremiales. "El paro no es contra el gobierno, sino contra una política económica que ya vimos en los 90 y sabemos como terminó en 2001. La sociedad no lo va a permitir porque ya lo vio. El final lo conocen todos, y si el gobierno no lo quiere cambiar, la gente va a estar en la calle, con los dirigentes o sin ellos", razonó el dirigente metalúrgico.
Cuando se le señaló que Macri había afirmado que "no hay plan B" respecto a la política económica, Donello contestó: "Entonces nos tenemos que preocupar. No creo que un presidente diga que acá hay una sola manera de llevar adelante el país. Tiene que escuchar al pueblo que hoy (por ayer) se manifestó" con un paro.
Antonio Ratner, del gremio de los municipales, juzgó las palabras de Macri como otro intento de polarizar a la sociedad. "En lugar de confrontar y seguir agudizando esta grieta que ellos mismos crearon, el gobierno debe abrir un canal de diálogo, buscar una salida entre todos al desempleo, al ajuste, a las importaciones, defender la producción nacional. Ojalá el gobierno entienda que debe sentarse a dialogar y no decir que esto es una maniobra desestabilizadora de los trabajadores. Cuando hay diálogo no hay medidas de fuerza", dijo.
Edgardo Arrieta, de Dragado y Balizamiento, destacó el impacto de la medida y su carácter pacífico. "Estamos muy conformes, Rosario está totalmente paralizada, hoy hay que dar un gran reconocimiento a todos los trabajadores que pacíficamente llevan adelante esta medida de fuerza", evaluó.
Hubo más de 50 gremio representados en la conferencia de la UOM, entre ellos Municipales, Dragado y Balizamiento, Supa (portuarios), Norte (Trabajadores Pami), UPCN, Seguro, Suteryh (encargados de edificio), Obras Sanitarias, Calzado, Garajistas (estaciones de servicio), Uocra, Ceramistas, entre otros.
Pese a no ver movilizado a su tropa, los jefes sindicales destacaron la unidad para llevar adelante el reclamo y advirtieron que si el gobierno no revierte su política económica se agudizarán las protestas. Y la próxima, con sus afiliados en las calles.