La primera siderurgia integrada que se construye en 63 años presenta un grado de avance cercano al 30%. Una inversión de u$s 300 millones que desafía la crisis industrial
10:12 hs - Jueves 18 de Junio de 2026
“En un año y medio estaremos produciendo hierro para la construcción”. Así lo aseguró Oscar Coletto, miembro del directorio de Sidersa, la empresa familiar de origen rosarino que parece ser la mosca blanca dentro de un proceso de crisis industrial. Está invirtiendo u$s 300 millones en los terrenos de su planta de San Nicolás para construir una acería integrada, la primera en 63 años. La siderúrgica, que ocupará a 300 empleados en forma directa, y producirá 360 mil toneladas de acero de varillas y alambrón, presenta un avance de casi 30%. A mediados del año próximo esperan comenzar con las primeras pruebas y a principios de 2028 entrar en producción para el mercado.
Las enormes estructuras que albergarán la acería, el tren de laminación y las instalaciones de abastecimiento de materia prima y energía sobresalen a un lado de la autopista a Buenos Aires, en terrenos en los que hasta marzo había solo trabajos a nivel del suelo. Pegada al actual centro de servicios de la empresa, desde el que que abastece a más de 2 mil clientes con tubos y perfiles de acero para la industria de la construcción, fundamentalmente, la nueva acería es un viejo sueño de la familia. Se presentó como proyecto concreto en los años de la pandemia y comenzó a materializarse desde mitad del año pasado, con un anuncio oficial el Día de la Siderurgia. Hoy hay nueve grandes empresas trabajando todo el día en distintos frentes, con 750 obreros. En el pico de la obra, llegarán a 1.500. “Será la planta más moderna, más eficiente y más sustentable”, destacó Alejandro Galdeano, gerente de la nueva siderúrgica.
Tecnología y sustentabilidad
La nueva fábrica se construirá en base a criterios de eficiencia energética, seguridad y sustentabilidad que se corresponden con la meta de producción de “acero verde” que se fijó la Unión Europea para 2035.
La nueva planta industrial usará chatarra como insumo para producir palanquilla, lo cual ya de por sí tiene un efecto de descontaminación. Además, el sistema de proceso continuo “le da más rendimiento a la producción y reduce el consumo de gas”. En consecuencia, baja drásticamente la emisión de dióxido de carbono. Por cada tonelada de acero emitirá 400 kilos de gases de efecto invernadero, contra 2 mil de las plantas actuales.
Jorge Azcoaga, gerente general de calidad de Sidersa, destacó que la planta está diseñada con la última tecnología disponible a nivel mundial. La optimización del proceso de fundición permite el precalentamiento de la chatarra, mejorando la eficiencia energética. Lo mismo ocurre al “ahorrarse” el proceso de enfriado de la palanquilla, el subproducto que se va a laminar.
Otro aspecto sensible es la seguridad. En la nueva planta, los operarios no entran en contacto con el material ya que se trabaja desde pupitres remotos.
Los equipos para el proceso productivo son de Danieli, la empresa italiana líder en tecnología del sector. El 25% de las máquinas ya está en el país. El objetivo es empezar el montaje en enero próximo. Suman 7.500 toneladas de equipos mecánicos.
Proveedores nacionales
Solo la tecnología es importada. El resto de los proveedores son nacionales, pese a que el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (Rigi), al que calificaron como primer y hasta ahora único proyecto industrial, les brinda facilidades para importar. “Podríamos haber utilizado esos beneficios pero preferimos fortalecer la cadena con las empresas locales, todos los fabricantes de estructuras metálicas son nuestros clientes, no podríamos hacer las nuestras comprando a una empresa china”, señaló Coletto. Su definición lleva implícita una crítica a la importación masiva de todo tipo de productos y servicios para los emprendimientos mineros y petroleros que se acogieron a ese régimen de incentivos.
También relativizó el impacto de la reforma laboral como incentivo al proceso de inversión. “Puede simplificar algunas cosas pero no hay una diferencia en lo económico”, aclaró.
En julio de 2025, para el día nacional de la siderurgia, Sidersa anunció oficialmente su plan para construir la primera acería integrada en 60 años. De los u$s 300 millones que invierte en su planta de San Nicolás, 200 millones de capital propio. Recientemente realizó un lanzamiento de Obligaciones Negociables.
Además de calificar para el Rigi a nivel nacional, la empresa también se acogió a una serie de beneficios de la municipalidad de San Nicolás y está a pocos días de recibir el ok para la promoción industrial del gobierno de la provincia de Buenos Aires.
La tercera generación de un emprendimiento familiar que nació en Rosario con un taller de arandelas en su casa, está a punto de cumplir el sueño de tener la siderurgia propia.
Cuando se instalaron en San Nicolás, el predio tenía 3 mil metros cuadrados. Hoy ocupan cien mil. En Sidersa ocupa a 650 trabajadores. Más de la mitad, en la fábrica cercana a Rosario.
Pese a que el mercado siderúrgico enfrenta en general un contexto áspero, los dueños de Sidersa están convencidos de su apuesta. “Para competir hay que invertir, vamos a tener la planta más moderna del mundo y eso nos asegurará mercado”, desafió el director de la firma.