La UIA salió en defensa de Paolo Rocca y reavivó el debate sobre el modelo productivo

Martín Rappallini sostuvo que la Argentina necesita grandes empresas líderes para impulsar el desarrollo y las exportaciones

Viernes 30 de Enero de 2026

En medio del debate sobre el perfil productivo del país y la denominada “guerra de los tubos”, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, salió a respaldar públicamente al CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca, tras las críticas del presidente Javier Milei. Lo hizo a través de una columna de opinión publicada en un medio de alcance nacional, en la que defendió el rol de los grandes empresarios como motores del desarrollo y reclamó un nuevo reconocimiento social para quienes producen e invierten.

En paralelo a esta toma de posición pública, Rappallini fue recibido ayer por el secretario de Industria y Comercio, Pablo Lavigne, en un encuentro destinado a analizar la situación del sector fabril. Según trascendió, el caso puntual de la empresa no formó parte de la agenda formal, pero sí se abordaron cuestiones generales vinculadas a la política industrial.

Bajo el título “El progreso tiene líderes con nombre y apellido”, Rappallini sostuvo que los países capitalistas exitosos comprendieron que el desarrollo no es un proceso abstracto, sino que tiene estructura, escala y protagonistas claramente identificados. En ese sentido, afirmó que al pensar en potencias como Alemania, Estados Unidos o Corea del Sur surgen de manera inmediata sus grandes compañías y marcas insignia, que funcionan como carta de presentación de su tecnología, su eficiencia y su capacidad de competir a nivel global.

El modelo para Argentina

En un pasaje central de su escrito, Rappallini tomó como ejemplo directo a Paolo Rocca. Lo describió como un empresario que, a sus más de 70 años, mantiene jornadas de trabajo de 12 horas, recorre plantas industriales y lidera equipos desde las primeras horas del día. “Todo eso es Paolo Rocca”, escribió, al destacar la disciplina, la vocación y la cultura del trabajo como rasgos indispensables para una Argentina que aspire a competir en el mundo.

Para el titular de la UIA, esta actitud es la que explica la prosperidad de las naciones que consideran que producir es un valor socialmente reconocido y que competir en los mercados internacionales constituye un objetivo estratégico. Para reforzar su postura, apeló a la figura de Juan Bautista Alberdi, a quien definió como el arquitecto de la Constitución moderna y el primer liberal argentino. Recordó que el prócer tucumano promovía la idea de que una nación próspera debía otorgar prestigio social a los empresarios por su rol en la organización del trabajo productivo.

Citando las Bases, Rappallini rescató la premisa de que la política debe “glorificar los triunfos industriales, ennoblecer el trabajo y rodear de honor a las empresas”. El mensaje concluye con una advertencia directa: si la Argentina pretende convertirse en un país moderno, necesita “más Roccas” y una clase empresaria capaz de liderar el progreso.

Por otra parte, durante la reunión con el secretario de Industria y Comercio se analizaron los problemas que enfrenta la industria, la caída del consumo y su impacto en las pymes, la necesidad de mejorar el acceso al financiamiento, entre otros puntos.