Los fallos de gestión tensionan el relato fundacional de Milei

Los cortes de gas y el caso de los alimentos que no se distribuían a los comedores revelan problemas de gestión. La actividad económica sigue en caída

Domingo 02 de Junio de 2024

Es notable cómo un gobierno que llegó con la pesada promesas de “salvar al país de los efectos de cien años de decadencia e ineficiencia” acumula tantos fallos de gestión en los primeros seis meses. No hubo gas al primer frío, los alimentos no llegan a los comedores, no hubo ni repelentes ni campaña de prevención en el peor momento del dengue, los enfermos que dependen de la ayuda estatal para la adquisición de medicamentos complejos penan esperando respuesta, las rutas sin mantenimiento se convierten en trampas y los trenes chocan en medio de advertencias sobre falta de fondos para garantizar el servicio.

Si la terrible caída de la actividad económica, la parálisis industrial, la caída del poder adquisitivo del salario, el aumento de la pobreza y el regreso de la desocupación puede ser vendido desde la particular lógica presidencial como un camino expiatorio hacia un nuevo mundo económico, los tropezones prácticos que hicieron eclosión esta semana con los cortes de suministro de gas o el escándalo de los alimentos por vencer revelan otra cara preocupante de la actual gestión. Ya no sólo acecha la crueldad sino también la impericia.

El empoderamiento del actual jefe de gabinete, viejo político y funcionario eterno, como mayor a cargo de la estudiantina tuitera intenta sacar al presidente del pantano político en el que se metió con su estrambótico discurso sobre la casta. Los viajes internacionales de Milei, sus fotos con los cabezudos del momento, los raleados actos del Luna Park y Córdoba, intentan sostener una mística que los resultados de su gestión están poniendo a prueba. La realidad tensiona a la soberbia y la imagen del guapo de la motosierra pulsea ahora con la del sujeto desbordado por un mundo más complejo que el que imaginaba.

La actividad económica

“El plan económico es que no hay plata”, dijo el economista Juan Carlos De Pablo, habitual interlocutor de Milei y objeto de sus elogios. Durante la conferencia que dio esta semana en Rosario, usó su poder de síntesis para evitar mayores consideraciones sobre la rusticidad del programa que lleva adelante el ministro de Economía.

Mientras, el invierno cubre los indicadores económicos y enfría las expectativas. La actividad económica de Rosario cayó en marzo 20,4% interanual. El Centro de Economía Política Argentina (Cepa) informó que entre enero y febrero se perdieron 1.594 puestos de trabajo privado en Santa Fe. Según la UIA, el 53% de las pymes presentó problemas para pagar alguna obligación. De hecho, en muchas de las empresas del segmento más pequeño ya no se discute si podrán preservar las fuentes de trabajo sino cómo harán frente a las indemnizaciones.

El efecto Mieli

Desde la Cámara de Calzado de Santa Fe agregaron durante la última semana un nuevo dato al mapa de la crisis industrial en la provincia: más de 60 firmas del sector están amenazadas por la caída de entre 40% y 70% de la demanda, y ya se perdió el 20% del empleo en el sector. Como señaló Julián Moreno, presidente de Apyme, durante un reciente reportaje radial: “A la recuperación en V no se la ve”.