Economía

La maquinaria agrícola, donde Santa Fe es número uno

Con 850 firmas, muchas de ellas pymes, es una de las cadenas productivas que más empleo genera.

Domingo 25 de Enero de 2015

El sector de la maquinaria agrícola tiene una larga tradición en el país y se trata de una industria que se movió a la par del desarrollo del sector agropecuario a nivel nacional. Es, además, el principal segmento de la industria argentina de bienes de capital y cuenta con altos niveles de tecnología de procesos y productos en las firmas líderes y también en las cientos de pymes que componen esta cadena de valor.

Actualmente, unas 850 empresas componen al sector y es destacada la heterogeneidad al interior del sector con fuerte presencia de pymes de capitales nacionales. Santa Fe es la provincia con mayor cantidad de industrias de la maquinaria agrícola con el 47 por ciento de participación nacional, seguida por Córdoba con un 28 por ciento y la provincia de Buenos Aires con el 18 por ciento del mercado.

Además, es una cadena que genera 40 mil empleos directos —en su mayor parte personal de mano de obra calificada— y aproximadamente 50 mil empleos indirectos. El promedio se estima en torno a 60 trabajadores por empresa, detalla el estudio "La industria de maquinaria agrícola argentina: estructura, evolución 2002-13 y perspectivas" que elaboró la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma).

Un dato destacado es que en los últimos años la industria de la maquinaria agrícola registró un importante desarrollo de la producción nacional a partir de la sustitución de importaciones —que se intensificó en particular en segmentos de cosechadoras y tractores— y esta tendencia permitió un destacado incremento de la participación de los productos argentinos en el mercado.

En el estudio de la Cafma se observa la gran cantidad de eslabones que componen esta cadena productiva. El sector primario provee el acero, el plástico, aluminio y bronce, entre otros materiales, para la fabricación de motores para tractores, cosechadoras y pulverizadoras que tendrán sus agropartes que serán ensambladas para lograr el producto final. Luego llegará la etapa de la comercialización y, así, el equipo o implemento estará en manos del cliente final.

Las principales maquinarias e implementos agrícolas son rastras y cultivadores, sembradoras, pulverizadoras de arrastre, cabezales para cosechadoras, acoplados graneleros, tolvas autodescargables, silos y secadoras de granos, sistemas de riego, desmalezadoras, enfardadoras, rotoenfardadoras y otros equipos forrajeros, equipos de ordeñe y enfriamiento de leche y otros equipos e implementos.

Después están los equipos autopropulsados que son cosechadoras de granos, algodón y frutas; pulverizadoras y fertilizadoras autopropulsadas; tractores para uso agrícola y otros autopropulsados.

La industria de la maquinaria agrícola es una cadena que mueve alrededor de 1.400 millones de dólares, precisó el estudio de Cafma. El volumen de mercado representa aproximadamente el 0,40 por ciento del PBI doméstico, en tanto que la producción del sector contribuye en 1,5 por ciento a la producción industrial nacional.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) se trata de una actividad que facturó 3.300 millones de pesos en 2012 y 5.800 millones de pesos en 2013, aunque en 2014 se trató de un año en donde los indicadores no fueron positivos. No obstante, en la industria estiman que fue algo coyuntural y que el 2015 volverá a ser de crecimiento.

Un informe elaborado por la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) señaló que las ventas de los principales equipos —tractores, cosechadoras e implementos agrícolas— se ubicaron en los primeros diez meses de 2014, muy por debajo de las registradas en los mismos meses de 2013. Las ventas en unidades físicas se derrumbaron un fuerte 35,9 por ciento en promedio en dicho período.

Además, las exportaciones de maquinaria agrícola y equipos afines en el acumulado al mes de octubre de 2014, experimentaron un derrumbe del 32 por ciento interanual en cantidades. Por su parte, las ventas externas en valores totalizaron 196,5 millones de dólares, con una contracción de 31,1 por ciento con relación a igual período de 2013.

Por caso, la consultora destacó que en cosechadoras se registró un retroceso del 45,6 por ciento, en tractores (considerando todos sus tipos) el derrumbe fue del 76,2 por ciento, mientras que en sembradoras el descenso llegó al 9,4 por ciento, y en pulverizadoras la caída llego al 12,7 por ciento.

Por otra parte, las importaciones de maquinaria agrícola y del resto de los equipos afines para la agricultura, sumaron, en los diez primeros meses de 2014, 852,1 millones de dólares, con un descenso del 35,7 por ciento con relación al monto importado en los mismos meses 2013. También se produjo una importante reducción del 45,5 por ciento en las cantidades importadas, en un fenómeno parejo al de las exportaciones, y también como reflejo de la disminución en la demanda interna.

Historia reciente. A partir del 2002, la industria presenta una fuerte recuperación tanto en volumen de facturación como en unidades vendidas. Esta recuperación abarcó a todos los segmentos de la industria y fue creciendo sostenidamente hasta alcanzar picos de demanda en el año 2007.

"El sector fabricante de máquinas agrícolas acompañó el significativo crecimiento y reconversión del sector agropecuario, basado en la introducción de transgénicos y de nuevos métodos de siembra que derivaron en el crecimiento de su productividad, así como de un importante incremento del precio mundial de los principales granos. Dicho acompañamiento implicó un permanente proceso de incorporación tecnológica en la industria fabricante", indicaron desde la Cafma.

Si en el año 2002 la participación de la facturación de la producción local en el mercado alcanzaba el 63 por ciento (importada, 37 por ciento), a partir de 2003 dicha participación va a rondar aproximadamente el 40 por ciento. Para 2007 esta relación es 43 por ciento y 57 por ciento y para 2008, 37 por ciento y 63 por ciento respectivamente. "Esta importante participación de maquinaria agrícola importada se explica por la alta proporción de tractores y cosechadoras de origen extranjero que en 2008 representaron el 56 por ciento de la facturación total del mercado", señala el informe al tiempo que destaca que en el número de equipos vendidos la proporción es inversa, 70 por ciento nacional y 30 por ciento importado.

A partir de 2011, se viene produciendo un progresivo proceso de sustitución de importaciones —en particular en tractores y cosechadoras— con retorno o instalación de plantas por parte de los players internacionales. Si bien las importaciones continúan gravitando, este proceso incrementó en forma importante la participación de los equipos domésticos en el mercado.

Las empresas. El estudio de Cafma precisa las empresas que componen a la industria en general y por segmento, en particular. En sembradoras hay siete empresas concentran alrededor del 70 por ciento del mercado, todas de origen nacional. No obstante, existe una alta atomización de fabricantes: más de 50 empresas. Las principales empresas fabricantes son Agrometal, Apache, Ascanelli, Bertini, Bufalo, Cruccianelli, Erca, Fabimag, Gherardi, Giorgi, Hidráulica Tedeschi, Met. Cele, Pierobon, Pla, Tanzi e Ind. Victor Juri.

En cosechadoras un sólo fabricante de origen nacional concentra la mayor parte de la fabricación, Vasalli Fabril, aunque see destaca el desarrollo del proceso de sustitución de importaciones en el segmento por parte de los players internacionales a partir de la segunda parte de 2011. Sobresalen los proyectos de John Deere, Case IH, Class y Agco.

Por otra parte los principales fabricantes de tractores son Pauny, Agrinar, Metalfor. Cafma destacó el resurgimiento de la industria desde 2002 a partir de capacidades preexistentes y también el proceso de sustitución de importaciones de los últimos años que encararon Agco, CNH, John Deere y Agrale.

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