Economía

La industria del software busca recuperar su época dorada

La actividad cayó en el mercado doméstico, donde están enfocadas las empresas rosarinas, y el comercio exterior no logra compensar lo perdido.

Domingo 10 de Febrero de 2019

La industria del software es un de las más dinámicas de los últimos tiempos. Muy demandada por diferentes sectores productivos, logró sortear los vaivenes de la economía doméstica y sobrellevar las turbulencias de 2018. En la ciudad las firmas que conforman el Polo Tecnológico de Rosario (PTR) dan cuenta de la actividad del sector y aseguran que, si bien el impacto de la situación económica del país llegó a un ajuste de la rentabilidad, las perspectivas ante la creciente digitalización de las empresas asegura un destino promisorio.

Pero el camino es largo. Desde el PTR advierten que el primer semestre del año todavía será algo "duro" de sortear. Además, aunque en la ciudad las empresas tecnológicas se enfocan principalmente en clientes nacionales y la exportación de servicios aún no logró consolidarse, el sector tenía puestas las fichas justamente en desarrollar la internacionalización de las empresas para "aguantar" hasta que se estabilice la crisis económica. Pero el gobierno nacional implementó retenciones a partir de 2019 y desalentó las expectativas.

Apenas comenzó 2019 el gobierno anunció que aplicaría retenciones del 12% a las exportaciones de servicios. La medida, que se estableció por medio de un decreto publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Mauricio Macri; del jefe de Gabinete Marcos Peña y del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2020.

La entidad que nuclea a las empresas del sector a nivel nacional calificó la decisión como "regresiva". Mediante un comunicado la Cámara de empresas de Software y Servicios Informáticos (Cessi) advirtió que la nueva norma "perjudica" las decisiones de inversión y va contra los "objetivos de crecimiento y desarrollo" de la industria del software.

La nueva medida en rigor se contradice con el reciente proyecto de ley de la economía de conocimiento consensuado por el gobierno nacional con la Cessi y la red de polos y clústers de todo el país y las demás cámaras de la Industria del Conocimiento, que dará a la industria "el horizonte de inversión a 10 años" necesario para el sector.

Apenas unos días antes de que finalice 2018, el presidente Macri, presentó un proyecto superador a la actual ley de promoción del software, que además de dar continuidad a sus beneficios, contempla a más sectores de la economía del conocimiento, incluyendo a las nuevas micropymes. Se trata de una nueva ley que contempla además de la industria del software a otras industrias como la audiovisual, biotecnología, servicios geológicos, servicios profesionales de exportación, investigación y desarrollo experimental, nanotecnología, industria aeroespacial y satelital, inteligencia artificial, robótica e internet industrial, internet de las cosas, sensores, manufactura aditiva, realidad aumentada y virtual, y simulación, considerándose en tales casos exclusivamente asociado a la industria 4.0.

"El nuevo proyecto de ley de economía del conocimiento promete ser menos burocrático. Desde Cessi apostamos a que tendrá una gran recepción por parte de las micro, pequeñas y medianas empresas de nuestra industria, ya que podrán acceder con una inversión en capacitación o I+D que les agregará un gran valor, combinándola con técnicas de calidad o exportación de software, y podrán acceder a beneficios fiscales que impactarán directamente en la creación de empleos", señaló Aníbal Carmona, presidente de Cessi, tras la presentación oficial.

Nueva ley

La actual ley de ley de promoción del software tiene fecha de vencimiento. El régimen de promoción para el sector se creó en septiembre de 2004, por una duración de 10 años, pero fue modificado por la ley 26.692 de julio de 2011, extendiendo la promoción del sector hasta fines del año 2019.

Guillermo Civetta, gerente del Polo, remarcó que entre las empresas de la ciudad "hay incertidumbre por la evolución de los parámetros económicos" y apuntó tomando en cuenta los datos de la encuesta de coyuntura del sector que "el 80% de las firmas están vinculadas al mercado interno y el parate como el que estamos viendo de algún modo va a impactar". En ese sentido, señaló que "las empresas no pueden trasladar a precio todos los incrementos, su inversión principal es salarios".

