Economía

La metalúrgica Alloco volvió a operar tras un año de inactividad

La firma metalúrgica Alloco volvió a abrir sus puertas ayer a la mañana después de haber estado mas de un año parada como consecuencia de un proceso de vaciamiento empresarial que llevó a su quiebra en febrero pasado.

Martes 15 de Abril de 2014

La firma metalúrgica Alloco volvió a abrir sus puertas ayer a la mañana después de haber estado mas de un año parada como consecuencia de un proceso de vaciamiento empresarial que llevó a su quiebra en febrero pasado.

Después de largos meses de inactividad, un grupo de 80 trabajadores pudieron retornar a su lugar de trabajo, ahora bajo la tutela del plan de reconversión presentado por el mismo juez que decretó en su momento la quiebra de la firma, Marcelo Bergia.

La estrategia judicial implica entre, otros puntos, una menor carga horario y una reducción sustancial de los salarios por un tiempo estimado de dos años, período que desde la Justicia estimaron como necesario hasta volver a ocupar el lugar en el mercado que esa empresa tenía.

Tanto el magistrado como los síndicatos acompañaron la reapertura de la planta de Alloco en Villa Gobernador Gálvez, donde en cambio no hubo representantes de la UOM (obreros metalúrgicos), con quienes los trabajadores no mantienen diálogo.

El plan judicial de reactivación de Alloco fue presentado por Bergia a los trabajadores tras la quiebra como una opción laboral de mínima hasta que aparezca algún comprador interesado en adquirir la fábrica.

Bajo esas condiciones, los 80 empleados de la firma pudieron retomar sus funciones bajo un régimen que implica una jornada laboral reducida (seis horas en vez de nueve) y salarios que en algunos casos representan hasta un 75 por ciento menos de lo que cobraban antes del conflicto.

"Para nosotros esta apertura significa un logro, aunque no es todo lo que queríamos y pretendíamos, ya que nos interesaba cobrar un jornal completo", dijo Leo Vallejos, uno de los representantes de los trabajadores de esa empresa dedicada a la fabricación y mantenimiento de insumos para la industria aceitera.

Vallejos resaltó que si bien los trabajadores pudieron mantener la categoría y el precio por hora, perdieron la antigüedad, lo que significa que los salarios de la gran mayoría de los 80 trabajadores que retomaron sus funciones en Alloco oscilan entre los 2 mil y los 4 mil pesos mensuales.

"Algunos compañeros perdieron hasta el 75 por ciento del salario por ese tema, pero no perdemos de vista que igual veníamos de la nada".

Allocco fue hasta el año 2007 una de las dos grandes proveedoras mundiales de máquinas para la industria aceitera. En ese año fue adquirida por su competidora, la multinacional de origen belga Desmet Ballestra.

Se inició en ese momento un proceso de vaciamiento que se completó cuando quedó al frente un grupo empresario conducido por Fernando Markous.

En el año 2012 entró en concurso preventivo y en febrero de este año el juez Bergia decretó la quiebra, pero con continuidad.

Un estudio elaborado a pedido del Juzgado determinó en su momento que el proceso de reinicio de las operaciones se orientará al mercado que representaba el 14 por ciento de la facturación de la firma: la venta de repuestos a las fábricas aceiteras y el servicio de mantenimiento en el mercado interno.

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