Economía

La recuperación de la cosecha le da una nueva vida a los agronegocios

• Con moderadas expectativas, el Estado y los privados se aferran al derrame de la actual campaña. La nueva realidad del sector.

Sábado 16 de Marzo de 2019

Como en el truco, el productor agropecuario este año es mano. Y seguramente hará valer su posición en la paritaria de los agrodólares, tanto con la cadena proveedora de equipos e insumos, como con el gobierno nacional que necesita urgente ese flujo de ingresos para estabilizar el mercado cambiario. Actor económico clave en un escenario altamente recesivo, el empresario agrícola valorizará al máximo su cosecha, peleará precios y administrará cuidadosamente la liquidación de los granos con la intención de recuperar capital y reposicionarse tras un 2018 para el olvido.

Expoagro, la 13º edición de la megamuestra a campo que se realizó esta semana en San Nicolás y de la que participaron más de 500 empresas, fue testigo de esa compulsa. Encontró, por un lado, a una gran oferta de maquinaria, equipos, insumos y servicios, ávida de captar a ese comprador algo más holgado. Y para eso puso a disposición todas las herramientas financieras posibles y los "trajes a medida" para cada cliente, con opciones como los conocidos plan canje por grano, planes de ahorro o líneas directas con bancos, que pese a todo, siguen siendo aún poco competitivas en un escenario de tasas por las nubes.

Enfrente hubo un productor más cauteloso, dispuesto a disputar por la mejor cotización y financiamiento disponible, a sabiendas de que es quien maneja la liquidez, y luego de atravesar un año crítico para la rentabilidad por la acumulación de sequía, inundaciones, pero también devaluación, inflación de costos internos y un cambio en la política impositiva con la reinstalación de las retenciones y la eliminación de los reintegros a las exportaciones con valor agregado.

"Creo que va a haber una recomposición del capital del productor. Las tasas de los créditos son altas y no ayudan, pero considero que volverá a apostar por el maíz y quizás se resienta algo la tecnología", vaticinó Alberto Morelli, presidente de Maizar, la cadena que reúne a todos los eslabones de la producción, comercialización e industrialización del maíz, haciendo hincapié en ese cultivo que en particular demanda alta una inversión.

Esa misma percepción es la que planteó el titular de la Asociación de Productores en Siembra Directa (Aapresid) Alejandro Petek, quien señaló que "el año pasado fue muy malo ya que una sequía excepcional comprometió financieramente a los productores en su desarrollo económico y en algunos casos achicó el capital disponible para invertir", y se esperanzó con que este sea el año de una recuperación.

De todos modos, recordó que la "presión impositiva fuerte y el cambio en las reglas de juego en ese sentido, sumados al mayor pasivo de los productores por el fracaso de la cosecha pasada" hicieron que se resintieran los ingresos. "Tengo la esperanza de que ahora se pueda dar una recuperación del capital de las empresas, pero no digo que eso llegue a ser suficiente para encarar un nivel de inversiones deseado como para cambiar toda la matriz productiva", dijo y agregó: "Estamos en un escenario de algo de recuperación".

Desde el primer día de la exposición, que abrió puntualmente sus puertas a las 8.30 del martes 12 con un breve acto formal de corte de cintas de la que participó la gobenadora bonaerense María Eugenia Vidal y el secretario de Agroindustria Luis Miguel Etchevehere, los proveedores de maquinaria y de insumos ya encontraron un clima de negocios más dinámico que el año anterior. Los agentes de venta dispuestos en cada stand tuvieron un rotación de clientes en sus escritorios, un espacio al que el productor llega cuando con una intención de compra más clara.

Remontar la cuesta. "Venimos de un año difícil para los fabricantes nacionales de maquinaria agrícola y remolques, pero el campo presenta una perspectiva distinta respecto del año pasado donde hubo una gran sequía", dijo Horacio Carlacchiani, gerente de comercialización de Ombú, la firma de máquinas agrícolas y remolques de Las Parejas. "El año pasado hubo sequía y ahora la campaña de trigo fue buena y lo que se ve de la recolección de maíz es muy bueno", dijo el ejecutivo quien consideró que "lo que está faltando "es una línea de crédito accesible para que se vuelque a una compra generalizada".