Por su parte, Juan Pablo Manson, presidente del Polo Tecnológico Rosario (PTR) y titular de Interactive Dynamics, dijo que "no se ve una gran recuperación en el primer semestre" del año. Es más, manifestó: "Vemos con preocupación la situación porque si esto permanece por muchos meses puede perjudicar al sector. Tal vez tenemos la suerte de que somos empresas muy demandadas, tenemos una penetración en todos los sectores que nos dan una demanda con un piso que ayuda a sostener los malos momentos, pero no estamos seguros de cuándo empieza a recuperarse todo. Estamos preocupados por las empresas que apuntan al mercado interno, que son la mayoría".

El referente de las empresas de la ciudad se mostró preocupado por que "la rentabilidad fue disminuyendo". También dijo que un tema que inquieta mucho tiene que ver con las altas tasas y la inflación que provoca una "tensión de renegociar todo el tiempo con el personal sueldos y con los clientes precios: eso no le hace bien a ninguna economía".

Por dentro

El sector del software hace aportes a la economía en distintas dimensiones. En primer lugar, se destaca su aporte al crecimiento y al aumento de la productividad, directamente, y a través de efectos derrame sobre otros sectores. En segundo lugar, el sector ha ganado fuerte participación en la dinámica de inversiones en general, y también, en particular, en I+D. En tercer lugar, el sector se ha caracterizado por su aporte dinámico al empleo, directo e indirecto a través de la creación de puestos de trabajo en sectores relacionados –efecto multiplicador del empleo–, como así también en la productividad laboral. En cuarto lugar, el sector también ha mostrado dinamismo en su desempeño exportador. Por último, se destaca que las empresas del sector tienen una predisposición a formar parte de aglomeraciones empresarias o, en particular, clúster, se detalla en el informe "La economía de la industria argentina del software" elaborado por la consultora Fiel a pedido de Cessi.

En el estudio se resalta que la dinámica de creación de empleos y empresas en la industria del software es superior a todos los sectores de la economía con solo un 4,7% de informalidad, y con salarios un 40% superiores a la media. Además, se subraya el enorme "multiplicador del empleo" de la industria (cada 10 puestos laborales en la industria del software hay otros 5 empleos en empresas relacionadas) y que la industria del software superó en la participación del comercio mundial con su 0,46% a todos los sectores de la economía argentina (salvo productos agrícolas y alimentos).

En el plano local, el último informe de coyuntura elaborado por el observatorio del Polo Tecnológico de Rosario brinda una radiografía de las firmas del sector en la ciudad y destaca que más de la mitad de las empresas pertenece al rubro software (66,7%), seguido por el rubro telecomunicaciones y en tercer lugar empresas del rubro ingeniería (11,9%). Las restantes empresas pertenecen a sectores como automatización, biotecnología, seguridad, energías renovables y otros sectores afines.

Entre las perspectivas para el año 2019 al momento de realizarse el sondeo un 63% de las empresas tenían expectativas positivas sobre el crecimiento del sector y la expansión de nuevos mercados mientras que el 30% veía un panorama negativo por el escenario económico y la caída de las ventas.

Además, se detalla que el 39,53% de los clientes pertenecen al sector de servicios financieros y son los destinatarios principales de la empresas del Polo. Luego siguen comercio, retails, agro y agroindustria, administración pública, salud y farmacia, industria manufacturera, seguros, construcción, mutuales y telecomunicaciones. El 73,43% de los clientes son nacionales, un 14,67% locales, 11,36% pertenecen a Santa Fe y 0,54% internacionales. Un plus, un 635 de las empresas hacen negocios con otros socios del Polo.

Las empresas del sector reportaron una facturación anual en dólares de 297.094.960, mientras que 33.894.339 dólares correspondieron al sector del software, según números de 2017.

Al ser consultadas sobre problemas de financiamiento, las firmas respondieron en su mayoría que no tienen problemas (46,5%), mientras que 34,8% dijo tener problemas de cobranzas, 23,2% elevados costos de financiación, 20% incrementos de costos operativos y 4,6% caída en las ventas.

Respecto al comercio exterior, el 42% de las empresas manifestó que nunca exportó, un 27,9% dijo que exportó alguna vez, 16,2% que exporta con regularidad a varios mercados y 9,3% con regularidad a un mercado mientras que sólo 4,6% exporta con regularidad a varios mercados y tiene al menos una sucursal en el exterior.

