Economía

"Llévate el rostro de los pobres", le dijo el arzobispo de Salta al presidente

Previamente, el jefe del Estado había afirmado que llegaba a esa provincia para "rezar por el futuro de todos los argentinos".

Lunes 16 de Septiembre de 2019

El presidente Mauricio Macri participó ayer en Salta de la misa de la Fiesta del Señor y la Virgen del Milagro, en la que el arzobispo Mario Antonio Cargnello, en un sorpresivo mensaje al final de la multitudinaria convocatoria, aludió en primera persona al jefe del Estado: "Llévate el rostro de los pobres".

El prelado también afirmó que "los pobres no son una molestia, son una oportunidad", al tiempo que pidió a la dirigencia política no creer que "la historia debe hacerse desde la pelea". Al respecto, instó: "Hay que construir juntos una nueva sociedad".

De la celebración participaron también la primera dama, Juliana Awada; el gobernador salteño y candidato a vicepresidente de Consenso Federal, Juan Manuel Urtubey, junto a su esposa, Isabel Macedo, y otras autoridades nacionales, provinciales y municipales.

Macri había afirmado previamente que llegó a Salta para "rezar como uno más por el futuro de todos los argentinos", al participar de la tradicional misa invitado por Cargnello, quien encabezó la celebración en el atrio de la iglesia Catedral, al aire libre, en un día soleado casi primaveral.

La homilía de la ceremonia estuvo a cargo del obispo Octavio Ruiz Arenas, colombiano y secretario del Dicasterio para la Nueva Evangelización del Vaticano, pero sobre el cierre de la celebración tomó la palabra Cargnello, quien, tras agradecerle al presidente su presencia, eligió hablarle directamente "de corazón a corazón" e hizo extensivo su mensaje al resto de los funcionarios y candidatos.

"Esto que digo vale para todos y para todo lo que se juega en el mundo de la política: los pobres no son una molestia, son una oportunidad. Los pobres son maestros que nos enseñan", aseveró el arzobispo salteño.

El ejemplo

Cargnello tomó el ejemplo de los mineros que trabajan en la Puna y que peregrinaron durante días con temperaturas que, durante la noche, alcanzaban los 15 grados bajo cero. "Son gente humilde que trabaja para darle riqueza a la República", señaló.

"Ellos vienen juntos, el dueño de la mina, el gerente y el último de los mineros. Y provocan una nueva sociedad. ¿No es posible venir juntos caminando por la historia? ¿Por qué creemos que la historia tiene que hacerse desde la pelea? Nos lo enseñan los pobres", aseveró el prelado.

"Por eso, Mauricio, has hablado de la pobreza. Llévate (entonces) el rostro de los pobres. Son dignos, ¡son argentinos!", exclamó Cargnello.

Y cerró, entre aplausos de los asistentes: "Son respetuosos y merecen que nos pongamos de rodillas delante de ellos. Vale para todos, hermanos".

Al finalizar la misa, Macri se dirigió a la curia, donde mantuvo una reunión con Cargnello. Luego del encuentro, al salir del edificio del arzobispado, recibió el saludo de algunas personas que se acercaron y subió a la camioneta que lo había llevado hasta el lugar para partir hacia la Capital Federal.

Macri viajó a Salta también junto al senador nacional Esteban Bullrich; el secretario general de la Presidencia, Fernando De Andreis, y el secretario de Culto, Alfredo Abriani, quienes lo acompañaron en la celebración.

La procesión en honor al Señor y la Virgen del Milagro y la renovación del Pacto de Fidelidad cerraron la fiesta religiosa, una de las más tradicionales del país, que este año se realizó bajo el lema "Caminemos juntos como Iglesia peregrina, hacia adelante".

En la homilía, el obispo Ruiz Arenas pronunció un discurso cargado de mensajes para los peregrinos que llegaron hasta la ciudad de Salta para la celebración.

Ruiz Arenas llamó a que en momentos en los que la sociedad vive "temores, dudas e incertidumbres" no ser "causantes de tanta división, desigualdad e, incluso, violencia".

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