La empresa, como muchas otras del sector fabrican productos para determinadas épocas del año agrícola y el boom de las ventas se da en un momento puntual. En este caso, el directivo de Ombú señaló que "repuntó la venta de cabezales maiceros y tolvas autodescargables, productos que se movieron mucho en los meses de enero, febrero y marzo de este año", aunque "no podemos hablar de un crecimiento sostenido aún", reflexionó.

La compañía santafesina, que maneja para este ciclo los números de producción del año pasado como mínimo —los cuales hay que destacar están un 40 por ciento por debajo a los de 2017— salió en Expoagro a captar clientes con toda su batería de productos que van desde equipos de fertilización y pulverización autopropulsados hasta tolvas y remolques, semiremolques y equipos de bitren cerealero. "En el segmento de tractores, cosechadoras y sembradoras, la caída en el sector es grande", dijo Carlacchiani, y las buenas ventas que la empresa logró en el primer trimestre "fue con un programa de ventas a largo plazo y acomodado para poder comercializar y mantener a los 450 trabajadores que tenemos en la empresa", dijo.

Aseguró así que llegan con financiaciones hasta la soja de 2020, estirándonos hasta el trigo, con tasas inferiores a los bancos", con la premisa de "tener ubicado el producto, no sobrestockearse y evitar tener la planta paralizada, que tiene un costo muy alto", dijo.

Canjes y bonificaciones. Esa suerte de promociones a medida es la herramienta de la que pudieron echar mano las empresas con más espalda presentes en Expoagro, mientras que las más chicas apelaron a la vinculación de cliente con las líneas de las entidades bancarias, que según plantearon muchos productores, siguen siendo poco competitivas.

Esa fue la estrategia de comercialización que encaró la firma General Motors para su marcha Chevrolet. "Las expectativas son muy buenas. Creo que va a ser un buen año para Expoagro en términos de negocios", explicó Bernardo García, gerente de Comunicaciones de GM, basado en la "expectativa de que va a ser un año récord para el campo".

Por eso la automotriz desplegó su oferta en un importante stand de 2.400 metros cuadrados y 5.500 metros cuadrados de pista para probar esencialmente la pick up S10 que es la que demanda el sector agropecuario. Para ese producto —versión cabina doble 4x2 LS— la empresa ofreció en la muestra y lo extenderá durante todo marzo, un descuento del 23 por ciento para aquellos productores que sean afiliados a las entidades agropecuarias FAA, CRA, Coninagro, SRA y la que reúne a los contratistas (Facma). Se trata del vehículo más cotizado y con mayor potencia (200 CV). Aquel que opte por el color blanco además se le mantendrá fijo el precio hasta el momento de la facturación. También, llegaron con una oferta de tasa 0 a 36 meses UVA con posibilidad de financiar más del 45 por ciento de la camioneta y también un beneficio con el r5o por ciento del seguro de la pick up bonificado los primeros seis meses.

García señaló que no sólo hubo mucho movimiento de gente recorriendo el stand sino además "muy interesada" por los productos, lo que dio cuenta de una nueva disposición de compra.

También desde Toyota, la empresa que lidera las ventas de pick ups con su modelo Hilux en el segmento del sector agropecuario apuntaron a captar el mejor momento del productor. "Tenemos el plan de ahorro, el canje de cereales que lanzamos el año pasado, que hemos extendido al trigo ya que antes abarcaba sólo soja y maíz, y también un crédito especial UVA con tasa de 9 por ciento que estamos ofreciendo por 24 meses", detalló Juan Pablo Grano, gerente de marketing y producto de la automotriz japonesa.

La automotriz exhibió su line up en Expoagro, haciendo foco en la Hilux y la SW4, líderes en el mercado en su segmento y ambos de producción nacional en la planta de Zárate. "Vemos mejor al movimiento del agro. Mejoró la cosecha y nuestros concesionarios dicen que ven más actividad y por eso somos optimistas", aseguró Grano quien además apuntó que si bien "el mercado local está más bajo, redireccionamos al exterior lo que vendemos acá", reforzando así el modelo de negocios de la compañía que apunta a ser base en Argentina para la exportación a toda la región.

