Viernes 08 de Agosto de 2008
Para avanzar en una reforma tributaria, el gobierno santafesino buscó masa crítica a través de intendentes y presidentes comunales mediante una política de seducción: sacó los últimos "techos" a la coparticipación y creó la comisión de coordinación fiscal.
Pero el PJ ayer lo paró en seco. Al dar media sanción en el Senado al proyecto para elevar al 18 por ciento el reparto de la coparticipación, le marcó la cancha al oficialismo, con un doble movimiento: un guiño a los gobiernos locales pero también una muestra de "autonomía" desde la cámara que, justamente, expresa la representación territorial.
Cuando todo parecía que la semana iba a terminar con la presentación del proyecto binnerista de reforma fiscal, los anuncios pasaron para los proximos días. Así, cedió la primera jugada a la oposición. "Quién dijo que 18 por ciento es mejor que 13,43 por ciento", dijo ayer el secretario de Hacienda, Carlos Fernández, adelantando la respuesta.
Es difícil que la iniciativa del justicialismo prospere en Diputados, tanto como que el aumento de impuestos pase el filtro de Senadores. Esta situación probablemente conducirá a una negociación. Contactos hubo. Los puntos en común: la demanda de fondos tanto de la provincia como de municipios.
"No descartamos conversar, pero la reforma debe ser integral", dijo el diputado socialista Raúl Lamberto. El senador Juan Carlos Zabalza agregó: "Los proyectos no pueden ser sobre la base de suma cero, donde los municipios ganen a expensas de la provincia".
El jefe del bloque de diputados del PJ, Luis Rubeo, admitió que podrían surgir modificaciones en Diputados. Y el intendente rafaelino, Omar Perotti, acotó que la media sanción en el Senado abre una negociación que "debe ser seria ya que no tenemos las urgencias de Córdoba y Buenos Aires para sacar una reforma que sólo signifique un impuestazo".