Economía

Los barrios rosarinos padecen la crisis

El desplome económico se siente en comercios y pymes. Fuerte aumento de cursos de Economía Social para poder subsistir con un emprendimiento.

Domingo 31 de Diciembre de 2017

Como si se tratara de una metástasis que comenzó a propagarse por los barrios de Rosario, el plan de ajuste que lleva adelante el gobierno nacional se sintió con dureza este año en los distritos que se ubican a sólo diez minutos del microcentro rosarino. Con una poderosa caída del consumo interno, producto de la merma en el poder adquisitivo, el incesante aumento de las tarifas de los servicios esenciales y una canasta básica que se volvió carísima por una inflación que superó la meta impuesta por la Nación, el estado de las economías populares en la ciudad es preocupante.

Los aproximadamente 100 mil millones de pesos que el sistema previsional dejará de percibir en 2018 por parte del Estado —un millón de santafesinos entre pensionados y beneficiarios de asignaciones sociales—, producto del paquete de reformas impulsado por el Ejecutivo nacional y aprobado por el Congreso, impactará de lleno en el consumo interno y en la economía informal, que ya se vio resentida este año con caídas que rondan entre un 30 y 60% en mercados y ferias de la ciudad.


Vivir cuesta cada vez más

La Canasta Básica, que elabora mensualmente la asociación de usuarios y consumidores Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor (Cesyac), alcanzó en noviembre un total de 27.209 pesos, lo que refleja un incremento anual del 26, 11%.

La sumatoria total de productos y servicios que debió comprar y contratar una familia, varió porcentualmente en promedio un 5,54% más con respecto a octubre de 2017, aumento que tiene que ver con la suba en alquileres 23,7%, frutas y verduras 12,57%, medicamentos 9,7%, carnes 3,35%; comestibles envasados 1,56%, y también se reflejó la suba promedio del 1,05% de algunos combustibles de dos compañías petroleras.

"Vamos cerrando un 2017 más complicado de lo esperado. Del objetivo menor a 20% de inflación nos estamos yendo a más de un 25% en el año. En nuestro caso, faltando diciembre, ya estamos en esa diferencia con respecto a 2016", expresó el director de Cesyac, Juan Marcos Aviano y alertó: "Con aumentos terribles en energía eléctrica y gas, con un tarifazo fenomenal que nos seguirá quitando poder adquisitivo a los usuarios y consumidores, vamos hacia un final de año con aumentos entre 27 y 28%, lejos del 39,6% de 2016 pero también lejos del 17% que proyectaba el Banco Central para este 2017".


El espejo social

La difícil situación que vienen atravesando las familias con economías emergentes se vio reflejada este año en la fuerte caída en las ventas minoristas y changas. "Desde diciembre de 2015 en adelante notamos que las ventas decrecieron en unidades físicas; con lo cual hasta septiembre de 2017 teníamos una baja dentro de los bulevares del 20% promedio y en las zonas periféricas del 30%, lo que marca un evidente retroceso del sector", apuntó a La Capital Juan Milito del Centro Unión de Almaceneros de Rosario.

En rigor, se mostró preocupado de cara al futuro. "Los aumentos tarifarios son muy altos y vamos a tener que soportar con los nuevos aumentos un 450% de aumento en total, lo que hace que conjugado con el proceso inflacionario la rentabilidad de los comercios se vea afectada fuertemente" y ejemplificó: "Yo vendía 100 latas en diciembre de 2015 y ahora vendo 80 y en las periferias vendían 100 y ahora 70. Inclusive algunos mucho menos, en función de que cuando uno más se aleja del centro más se siente, porque cayeron las changas y son los sectores que más dirigen lo que ganan hacia el consumo de la Canasta Básica".

Se estiman que hay unas 12 ferias en Rosario en las que trabajan unas 600 personas vendiendo distintos productos. El Sindicato que los nuclea relevó que en total cuenta con dos mil afiliados, "pero estimamos que en total son 15 mil los vendedores ambulantes", detalló su titular, Alberto Riba, quien resaltó que "este año se incrementó un 40% la cantidad de trabajadores que se sumaron a hacer changas producto de los despidos y la necesidad de un ingreso extra que les permita llegar a fin de mes", y subrayó: "Notamos que en 2017 las ventas cayeron entre un 60 y 70%, con lo cual vemos un contexto social y económico muy preocupante".


El ajuste llegó al centro

Asimismo, el desplome económico también se sintió en los comercios y pymes del centro, aunque a menor escala. El presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER), Ricardo Diab, detalló que "el año, si bien no fue como el anterior en el cual tuvimos un volumen de 7 puntos negativo de venta, este 2017 cerramos con un 2% de caída; fue un año muy amesetado con muchos sectores que no pudieron recuperarse o despegar", aunque algunos otros "mejoraron su performance" como las inmobiliarias, construcción, ferretería, autopartes, el resto "tuvo un año complicado".

Para el titular de la AER, las causas se deben fundamentalmente a la caída del poder adquisitivo con gran influencia del aumento de tarifas. "Las causas se deben a la falta de poder adquisitivo que ya viene desde 2016 con una caída del 10% y vamos sumando los continuos incrementos tarifarios, de combustibles, colabora en el golpe que genera al bolsillo".


Más ayuda, más presupuesto

El presupuesto municipal 2018, prevé también una apuesta por las políticas sociales que garanticen la presencia del Estado en los barrios de la ciudad. En ese sentido, un 57,2% de la inversión prevista para el próximo año tendrá esa finalidad, que implica más de 9.300 millones de pesos.

En 2016, un total de 1.500 rosarino transitó los cursos y capacitaciones que ofrece el área municipal de Economía Social, mientras que este año fueron alrededor de 3.700 los beneficiados con los programas de formación, acompañamiento, impulso y fortalecimiento de emprendedores, lo que representa un crecimiento de casi el 150%.

En ese sentido, durante 2017 pasaron por los módulos formativos ABC del Emprendedor alrededor de 1.900 vecinos, quienes recibieron conocimientos iniciales para manejar sus emprendimientos. En tanto, 700 emprendedores participaron en la llamada Segunda Fase, que cuenta con cursos específicos de perfeccionamiento para permitirles iniciar su comercialización en forma personal o a través de los espacios de la Economía Social, como ferias habituales, ferias especiales, BioMercado, Mercado del Patio y Mercado de Aromas y Sabores.

El titular de la secretaría de Economía Social de la Municipalidad de Rosario, Nicolas Gianelloni, detalló que "mucha gente perdió el trabajo este año y lo detectamos por la gran demanda que tenemos en las distintas ramas de la Secretaría, en la que detectamos que el 70% de la gente que ingresa a los emprendimientos busca que sea el ingreso principal de la familia".

De cara a lo que se viene, Ginelloni adelantó que fortalecerán el presupuesto "porque hay que sostener los actuales emprendedores y los nuevos interesados que se acerquen". Además, "tenemos intenciones de incrementar los espacios de comercialización, las ferias y las contrataciones con cooperativas de trabajo".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario