El IPC subió 2,8% en diciembre y encendió la alarma. La mayoría de los rubros que mide el Indec presentó subas anuales por encima del índice general. Los alquileres aumentaron 83,1% en el mes, la educación 58,5% y la carne 54%
06:15 hs - Miércoles 14 de Enero de 2026
La inflación de diciembre se aceleró al 2,8%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El organismo difundió el Indice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a 2025, que fue de 31,5%. Es el acumulado más bajo en ocho años, calculado en base al mecanismo de medición que el organismo aplicó hasta el mes pasado. Más allá de esto, los datos hablan de una tendencia alcista que lleva siete meses en la comparación mensual y dos meses en la interanual. El salto fue el segundo más elevado del año, junto con el de abril.
La división de mayor aumento fue transporte (4%), seguida por vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,4%). Por encima del índice general también evolucionaron comunicación (3,3%), restaurantes y hoteles (3,2%) y alimentos y bebidas (3,1%). En sintonía se movieron los precios de las bebidas con alcohol (2,8%), mientras que por debajo se ubicaron bienes y servicios varios (2,6%), recreación y cultura (2,5%), salud (2,1%), equipamiento y mantenimiento para el hogar (2%), prenda de vestir y calzado (1,1%) y educación (0,4%).
La tensión alcista se sintió en los precios regulados (3,3%) y el IPC núcleo (3%), mientras que los estacionales subieron solo 0,6%.
La variación del IPC fue más pronunciada en el noroeste (3,4%), Cuyo (3%) y la región pampeana (2,9%). En el Gran Buenos Aires se alineó con el 2,8%, mientras que en el nordeste y Patagonia fue de 2,6%.
Entre los aumentos más relevantes de diciembre para la región pampeana figuraron los de carnes y derivados (8,4%), transporte público (5,4%), combustible (4,9%), restaurantes y hoteles (4%), alquiler de vivienda (3,8%) y pan y cereales (3,6%). Se registró deflación del 6% en verduras, tubérculos y legumbres.
El año en precios
A nivel de grandes rubros, la evolución anual fue la siguiente: educación 52,3%; restaurantes y hoteles 42,2%; vivienda, electricidad, agua, gas y otros combustibles 41,6%; comunicación 35%; bienes y servicios varios 32,9%; alimentos y bebidas no alcohólicas 32,2%, transporte 32%; recreación y cultura 30,5%; salud 28,2%; bebidas alcohólicas y tabaco 25,2%; equipamiento y mantenimiento del hogar 19,3% y prendas de vestir y calzado 15,3%.
Es decir que siete de los doce rubros que mide el Indec subieron por encima del índice general anual. Educación, por ejemplo, le sacó 21 puntos de diferencia, con un ritmo de aumento 66% mayor.
En detalle, el precio del alquiler de vivienda subió 83,1% en el año, el de los gastos de educación 58,5%, el de servicios recreativos y culturales 54,9%, los de carnes y derivados 54%, restaurantes y comidas fuera del hogar 45% y aceites, grasas y mantecas 39,8%. El transporte público aumentó 38,2%, las frutas 36,4% y la electricidad, gas y combustibles 35,9%.
De otra forma, se puede concluir que en la región pampeana los alquileres evolucionaron dos veces y media por encima de la inflación general durante el año, y que la carne casi la duplicó.
Las mediciones anticipadas daban cuenta de una inflación del orden del 2,5% en el último mes del año. La de Ciudad de Buenos Aires (Caba) fue la que más se acercó al dato del Indec, con un aumento del 2,7% en diciembre y del 31,8% en el año.
Nuevo cálculo
A partir de enero, el Indec comenzó a calcular el IPC en base a la canasta de gastos de los hogares de 2017/18. Hasta diciembre lo hacía en base a una referencia más desactualizada, elaborada en base a una encuesta de 2004/5.
La vieja canasta fue diseñada en una época en la que los gastos en comunicación, transporte y servicios, entre otros, ocupaban un lugar menor en el bolsillo familiar. La nueva medición incrementa su ponderación y corrige los patrones de consumo. Reequilibra su peso con el de los alimentos y bebidas.
El gobierno de Javier Milei sacó provecho estadístico de no aplicar la actualización de la canasta de gastos en sus dos años de gobierno. Si se hubiera aplicado la nueva medición, la suba de precios acumulada desde su asunción se ubicaría en torno al 269%, unos 10 puntos por encima de lo que arrojó el índice vigente.
La inflación fue sobrevalorada en el gobierno anterior y subvalorada en el actual. Por caso, con el método actualizado, el IPC de 2020 habría sido de 36,02% en lugar de 30,64%. Y el gobierno ya no podría decir que es el menor en ocho años.
Mientras la actual canasta arroja una inflación acumulada de 7.348% en los últimos ocho años, para la nueva canasta es de 8.120%. La diferencia de 772 puntos se explica principalmente por la importante suba de precios en servicios, transporte y comunicación que tuvo lugar desde diciembre de 2023.
Un informe del Iaraf sobre el cambio de precios relativos lo ilustra. El componente integrado por alquileres y servicios públicos de energía registró su precio relativo mínimo en diciembre de 2023. Era la mitad que en 2017. Pero en los últimos dos años subió 72%, saltando de 48,6 a 83,7 en un índice de base cien. El cambio de ponderadores que trae el nuevo año también reconoce la oportunidad política, ya que moderará el impacto en el índice general de productos como la carne, en momentos de escalada.
Canasta en alza
Los costos de las canastas básicas total y alimentaria, que marcan las líneas de pobreza e indigencia, respectivamente, subieron 4,1%. en diciembre. En el año presentaron subas de 27,7% y 31,2%, según informó el Indec. Un hogar de cuatro integrantes necesitó un ingreso de $ 1.308.713 para no ser pobre en el mes de las Fiestas y $ 589.510 para no ser indigente.