Economía

Las demoras por las interminables negociaciones

El comienzo de la sesión en la Cámara de Diputados de la provincia, previsto para el mediodía, está demorado, debido a que los legisladores continúan realizando reuniones con el fin de lograr un acuerdo para volver a debatir los proyectos de presupuesto 2010 y de reforma tributaria.

Miércoles 30 de Diciembre de 2009

El comienzo de la sesión en la Cámara de Diputados de la provincia, previsto para el mediodía, está demorado, debido a que los legisladores continúan realizando reuniones con el fin de lograr un acuerdo para volver a debatir los proyectos de presupuesto 2010 y de reforma tributaria.

En ese marco, el gobernador de la provincia, Hermes Binner, pidió esta mañana "reflexión" a los legisladores del PJ. En diálogo con LT10, de la capital provincial, Binner admitió: “Esperábamos un momento de reflexión sobre todo del Senado, para que acepte que hay un partido que gobierna. El Senado debe aceptar quién gobierna y que necesitamos tener los recursos necesarios para llevar adelante sus políticas”.

“Nosotros ganamos las elecciones con un 10% de diferencia y si a usted no le dan los recursos, a dónde va la democracia. Tiene que haber un momento de reflexión y entender que no es un gobierno del Partido Justicialista, sino del Frente Progresista Cívico y Social, y que hay un derecho del Frente de llevar adelante su presupuesto” consideró.

También defendió la armonización tributaria y señaló que “la reforma es progresista porque pagan menos los que menos tienen, no pagan lo que no pueden pagar, y pagan aquellos que tienen mayores ganancias”.

En tanto, sostuvo que desde el Partido Justicialista “hay una férrea defensa al pasado y una mirada hacia atrás. Nosotros creemos que hay que mirar hacia adelante y que signifique mejores escuelas, mejores hospitales y más seguridad, y esto se logra con mayores recursos”.

En el mismo sentido, recordó que “hay un gobierno que es distinto al que gobernó durante 25 años, y la mayor justicia, que es la base de la democracia, es la justicia de los impuestos”.

El diputado justicialista Mario Lacava salió al cruce y señaló que "si el oficialismo insiste con el proyecto original pasaría al Senado, que lo volvería a mandar a la Cámara baja, y como el Frente Progresista no tendría los 2/3 de los votos, saldría aprobado el proyecto de Senadores".

De todos modos, el legislador indicó que "la provincia no puede quedar sin presupuesto, sin recursos. Lo que proponemos no será lo que el oficialismo pretendía pero es un paso importante".

Por otro lado, en cuanto a los duras críticas del gobernador Binner contra los dirigentes de la oposición, Lacava dijo "que el gobernador no vea al Senado como un enemigo, sino como una institución democrática que puede opinar diferente".

Asimismo, el opositor aseguró que "el gobernador ha exagerado sus declaraciones. Se le está dando 600 millones de pesos y la posibilidad de contraer deudas para obras".

Negociaciones de última hora para lograr consensos


El proyecto de presupuesto 2010 y reforma tributaria pasó de estar empantanado a transitar una nueva instancia en la Legislatura cuando ayer a última hora oficialismo y oposición volvieron a retomar febriles negociaciones que podrían derivar en la aprobación de alguno de las dos iniciativas en pugna: por un lado la del Frente Progresista que ya tiene media sanción de Diputados o la propuesta que impuso el Senado a fuerza de hacer valer su mayoría.

Aunque anteayer parecía que las posturas eran irreconciliables, la novedad que alumbró ayer pasaría por la posibilidad de que el oficialismo cambie de socio político dentro de la oposición —hasta ahora había sellado alianzas con el kirchnerismo— para insistir con su propuesta.

Sin embargo, surgieron fuertes especulaciones que indicaban que el oficialismo podría incluso votar el proyecto proveniente del Senado de la mano de un sector del peronismo no kirchnerista, hipótesis que algunos voceros oficiales buscaron minimizar pero no terminaron de descartar.

El legislador Raúl Lamberto señaló ayer que no sólo se está dialogando con todos los legisladores, es decir al ela política, sino además con los sectores productivos de la provincia para tratar de consensuar una “salida integral” a las demandas planteadas por todos los actores y que en su momento trabaron la iniciativa socialista de reforma fiscal.

Los sondeos, las operaciones y las declaraciones políticas ayer expusieron un poco la necesidad de que el tema se agote antes que alumbre 2010. Ni en el oficialismo ni en la oposición los ánimos parecen estar dispuestos a hacerse cargo de que el proyecto quede cajoneado hasta marzo, cuando las paritarias estatales cobrarán plena efervescencia en todos los niveles de Estado.

Si la Cámara de Diputados no trata hoy el presupuesto tras la Asamblea Legislativa, el proyecto pasaría al mes de febrero. Pese a mostrarse «guapos» frente a los micrófonos, tanto los legisladores del oficialismo como los del PJ se las ven en figurillas para justificar ante intendentes y presidentes comunales la prolongación de un tira y afloje mientras en las distintas localidades hay serias dificultades para afrontar el pago de salarios y aguinaldos.

El radical Alfredo Menna, titular de la comisión de Asuntos Comunales, insistió ayer en que “la situación de los municipios y comunas es desesperante”, y explicó que un importante número de distritos que mantienen deudas salariales, otros aún no pueden terminar de pagar los aguinaldos y ya una mayoría manifestó que difícilmente podrán afrontar en los primeros días de enero el pago de sueldos.

Ante esta situación, el legislador frentista reclamó la pronta aprobación de la reforma tributaria, la cual ayudaría a paliar la dura cuenta financiera de numerosos distritos locales y parte las crecientes demandas de servicios sociales a la provincia.

Las palabras del gobernador Hermes Binner y del secretario de Hacienda, Carlos Fernández, más tarde, oficializaron la defensa de la reforma y dieron indicios de que el Frente Progresista, febriles negociaciones mediante, buscará insistir en la Legislatura con su proyecto original que salió aprobado de Diputados hace tres semanas.

En cualquiera de los dos casos —si se trata de insistir con el proyecto oficial o se vota el sancionado por el Senado— el oficialismo deberá contar con los dos tercios de los votos.

Aquí, entrarán a terciar las estrategias parlamentarias de ocasión, como aquellas en las cuales se echa mano de licencias o vacaciones de algunos legisladores para reconformar un nuevo número de mayoría. Por caso, ayer algunos ya habían armado sus valijas y estarán lejos del recinto cuando arranque la última sesión del año. El final, sigue abierto.

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