La digitalización de las pymes

Santa Fe apuesta a la digitación de las pymes y por eso una de las grandes desafíos del año es la puesta en marcha del programa Santa Fe 4.0. El objetivo des coordinar acciones entre el Estado provincial y las distintas instituciones del conocimiento y la producción para incorporar a la economía santafesina en un proceso de digitalización que permita incrementar la productividad general, desarrollar el entramado industrial y los servicios basados en el conocimiento, maximizando los puestos de trabajo de creciente calidad tecnológica y el Polo Tecnológico de Rosario (PTR) busca posicionarse como un actor estratégico.

Guillermo Civetta, gerente del PTR, apuntó que la idea es trabajar en colaboración con las pymes para asistirlas en el proceso de transformación digital y aclaró que para lograr ese objetivo primero se analizará el estado de situación de las pymes y luego se diseñaran estrategias para ayudarlas a digitalizarse. El programa Santa Fe 4.0 se estructura en cuatro componentes que buscan resolver los nudos críticos del proceso de digitalización:

u Generación de diagnósticos de brecha digital, a través de un sistema dinámico de diagnóstico realizado en diferentes etapas para identificar los puntos críticos de empresas y organizaciones productivas santafesinas.

u Red de servicios de asistencia técnica para la digitalización: para fortalecer, coordinar y agilizar los servicios tecnológicos vinculados a la digitalización industrial en el marco de un plan que permita, por ejemplo, priorizar la compra de herramientas de digitalización o equipamiento.

u Laboratorio de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs): con el fin de ejecutar proyectos de carácter público-privado o público-público, para el desarrollo de software y otros productos, de mediano plazo y alta complejidad en el tramo intermedio de cadena industrial del software.

u Recursos humanos 4.0: para impulsar la formación de personas del más alto nivel académico para el desarrollo de software e incrementar la fuerza de trabajo capacitada a los requerimientos técnicos de la reconversión digital, con especial atención a disminuir la brecha digital de género y atendiendo especialmente a que las mujeres puedan convertirse en trabajadoras digitales. El programa estará a cargo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

Derechos de exportación de servicios

Los derechos de exportación de servicios son un hecho y estas retenciones impactan en el sector informático. Aun cuando restan algunas cuestiones por esclarecer, el gobierno ha dado a luz a un derecho del 12% a las exportaciones de servicios.

Bárbara Berni, senior de Comercio Internacional y Aduanas de PwC Argentina, expone algunos puntos fundamentales a tener en cuenta. Cronológicamente hablando, el mencionado derecho de exportación se estableció en un primer momento respecto al consumo de todas las mercaderías. Es importante resaltar el singular término, ya que, hasta el momento, excluía terminantemente a los servicios, quedando comprendida únicamente la exportación de bienes.

La ley de presupuesto, bajo el decreto 1201/2018, no se hizo esperar. Reformó el Código Aduanero e incluyó –entre otras cuestiones- a las prestaciones de servicios en el concepto de mercadería susceptible de ser importada y/o exportada dando a conocer un nuevo impuesto del 12%, entendiendo como tales a cualquier locación y/o prestación realizada en el país a título oneroso, cuya utilización o explotación efectiva, se lleve a cabo en el exterior. El límite a este derecho que dispone el propio decreto es que no podrá exceder de $4 por cada dólar del valor imponible.

Si bien aún se desconoce el método concreto de declaración, sí se especifica que será necesaria la presentación de una declaración jurada para abonar los respectivos derechos dentro de los primeros 15 días hábiles del mes posterior a aquél de facturación de las operaciones. Asimismo, se aclara que para aquellos exportadores que, en el año calendario inmediato anterior, hayan exportado servicios por menos de u$s 2.000.000, se concederá un plazo de espera de 45 días corridos sin intereses.

Por otro lado, las exportaciones efectuadas por las micro y pequeñas empresas tributarán en la medida que excedan los u$s 600.000, en concepto de facturación anual por exportación de servicios.

Es importante notar, que la presente medida, tiene vigencia desde el 1º de enero de 2019 y surtirá efecto respecto de las operaciones que sean prestadas y facturadas a partir de esa fecha, aun cuando correspondan a contratos u operaciones que se hubieran iniciado con anterioridad.

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