Economía

"La pandemia tomó al mercado de trabajo desguarnecido"

El sociólogo Eduardo Donza explicó cómo impactó la pandemia en el mercado de trabajo y también analizó problemas estructurales

Domingo 06 de Junio de 2021

Hay un golpe grande en el ingreso por el trabajo. Entre 2019 y 2020 disminuyó un 7%, pero cómo se perdió mucho empleo de bajo ingreso durante el 2020 ese 7% es ficticio. Si en un grupo sacamos a los que menos ganan el promedio no sube. Con una inflación que lejos de disminuir aumento a los últimos meses, la situación es complicada”, advirtió el sociólogo Eduardo Donza, investigador del Programa Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) y del Instituto Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) al analizar el impacto que tuvo la pandemia en el mercado del trabajo.

Donza señaló que la crisis sanitaria encontró a la Argentina “desguarnecida, con una situación de problemas estructurales en el mercado de trabajo, no sólo por una cuestión de tiempo sino por el tipo de relaciones laborales que se dan”.

“A grandes rasgos uno podría decir que se perdieron muchos puestos de trabajo, se perdieron más puestos de trabajo en los sectores específicos de gastronomía y comercio o servicios en los hogares y en las actividades del trabajo de cuenta propia de baja calificación. En lo que uno puede identificar como los empleos de menores ingresos y en un sector de la economía y de la estructura productiva que lo clasificamos como microinformal, pequeños establecimientos de baja productividad. Gran parte de esas personas que perdieron sus puestos de trabajo no siguieron buscando trabajo y hasta algunos de los inactivos dejaron de buscar trabajo, es por eso que según los datos nuestros la desocupación está levemente por arriba del 13% pero si hubieran seguido buscando trabajo esas personas que se desalentaron en la búsqueda de trabajo la tasa de desocupación hubiera sido significativamente más elevada, cerca del 28%”, detalló Donza sobre el informe “Efectos de la pandemia Covid-19 sobre la dinámica del trabajo en la Argentina urbana” que se difundió en el marco del seminario académico “La crisis del empleo en la Argentina más allá del Covid-19. Soluciones posibles. Políticas necesarias”, organizado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina.

La pandemia parece haber marcado aún más la heterogeneidad del mercado de trabajo en Argentina. Donza contó que a través de las encuestas de hogares que realizaron pudieron tener una aproximación de lo que es la situación y detectaron que un 15% de los desocupados está en el sector público y 13% en un sector privado formal de alta productividad con buenos salarios y un alto registro de sus trabajadores pero advierte que “el problema es el 50% restante que está en un sector mixto, un sector que puede denominarse microinformal de la economía y ahí la heterogeneidad muy grande”.

“Tenemos trabajadores por cuenta propia y con mano de obra especializada cómo puede ser un técnico de heladera o un plomero pero también trabajadores de muy baja productividad, aquellos que se llaman de refugio, que no consiguen ningún trabajo y empiezan a realizar actividades como reciclado de residuos, los cartoneros, de venta ambulante, que pueden ser muchachos limpiando parabrisas en una esquina. Adentro de ese grupo hay una heterogeneidad muy grande, con una estructura productiva Dual, privado formal muy eficiente y con un rezago que en Argentina es cada vez más importante la cantidad de ocupados que está en este sector micro informal de la economía. Vemos como una autopista en la que algunos autos van por la autopista y otros van por una colectora que está al lado, y es una colectora con lomas de burro que les hacen bajar la velocidad”, detalló el analista.

"Estamos en un momento en que también las grandes y medianas empresas tuvieron golpes muy fuertes "Estamos en un momento en que también las grandes y medianas empresas tuvieron golpes muy fuertes

El informe que Donza elaboró junto a Santiago Poy advierte que cayó el empleo con plenos derechos además de el empleo más precarizado. “Cuando uno ve los indicadores del mercado de trabajo parecería que algún indicador mejora, se ve una mejor proporción de empleo pleno de derecho. Pero como realidad también se observa una pérdida de puestos de trabajo registrado. No tendría que haberse dado en teoría esta situación porque los empleadores no pueden despedir, pero en la realidad pasan otras cosas. También hay una caída muy marcada en algunas actividades, pensemos en una empresa que directamente tuvo que cerrar o un pequeño comercio con dos o tres empleados que cerró. Por más reglamentación si el empleador se fundió las reglamentaciones ya no sirven. Estamos en un momento en que también las grandes y medianas empresas tuvieron golpes muy fuertes. Recordemos las automotrices que por algunos meses no pudieron ni producir ni comercializar y eso es un sacudón muy importante en toda la estructura productiva”, relató Donza.

La asistencia que dispuso el Estado del año pasado, ya sea a través del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) o la ampliación de la Asignación Universal por Hijo (AUH) “fueron importantísimas”, consideró Donza, para contener la pobreza pero así y todo determinaron qué 24% de las personas ocupadas y personas que están trabajando perciben un ingreso ya sea salarial o por cuenta propia están en situación de pobreza. “Si no hubiesen estado todas las transferencias serían valores por arriba del 30%. Tuvieron un papel fundamental las transferencias del Estado, y tengamos en cuenta que son con el impuesto de toda la sociedad. De ahí viene porque es tan diferencial el impacto de la cuarentena en países de primer mundo, por ejemplo, que tienen arcas y fondos lo suficientemente grandes y países como el nuestro en situaciones muy adversas desde el punto de vista económico”, señaló y remarcó que “fueron importantísimas las transferencias del Estado tanto las que pasaron por el sistema laboral como el pago de los $10.000 por trabajador como las que fueron a reforzar el sistema más cercano al sistema de asistencia como los refuerzos de la asignación universal por hijo”.

Trabajadores pobres: subió del 15 al 27%

En el estudio “Efectos de la pandemia Covid-19 sobre la dinámica del trabajo en la Argentina urbana. Una mirada crítica sobre el impacto heterogéneo del actual escenario tras una década de estancamiento económico (2010-2020)” se puso énfasis en el contexto de la crisis provocada por el Covid-19 en la Argentina urbana. Al respecto, se aprecia que entre 2017 y 2020 el porcentaje de trabajadores/as pobres pasó de 15,5% a 27,4% y de 1,9% a 4,4% al considerar un umbral de pobreza extrema.

Además, se observó una acentuación del papel de las transferencias por programas sociales en la reducción de la pobreza entre trabajadores/as: mientras que el “efecto” de estas transferencias era de -1,2 pp. en 2019, pasó a -7,7 pp. en 2020.

También se observó que entre 2019 y 2020 casi una cuarta parte de los trabajadores/as (24,2%) se mantuvo en situación de pobreza. Por su parte, se evidenció que los trabajadores/as con baja educación, con origen extranjero, con niños/as en su hogar y con empleos precarios/as son los que tuvieron más chances de pasar a ser pobres en 2020.

Según los datos de la Encuesta de la Deuda Social Argentina de la UCA, en 2020 sólo el 43,7% de la población económica activa de 18 años y más logró acceder a un empleo pleno de derechos. Mientras que el 13,9% de esta población se encontraba abiertamente desempleado y el 14,5% sometida a un subempleo inestable.

El ingreso medio mensual de los trabajadores del sector microinformal fue un 35,4% menor que el ingreso del total de ocupados. En 2020, el ingreso medio mensual del total de los ocupados fue de $33.257, el de los trabajadores del sector micro-informal de $21.475, el de los ocupados del sector privado formal de $46.101 y el del sector público de $44.854.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario