Economía

La era del dinero caro en el mundo

La FED volvió a subir la tasa de interés y el BCE anunció el fin de la recompra de deuda.

Domingo 17 de Junio de 2018

La era del dinero barato en el mundo llega a su fin. Mientras la Reserva Federal de Estados Unidos anunció el miércoles la séptima suba de la tasa de interés de referencia desde el cierre de la política de expansión monetaria, el Banco Central Europeo (BCE) anunció que suspenderá al final de este año su programa de compra de deuda.

El programa de compra de deuda del BCE fue la réplica tardía de los programas de expansión que llevaron adelante la FED y el gobierno de Japón para salir de la crisis de 2008. Durante tres años, esta inyección de liquidez sirvió para apoyar la economía de la zona euro.

El organismo monetario dijo que las compras de deuda, hasta ahora de 30.000 millones de euros mensuales, se reducirán a 15.000 millones a partir de octubre y quedarán suspendidas al terminar el año.

Por ahora, el BCE anunció que mantendría su principal tasa de interés en su mínimo histórico del 0 por ciento, mientras que la tasa de depósitos seguirá con un interés negativo de 0,40 por ciento.

El fin progresivo del programa masivo de compra de deuda pública y privada, conocido como QE, era muy esperado por los analistas, aunque la institución se reserva la posibilidad de modificar su decisión en función de si se "confirman las perspectivas de inflación".

El QE, anunciado en 2015 con el objetivo de luchar contra la deflación, empezó con compras de grandes cantidades de obligaciones emitidas por los Estados, a las que le siguieron a partir de 2016 compras de deuda de las empresas.

En los últimos meses, coincidiendo con la mejora de la economía de la zona euro, el programa ya fue reducido paulatinamente y pasó de los 80.000 millones de euros de compras mensuales de 2016 a los 30.000 millones de euros desde enero.

Por esta vía, el BCE inyectó 2,4 billones de euros a la economía para facilitar el crédito a las empresas y a los particulares y estimular así el crecimiento y la inflación. La entidad aclaró que, incluso después de poner fin a su programa de compra de deuda. seguirá apoyando la economía, en particular renovando las fechas de vencimiento de sus antiguas obligaciones.

La institución tampoco aumentará las tasas de interés hasta "mucho después" de que termine el QE, es decir, a mediados de 2019.

Peter Praet, el principal economista del BCE, ya había alimentado las expectativas de la suspensión del programa el pasado miércoles, cuando dijo ser optimista sobre el crecimiento y la inflación. Sin embargo, el propio banco rebajó del 2,4 por ciento al 2,1 por ciento su previsión de crecimiento de la zona euro para 2018, al tiempo que auguró una inflación del 1,7 por ciento este año y en 2019, frente a la anterior previsión de 1,4 por ciento.

Un día antes, la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) subió 0,25 puntos porcentuales la tasa de interés de referencia hasta dejarla en un rango entre 1,75 por ciento y 2 por ciento, en la segunda subida de este año.

En un comunicado, justificó su decisión con un descenso del desempleo, un aumento del gasto, y una suba de la inflación en línea con la meta deseada por las autoridades monetarias. Asimismo, dejó entrever un nuevo aumento de tasas este año, lo que fortalecería aún más el valor del dólar a nivel internacional.

"La economía estadounidense está en muy buenas condiciones", manifestó el presidente de la FED, Jerome Powell, ante la prensa.

Powell consideró que el regreso gradual a valores más normales mientras la economía se fortalece es "la mejor manera de que la FED pueda ayudar a sostener un medio en el que puedan prosperar los hogares y las empresas estadounidenses".

El presidente de la FED señaló que el crecimiento económico de EEUU parece haber mejorado en el trimestre actual, en gran parte gracias al gasto de los hogares, pero también por la actual política fiscal.

Según Powell, las economías extranjeras siguen expandiéndose, la inversión empresarial continúa creciendo fuertemente y las perspectivas generales de crecimiento continúan siendo favorables.

La proyección del organismo es de un crecimiento para EEUU del 2,8 por ciento para este año, 2,4 por ciento para 2019 y 2 por ciento para 2020. La tasa de desempleo, en tanto, cayó al 3,8 por ciento en mayo, el menor nivel en dos décadas, y se estima que podría caer al 3,6 por ciento en el cuarto trimestre del año.

Después de dejar la tasa en un valor cercano a cero durante siete años, la FED había resuelto subirla por primera vez en 0,25 puntos porcentuales en diciembre de 2015. Desde entonces hubo siete aumentos de la tasa, el último en marzo.

Desde el 2008, cuando la crisis financiera global estaba tocando fondo, la FED mantenía casi en cero la tasa de interés lo que duró casi siete años. A partir de entonces la aumentó una vez en el 2015, una vez en el 2016, tres veces en el 2017 y dos veces en lo que va de año.

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