Economía

Los desafíos que enfrentan en la actualidad las pymes argentinas

A los empresarios les preocupa el marco regulatorio vinculado al comercio exterior. jornadas. Idea Pyme realizó el primer preencuentro del que se realizará en septiembre.

Domingo 04 de Agosto de 2013

El financiamiento y las opciones para dar un salto de calidad que les permita ganar nuevos mercados sigue siendo el desafío que hoy enfrentan las pequeñas y medianas empresas (pymes) en la Argentina. Y para Santa Fe, cuyo entramado productivo está armado en base a compañías de esta escala, es una doble apuesta. Atendiendo a esta foto de la realidad económica regional, Idea Pyme —el espacio de Idea abocado al sector— realizó en Rosario el primer preencuentro preparatorio de la convocatoria que se realizará en septiembre en Buenos Aires.

"Abrimos este espacio con la intención de que los temas principales de las pymes de todo el país estén en la agenda del sector y puedan ser abordados por especialistas para brindarnos sus conocimientos y así disponer de nuevas herramientas de gestión", señaló la presidenta de Idea Pyme, María Inés Cura, para disparar un debate que concentró la atención de más de 400 empresarios.

El auditorio buscó respuestas concretas a problemas reales, entre los que se destacó el marco regulatorio que enfrentan las compañías en el país a la hora de encarar actividades de comercio exterior. "La sugerencia principal es evitar quedarse quieto, es lo peor que pueden hacer", aconsejó Claus Noceti, gerente senior del área de comercio internacional y aduanas de PwC de Argentina, a la hora de analizar el esquema de restricciones sobre las exportaciones que existen en el país.

Aunque consideró que éstas "dejan un sabor amargo" y "siempre le hacen mal al comercio exterior", para Noceti las restricciones no impiden realizar negocios, sino que cambian su fisonomía. "Se impuso un cambio de paradigma, antes era el de hacer rentable el negocio y ahora es evitar sanciones y permitir que el negocio siga funcioando para pagar lo que se debe y cobrar lo que nos adeudan", dijo.

En ese contexto, Noceti desgranó una serie de herramientas que permiten encarar el comercio exterior pese a las distintas restricciones que pesan sobre todos los aspectos del ciclo económico conformado por el financiamiento, la producción, la comercialización (exportación) y la inversión.

También aclaró que "no hay restricciones sin causa", sino que devienen de abusos anteriores como el caso de las que hoy pesan sobre los pagos de servicios al exterior o los plazos para la liquidación de divisas.

Además, calmó los ánimos al explicar que en un contexto de un mundo globalizado pero en crisis, todos los países echan mano de estas herramientas para defender sus economías. "Las restricciones son tan antiguas como el comercio exterior y hay un aumento a nivel global, aunque en la Argentina estamos bien rankeados", ironizó Noceti. Pero recordó que en el mismo nivel de la Argentina se encuentran otros países como Rusia (incluso con mayores restricciones que las argentinas), Brasil o India, pero también aunque en un rango menor economías como las de Estdos Unidos, China o Alemania.

A la hora de detallar las restricciones en función de cada eslabón del ciclo económico, Noseti citó las que afectan al financiamiento como el control de cambio para la entrada y salida de divisas y las mixtas, todas ellas aplicadas en el país. "Una pyme que necesita financiarse en el exterior mediante un aporte o un préstamo debe saber que hay restricciones al aporte de capitales. Actualmente se demanda un encaje del 30 por ciento al Banco Central para evitar la llegada de capitales golondrinas", explicó.

También señaló que estas se pueden sortear argumentando que es inversión directa o indirecta de capital. En materia de restricciones a la producción hizo referencia a las que pesan sobre la importación de bienes y servicios. En este último caso "se debe hacer la declaracion jurada anticipada de servicios (DJAI) que "está funcionando bien", dijo Noceti.

Para el caso de importación de bienes "hoy hay controles muy exhaustivos sobre el ingreso de mercadería que generó una disminución de las importaciones en ese rubro", dijo. También destacó que para el pago de la importación de bienes hoy no existen problemas.

"En este aspecto las restricciones cambiarias son inteligentes porque no ponen en mora las compañías que pueden pagar en tiempo y forma", aclaró.

Respecto de las resticciones a la comercialización o la exportación recordó que se acortaron los plazos de liquidación de divisas que varían de acuerdo al tamaño de las empresas y también si se trata de firmas vinculadas o no. En ese punto, aconsejó estar atentos a la liquidación ya que "se incurre en un delito al régimen cambiario que tiene sanciones de hasta 10 veces el monto de la exportación".

Finalmente, en materia de restricciones a las inversiones —actualmente un residente no puede hacer inversiones para atesoramiento en el exterior— aconsejó no "utilizar como un método normal de salida de divisas el contado con liquidación (liqui), operatoria que es legal que está muy supervisada por el BCRA. "En la Argentina hay herramientas para superar las restricciones obligan a que las empresas operen distinto pero no a que dejen de operar", sentenció el especialista.

Por otra parte, en el marco del encuentro de Idea Pyme Rosario, el presidente de Acindar Pymes SGR, Horacio Tommasini, resaltó el rol de las sociedades de garantía recíproca en el financiamiento de las pequeñas y medianas empresas. "Las SGR son el club exclusivo de las pymes", indicó.

Como un instrumento que opera como garantía líquida para que una pyme acceda al crédito, Tommasini dio cuenta del crecimiento que experimentaron desde el año 2005 cuando tomaron más fuerza. "Hubo un crecimiento importante y sostenido, en 2008 había 28 mil garantías y en 2012 se llegaron a 82 mil", dijo.

Actualmente, el mercado de SGR está conformado en un 35 por ciento por el sector de industria y comercio; el agro concentra el 34 por ciento y luego siguen nuevos servicios en importancia.

Las SGR tienen dos tipos de socios: los protectores, que ponen la plata y los partícipes que son las pymes que se asocian. "El fondo de riesgo lo aportan los socios protectores y es un monto líquido que se utiliza para cuando hay una falencia en una pyme socia", aclaró Tommasini y puntualizó que actualmente hay en el mercado 300 socios protectores (bancos, empresas) y más de 15 mil socios participes con 2.049 millones de pesos de fondos de riesgo autorizados. •

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