Economía

Lo desafíos de la nueva revolución industrial

Durante el último coloquio de Idea, empresarios y analistas pusieron el foco sobre las oportunidades que se abren en la economía.

Domingo 15 de Abril de 2018

El vertiginoso desarrollo de nuevas tecnologías, algo sobre lo cual sus máximos exponentes no dudan en afirmar que se trata de una tercera revolución industrial en curso, presenta una agenda de materias pendientes a resolver para que Argentina se ponga a tono.

Repensar la estructura productiva para volver a insertarse en un mundo más disruptivo se postula como el desafío máximo para lograr mayor crecimiento, el cual no se concibe sin un cambio del sistema educativo vigente acorde a este siglo.

"La forma de insertar a la Argentina en el mundo depende de la estructura productiva y para reinsertarse es necesario repensarla", consideró el economista e investigador de la Universidad de Buenos Aires Roberto Bisang, durante un panel realizado en el coloquio de Idea en octubre pasado. En ese ámbito, consideró clave la "convergencia entre biotecnología y tecnología electrónica. Es fundamental para una sociedad como la nuestra, que tiene base tecnológica", agregó.

Para el especialista, "el valor agregado está mucho más en diseño, investigación y desarrollo, que en la producción industrial o primaria". Al respecto, planteó: "La Argentina de mi abuelo era el granero del mundo, ¿por qué no pensarla ahora como una biofábrica global? Así se generaría mucho más empleo indirecto de lo que pensamos". Y advirtió que "si no pegamos el volantazo, es posible que nos quedemos muy atados a la estructura productiva del pasado".

Según el economista cercano a Cambiemos e investigador de la Universidad Nacional de la Plata, Martín Tetaz, "en el mundo de la disrupción, no hay un solo destino posible de desarrollo, hay múltiples escenarios pero necesitamos herramientas para pensar cómo puede ser ese mundo posible. La clave está en las preguntas y no tanto en conocer las respuestas. Si alguien puede preguntar bien es porque conoce el problema".

En ese sentido agregó que "hay una decena de dudas que habría que plantear bajo la forma de preguntas para saber cómo será la creación de valor del futuro y qué bienes de acá en más va a demandar la clase media. En cuanto a preguntas para responder cómo va a ser la creación de valor en la economía de los próximos 20 años, podemos mencionar: ¿Cuál será la estructura de los derechos de propiedad? ¿Y la de los derechos laborales? ¿Qué impacto puede producir la descentralización de la producción?".

Tetaz siguió indagando: "¿Cómo se van a estructurar las ciudades sin industrias tal como las conocemos? ¿Y si es en torno de las escuelas? ¿Cómo se hacen transacciones más eficientes? ¿Qué impacto distributivo tendrá la nueva economía? ¿Llegó la hora de hablar de asignación universal para capitalización? ¿Cuál es el límite ecológico del planeta? ¿Será, cómo se anticipa, el fin del homo-sapiens tal como lo conocemos? Todo esto abre profundos debates sobre cómo viene el mundo de aquí a los próximos años. Tenemos que pensar en una nueva economía para un mundo que será completamente diferente", concluyó.

Perder el miedo

Otra panelista, Jessica Schvarzman, una joven de 26 años que forma parte del equipo de Automatización y Procesos Robóticos de Accenture, aseguró que el camino hacia las nuevas tecnologías tiene una sola dirección: adaptarse al cambio. A modo testimonial, la joven ejecutiva contó que tras ser reemplazada por un robot en sus tareas de analista de cuentas dentro de la misma empresa, decidió subirse "al tren de las nuevas tecnologías, con un equipo que está lleno de robots, y de programadores que hacen realidad estas robotizaciones, y expertos en procesos que buscan mejoras".

"El mundo evoluciona y muy rápido, y si hoy me preguntan cuál es mi miedo, es seguir haciendo siempre lo mismo", afirmó la ahora especialista en robótica, quien, casi como un vaticinio, especuló que las búsquedas laborales del futuro podrían ser: "Se busca jefe de robots para recursos humanos o finanzas, se busca arquitecto en realidad virtual, o se busca diseñador de órganos. ¿Se imaginan qué van a estudiar los chicos el día de mañana?, podría ser abogado en ciberdrones y seguridad, médico ingeniero y tantas otras profesiones que todavía no sabemos si existen", señaló, y remarcó que "está en nosotros definir en qué marco queremos trabajar".

La ejecutiva reflexionó que "antes era impensado trabajar de manera remota desde nuestras casas o irnos de viaje por meses y volver a la misma empresa. Hoy la tecnología es un aliado, un robot hace lo que yo no quiero hacer. ¿Acaso Siri no es tu aliado, Waze no busca la mejor ruta en vez de que lo hagas vos, Netflix no te sugiere qué ver o Spotify qué música escuchar?", cuestionó y remató: "Hoy la educación tiene un rol fundamental, es importante saber adaptarse, aprender a aprender, y a desaprender constantemente".

La pata más despareja

Tanto empresarios como especialistas que protagonizaron los diálogos abiertos que propuso Idea bajo el lema "TransformándoNos", coincidieron en remarcar que es urgente y necesaria una reforma educativa, y plantearon como inconcebible que se pretenda enseñar a las generaciones actuales de la misma forma manera en que se formó a las que nacieron el siglo pasado, bajo el ideal de formar trabajadores que se adapten a un mundo con cambios tecnológicos constantes, y que el panorama no se remita a un reemplazo de hombre por máquina, sino que el primero se imponga como un creador-programador según sus necesidades.

