Las ventas en los supermercados de Santa Fe crecieron 27,8% interanual, pero quedaron debajo de la inflación

El aumento de precios en ese período fue del 33,1%. En febrero se registraron caídas mensuales en todos los rubros, detalló el informe del Ipec.

15:29 hs - Miércoles 29 de Abril de 2026

La facturación de los supermercados santafesinos creció 27,8% interanual en febrero, pero quedó por debajo de la inflación del período —que alcanzó el 33,1% según el Indec—y volvió a reflejar una caída en términos reales del consumo. Así lo indica la Encuesta de Supermercados elaborada por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec), que midió para ese mes un aumento de apenas 3,8% a precios constantes.

El informe oficial muestra que las ventas a precios corrientes alcanzaron los $114.804 millones, mientras que, al descontar el efecto inflacionario, el volumen comercializado apenas evidenció una leve mejora interanual. En un contexto de alta nominalidad, la diferencia entre ambas mediciones confirma que el consumo sigue sin recuperar dinamismo.

La desaceleración se hace aún más evidente al observar el comportamiento mensual por rubros. En febrero, todos los grupos de artículos registraron caídas en términos reales, con retrocesos generalizados que atraviesan tanto bienes esenciales como productos no básicos.

La baja del consumo por rubro

Entre los rubros de mayor peso en la canasta, carnes cayó 3,4% mensual, verdulería y frutería 3,7%, panadería 4,5% y almacén 4,8%. También se verificaron bajas en lácteos (-5,1%) y en artículos de limpieza y perfumería (-6,1%), detalló el Ipec.

El deterioro es más marcado en los segmentos vinculados al consumo discrecional. Indumentaria y textiles para el hogar retrocedieron 9,3%, bebidas 9,9% y alimentos preparados y rotisería 10,9%. En tanto, el informe precisó que el rubro “otros” mostró una baja de 14,4%, mientras que electrónicos y artículos para el hogar encabezaron las caídas con un desplome de 23,3%.

Este comportamiento evidencia que, más allá de la leve mejora interanual en términos reales, el consumo masivo continúa condicionado por la pérdida de poder adquisitivo y la cautela de los hogares, que priorizan gastos esenciales y postergan compras de mayor valor.