Economía

La oportunidad de las energías renovables

Los desarrolladores enfrentan problemas para obtener financiamiento. Se aspira a llegar al 10% de la matriz energética en 2019.

Domingo 26 de Agosto de 2018

Las energías renovables han venido cobrando un impulso muy destacado, en especial en los últimos dos años, a partir de las rondas licitatorias que se promovieron a través del plan RenovAr. Cabe recordar que este plan fue ideado por el actual gobierno para darle empuje a la ley 27.191 de 2015, la cual presenta entre sus principales considerandos, el relativo a la determinación de cuotas mínimas de participación en la matriz energética de electricidad generada por fuentes renovables. Esto implica que, para el 31 de diciembre de 2018, el 8% de la energía tendrá que provenir de estas fuentes. Este porcentaje pasará al 12% al 31 de diciembre de 2019, y así sucesivamente hasta llegar al 20% en el año 2025.

Durante el último trimestre de 2017 culminó la ronda 2.0 del programa RenovAr, la cual sumada a las ronda 1.0 y 1.5 de 2016, significó la adjudicación de 147 nuevos proyectos de energía limpia, los cuales podrán sumar (junto con la adecuación de proyectos bajo la anterior resolución 202) casi 6.000 MW adicionales de electricidad al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Si bien la totalidad de los proyectos debieran estar operativos entre el año 2020 y 2021, el volumen de la nueva energía que estos proyectos aportarán, permitiría alcanzar (o estar muy cerca de hacerlo) el piso del 16% fijado para fines de 2021. Además del éxito de la ronda 2, el cierre del año 2017 no podría haber sido mejor, con la promulgación de la ley 27.424 de generación Distribuida de Energía Renovable y la resolución 281 E del Ministerio de Energía y Minería que crea y regula el Mercado a Término Renovables, dado que estas normas sientan las bases para dotar de un mayor dinamismo al mercado de renovables, permitiendo el florecimiento de PPA (power purchase agreements) entre privados (por fuera de las rondas RenovAr) y abría el juego a proyectos de autogeneración y venta privada de energía al sistema.

Sin embargo, y de la mano de los nubarrones que han comenzado a surgir en el horizonte, tanto interno como externo, durante el presente año han quedado en evidencia varias dificultades y amenazas que deberán ser sorteadas con inteligencia, para que las energías renovables continúen con su afianzamiento a nivel nacional.

En primer lugar, merece mencionarse que de los casi 59 proyectos adjudicados en las rondas 1.0 y 1.5, aún resta iniciar sus obras a aproximadamente un tercio de éstos. De los 88 proyectos adjudicados en la ronda 2.0, apenas un tercio se han firmado (y, en consecuencia, deberán iniciar sus obras), mientras que más de 60 proyectos aún no han podido firmar sus compromisos con Cammesa

La ronda 3.0 está prevista ser lanzada durante el último trimestre del año, aunque resta ver si el gobierno mantiene esa fecha, y también resultará interesante ver cómo aborda, antes del lanzamiento de esta nueva ronda, la problemática de los proyectos adjudicados anteriormente, que aún no han iniciado sus obras o no han sido firmados.

La ralentización en los avances que se evidencia en este año hace creer que la meta del 8%, que estaba prevista cumplir para el fin de este año, no podrá ser alcanzada. Analizando las causas para explicar las demoras anteriormente comentadas, la primera que podemos mencionar es la de la dificultad que enfrentan los desarrolladores y generadores para obtener el financiamiento necesario. Tengamos presente que estos proyectos implican una inversión inicial superior a los u$s 6.500 millones, de los cuales, por como suelen estructurarse, aproximadamente u$s5.000 millones deberán provenir de financiación de terceros (ECAs, organismos multilaterales y bancos privados).

Las subas de las tasas de referencia que viene haciendo la FED, sumado al desmejoramiento de ciertas variables de la economía local, han aportado una fuerte resistencia para el desarrollo oportuno de un mercado de capitales suficientemente dinámico que asegure el financiamiento que estos proyectos requieren.

Si bien es claro que los actuales nubarrones en la economía local e internacional no le han sido ajenos al sector de las energías renovables, no necesariamente debiera pensarse que a mediano y a largo plazo este sector no pueda volver a recuperar el arrollador avance que mostrara hasta fines del año pasado.

Durante los 12 próximos meses, comenzarán a entrar en operación varios de los proyectos eólicos y fotovoltaicos más importantes que fueran adjudicados, y aunque a menor ritmo, seguirán concretándose PPA privados, y aunque tal vez el gobierno deba estudiar una flexibilización temporal en los porcentajes mínimos establecidos en la ley 27.191, las energías renovables podrán aspirar a tener una participación del 10% de la matriz energética para 2019, cuando hoy apenas supera el 1%.

(*) Especialista en la Industria Energética, socio de PwC Argentina

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