Esa caída de mercado externo se plasma en forma más directa en los planes de ahorro. Grano señaló que "los niveles de suscripciones se redujeron un poco, pero con los concesionarios trabajamos para solucionar problemas puntuales y que no se pierda el capital de grupos que están", dijo.

Por ahora Toyota es la mosca blanca en la industria ya que sigue trabajando con dos turnos de producción a full y no encaró suspensiones. De hecho, el directivo anticipó que a fin de este año se espera un lanzamiento de la compañía.

En un escenario de altas tasas, quedaron atrás las tarjetas de crédito para el campo como la gran novedad y la moneda de cambio más fuerte siguió siendo el canje por granos. La compañía YPF, que relanzó su unidad de negocios YPF Agro el primer día de Expoagro, ofreció esta posibilidad al cliente con un plus adicional de $300 por tonelada para la adquisición de todo su portfolio de productos que incluyen semillas y bolsas para silo, protección de cultivos, fertilizantes, combustibles y lubricantes y el servicio de su tecnológica Y-TEC que lanzó en la muestra el nuevo biofungicida Y-Terra.

El terreno de los chicos. En cambio, las firmas más chicas tienen menos margen para diseñar estrategias comerciales. Así lo planteó Daniel Morbellini de la firma Omega, una de las 16 empresas micro y pymes industriales que participaron del espacio gratuito del stand de Santa Fe.

"No podemos encarar una financiación propia y con los bancos las tasas están imposibles", relató el referente de la compañía de El Trébol que fabrica maquinaria para la industria de la alimentación para pequeños productores lecheros y de carne, como salas de faena móviles para pequeños animales (orientadas fundamentalmente a comunas o cooperativas), ordeñadoras y plantas para elaboración de quesos o dulce de leche y que hace más de 40 años está en el mercado.

Morbellini graficó como, aunque desde la oferta las industrias —en este caso pequeñas— busquen alternativas para adaptarse a los cambios de ciclo económicos, la reacción de la demanda del productor tiene otra lógica. "La lechería hoy comenzó nuevamente a ser rentable, incluso para los más chicos, pero los tamberos no tienen confianza y no hacen las inversiones necesarias para crecer. Algunos hasta deciden cerrar aún cuando haya rentabilidad, porque están curados de espanto", dijo.

La fábrica agropartista, que fabrica ejes para acopladitos rurales Mecanizados San Miguel, de la pequeña localidad de Miguel Torres, muy cerca de Firmat, también estuvo participando dentro del stand santafesino. Santiago Dulcich, uno de sus propietarios llegó con "muchas expectativas" a Expoagro. "Es un año difícil y de muchas definiciones. Se siente la incertidumbre y que no terminamos de despegar. Pero nos levantamos todos los días y salimos a pelear. Vamos a tratar de resistir y de aguantar", dijo. Para medir el nivel de actividad el empresario eligió compararlo con el stock de acero que compran para fabricar. "De 2017 a 2018 compramos un 50 por ciento menos", referenció.

En el stand presentaron los ejes y como novedad presentan un sistema de tren eléctrico que le aporta mayor seguridad al transporte.

La empresa está tratando de surfear la crisis sin suspender ni reducir su planta de 12 trabajadores, aunque está operando "al 40 por ciento de lo que estábamos hace un año y medio", relató. De todos modos, la confianza de una buena cosecha los impulsa a seguir invirtiendo. "Estamos inaugurando en los próximos meses una nueva planta industrial que nos va a permitir aumentar la capacidad de producción", dijo Dulcich.

Quejas y alianza política. Sin la euforia de otros años, pero aún así renovando su alianza política con el gobierno de Mauricio Macri, los productores se sintieron los "dueños de la pelota" en esta gran cita de los agronegocios.

