La inflación de los trabajadores bajó al 1,7%, pero salud y vivienda presionan el bolsillo

La variación interanual se ubicó en 32,5%. La desaceleración de precios no se traduce en una recuperación del poder adquisitivo

19:42 hs - Lunes 13 de Julio de 2026

La inflación de los trabajadores subió 1,7% en junio, tres décimas menos que en mayo. Se trata del registro más bajo desde agosto de 2025, según el último informe del Instituto de Estadísticas de los Trabajadores (IET) de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y el Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD).

Sin embargo, salud (3,3%) y equipamiento y mantenimiento del hogar (2,9%) lideraron las subas del mes, lo cual golpea más fuerte a los sectores más desprotegidos. La moderación de precios no logra traducirse en una mejora de los ingresos de los trabajadores, advirtió el informe.

La variación interanual fue de 32,5%, cortando la aceleración gradual que se venía observando desde octubre pasado. En el primer semestre del año, la inflación acumula 15,8%, de repetirse ese ritmo en la segunda mitad de 2026, el año cerraría con una inflación cercana al 34%.

Este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicará las cifras del Indice de Precios al Consumidor (IPC) de junio. Las consultoras anticiparon una desaceleración del indicador, respecto de meses anteriores.

En el informe de la Umet se explicó que las mayores subas mensuales se registraron en salud (3,3%), traccionada por los servicios para pacientes externos (6,2%); equipamiento y mantenimiento del hogar (2,9%), por productos de limpieza; bebidas alcohólicas y tabaco (2,7%), por los cigarrillos; y vivienda (2,2%), por el agua y el mantenimiento del hogar.

Alimentos y bebidas no alcohólicas subió 1,5%, por debajo del promedio, aunque con heterogeneidad interna: las verduras treparon 5,9% y las carnes solo 0,6%. Prendas de vestir y calzado fue la única división con caída mensual (-0,6%).

Subas interanuales

En la comparación interanual, transporte lideró los aumentos con 46,5%, impulsado por las naftas y el transporte público, seguido por vivienda (37,3%), bienes y servicios varios (35,8%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (32,9%). En el otro extremo, Prendas de vestir y calzado subió apenas 11% y equipamiento y mantenimiento del hogar 24,3% —con los electrodomésticos apenas 3,5%—, reflejo del efecto de la apreciación cambiaria y la mayor apertura a las importaciones.

Para el diputado nacional y director ejecutivo del CCD, Nicolás Trotta, “la desaceleración de junio no alcanza para compensar el deterioro acumulado en el poder adquisitivo de los trabajadores”.

“Los aumentos en salud y agua golpean con más fuerza a los jubilados y desocupados, mientras el gobierno insiste en que la estabilidad de precios alcanza para mejorar los ingresos, cosa que es falsa y que venimos advirtiendo. La realidad muestra que la mejora nominal en la inflación no se traduce en mayor bienestar para los sectores más vulnerables, ni en recuperación de la actividad económica”, resaltóTrotta.

El impacto de junio fue regresivo: la inflación fue más alta entre los hogares con jefe jubilado (1,82%) y desocupado (1,79%), y entre los deciles de menores ingresos, donde superó el 1,8%, frente al 1,6% del decil más rico.

El coordinador del IET, Fabián Amico, señaló que “la estabilidad cambiaria y la apertura a las importaciones explican la moderación de precios en bienes como los electrodomésticos, lo que sigue atentando contra el empleo nacional, pero, además, esto convive con fuertes subas en servicios regulados y de salud”.

Con una inflación mensual más moderada, las políticas económicas continúan afectando de manera desigual a los distintos sectores.