"Este es el siglo de la inteligencia artificial y de los robots, por lo que el modelo que tenemos es imposible que genere empleo a los chicos que hoy están en la escuela", consideró Fundador y CEO de Mercado Libre, Marcos Galperín.

El empresario reafirmó que es necesaria una reforma educativa, en la que "la tecnología puede jugar rol importante", aunque reconoció que "va a ser difícil para el Estado implementarla, aunque tenga las mejores intenciones".

Su interlocutor, el presidente de Techint, Paolo Rocca, acotó que "si uno trabaja en educación para el empleo construye ascenso social. Una reforma educativa es fundamental porque hoy el 60% de los chicos no llegan al nivel básico de matemática. Y los docentes tienen que ser evaluados", sentenció.

El número uno de Techint planteó el desafío de recapacitar al personal para un nivel de automatización más avanzado. En ese sentido, comentó que Techint incorporó 1.400 empleados en Vaca Muerta y 800 en Siderca. Para esta última fábrica, "tuvimos que entrevistar a 3 mil personas que sólo contaban con el secundario. Hay problemas de formación gravísimos. Hay droga. Hay personas que salieron de escuelas técnicas que tienen problemas básicos", alertó. Y se lamentó de ello, teniendo en cuenta que "Argentina tiene la capacidad de generar talentos".

La revolución de los datos

"Los datos son el combustible de una nueva revolución industrial y quienes desarrollen nuevas reglas para su manejo tienen grandes perspectivas económicas", afirmó el editor de la revista Wired, Kevin Kelly, quien considera que la Argentina tiene potencial en ese sentido, de la mano de la inteligencia artificial (IA).

Para el fundador y CEO de Satellogic, Emiliano Kargierman, esa nueva revolución industrial, también definida como una ola de globalización, sería la tercera en la historia de la humanidad, con la telepresencia y la IA.

La primera correspondió al uso de la máquina de vapor, "que permitió el desacople de la producción y el consumo. Era un gran momento para los argentinos porque producíamos granos y carnes y los exportábamos porque podíamos trasladarlos. La segunda fue en 1990 con la informática y la posibilidad de procesar la información, lo que también posibilitó la tercerización, la automatización y mandar a construir cosas en otras partes del mundo", explicó.

La actual tendencia globalizadora "va a democratizar el acceso al trabajo. Esto va a generar ganadores y perdedores", vaticinó Kargierman en diálogo con Kelly, frente al auditorio del 53º Coloquio de Idea, celebrado en octubre pasado.

Al respecto, el editor reflexionó que la industrialización fue un crecimiento desparejo, pero del que todos se beneficiaron. "Ahora podemos decir lo mismo de la inteligencia artificial. Algunos pueden crecer más que otros pero todos se van a beneficiar. ¿Quién va a ganar más? Quienes tengan más datos van a ser los principales ganadores. Los gobiernos tienen el potencial de tener datos sobre las personas. Pero las empresas también van a reunir más datos de nosotros".

El "senior maverick" de Wired, planteó "la necesidad de entender qué está pasando en el mundo para poder generar innovación en escala. Esta nueva etapa puede parecer atemorizadora pero es una gran oportunidad no sólo para países como Estados Unidos o China sino también para los argentinos", consideró.

En esa línea explicó que la tendencia en los próximos 25 años será la del desarrollo de la inteligencia artificial y la "cognificación" de los objetos. La ventaja de la primera "es que nos ayudará a pensar distinto". Por eso, Kelly estimó que "el motor de la innovación de esta nueva economía, es pensar de una manera distinta", lo cual lleva al auge de las empresas innovadoras.

Hombre y máquina

Optimista, Kelly estimó que la inteligencia artificial "va a hacer las tareas en las que las máquinas son eficientes y productivos y nosotros, los humanos, vamos a pensar y crear".

También dijo que se profundizará una nueva interacción entre el hombre y la máquina a través de las pantallas: "La interacción. Nuestra cultura es la de las pantallas, antes éramos de los libros. Ahora vamos a interactuar con las pantallas y entrar en las pantallas. Eso es la realidad virtual (RV). Por el momento es caro, pero funciona. Nos transportan a un lugar distinto. Son muy buenas para capacitación. Cuando uno se saca estos anteojos, lo ha experimentado".

"La realidad virtual nos permite ver a otras personas, en otros mundos. Va a convertirse en el más social de los medios sociales", vaticinó Kelly. Y en ese nuevo contexto, junto a la inteligencia artificial, "la propiedad no es tan importante, lo importante es el acceso. Uber, AIRBNB, Facebook, no son dueños de los bienes. Si pudiéramos imaginar qué entregar de manera instantánea, esa es la economía de la demanda. Pasamos de ser propietarios a acceder", acotó.

Información, ante todo

"No importa en qué negocio estemos. En todos importa la información. Los datos son el nuevo combustible de la economía. Estamos en un período en el que estos datos nos permiten compartir y colaborar a escala planetaria de una manera que nunca antes habíamos pensado. Imagínense lo que podría suceder en tiempo real con los millones de personas que están todo el tiempo conectados. Es una nueva oportunidad que está disponible".

El editor arengó a los argentinos a animarse a innovar: "Si miramos de aquí al futuro nos damos cuenta que no hay expertos. Este es el mejor momento para comenzar a hacer cosas, el momento dorado. Como no hay expertos, porque no hay nadie más que sepa lo que hay que hacer, los mejores productos inventados aún no han sido inventados. Hay una oportunidad adicional para los argentinos. Ustedes no están rezagados porque este es el comienzo".


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