Tomaron con entusiasmo y con infundada confianza la promesa que hizo en la inauguración de la muestra el secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, quien dijo que las retenciones a la producción agropecuaria "tienen fecha de vencimiento" y que el gobierno tiene previsto eliminarlas el año próximo, es decir en otro período de gobierno. También las palabras de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal quien reiteró que "es un impuesto distorsivo", sin dar muchas más razones para su mantenimiento que la reiterada referencia a la salud de las cuentas públicas. "Es un impuesto de emergencia y así queremos tratarlo", dijo Vidal.

Más allá de esta sintonía, la estrategia de retención de granos —frenando como correlato las liquidaciones de la agroexportación— no esa ajena al menú de opciones de los empresarios de los agronegocios, en un año de incertidumbre cambiaria y económica.

En 2015, un año clave electoral y en el marco de un enfrentamiento abierto del campo con el gobierno de entonces, el silobolsa estuvo a full.

En 2019, el gobierno tiene afinidad política con la representación política de la comunidad de agronegocios. Pero el marco macroeconómico es mucho más inestable e incierto. ¿Billetera matará a ideología? La pregunta se coló en la conferencia que brindaron los titulares de las entidades que representan a las cadenas de cultivos.

"El productor tiene un mercado libre, un tipo de cambio libre y sería lógico que vaya vendiendo de acuerdo a sus necesidades", dijo el titular de la Asociación de la Cadena de la Soja (Acsoja) Luis Zubizarreta, quien reconoció que la tecnología en infraestructura para la retención del grano a campo favorece esta decisión. Pero opinó que "en un año electoral tendría que haber un poquitito más de ventas y sería bueno para el gobierno".

También el titular de Argentrigo, David Hughes, recordó que "la parte financiera del productor está complicada. Las tasas están altas, así que el costo de guardar el grano no es el mismo que cuando están bajas", razón por la cual estimó que la retención de la mercadería "dependerá mucho de cómo viene la cosecha gruesa, el tema de los precios y la financiación", dijo para aseverar que "es bastante complejo".

El gobierno estimó que por la cosecha total de este ciclo ingresarán a la economía 25 mil millones de dólares. Pero como la urgencia política está puesta a mitad de año antes de que arranquen las elecciones primarias nacionales, el ojo se puso en las declaraciones juradas de ventas de granos y oleaginosas. Según los datos de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios —información que publicó esta semana el diario el Cronista— el sector agroexportador liquidará divisas por 2.500 millones de dólares entre marzo y julio. Sobre ese total, el fisco se quedará con 390 millones de dólares en concepto de retenciones.

Por eso la presencia del precandidato a la presidencia y gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, un hombre ligado a la actividad agropecuaria, cosechó tanta factura durante su paso por la muestra. "Hay que eliminar las retenciones a las exportaciones argentinas con valor agregado", dijo el referente de Alternativa Federal y se comprometió a derogarlo si llega a la presidencia, como hace cuatro años prometía Macri en ese mismo auditorio.

El presidente Mauricio Macri apeló a la mística durante su visita a Expoagro el segundo día de la muestra. Al rayo de sol y acompañado por funcionarios y dirigentes de Cambiemos le hizo saber al campo que fueron los artífices de "poner en marcha una parte importante del país", dando "testimonio de fuerza, entereza, al enfrentar la peor sequía sin bajar los brazos", lo que finalizó con "la cosecha de maíz más grande y una buena producción de soja".

En código político les dio la responsabilidad del éxito —"su trabajo redundará en la puesta en marcha de los pueblos de nuestro país, del taller, de la estación de servicio, habrá un millón de viajes en camión más, movimiento en los puertos y más trabajo para los argentinos"— pero también les pedió el respaldo electoral. "Hicimos lo que había que hacer, construir las bases sólidas sobre las que uno puede proyectar y crecer, dejando atrás años de improvisaciones y como ustedes que nunca creyeron en los atajos luego de la sequía, trabajamos en base al diálogo, en equipo y sabemos que ese es el camino", arengó Macri.

Ante la crisis económica, anunció una tímida línea de financiamiento del Bice para la compra de maquinaria y equipos de producción nacional. "Sabemos que es un momento difícil por la restricción financiera", dijo el presidente, quien de todos modos se expresó ajeno a la responsabilidad de la situación.

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