La economía pierde 380 empleos formales por día y crece la informalidad

El trabajo informal ya representa el 45% de la ocupación y es, de acuerdo con un informe de Mate, el único tipo de empleo que crece a nivel nacional

16:02 hs - Martes 06 de Octubre de 2026

La economía argentina pierde, en promedio, 380 empleos formales por día, mientras la informalidad gana terreno como refugio para quienes quedan fuera del trabajo registrado. El deterioro ya acumula 358.791 puestos menos entre el sector privado, el público y el trabajo en casas particulares. Al mismo tiempo, el empleo informal pasó del 41% al 45% del total de personas ocupadas, según el informe de coyuntura de septiembre del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (Mate), elaborado con datos oficiales y tomando como referencia el inicio de la gestión de Javier Milei.

Las cifras muestran una transformación del mercado laboral que va más allá de la pérdida de puestos: también se deteriora la calidad del trabajo disponible. En su diagnóstico, Mate sostiene que la informalidad se convirtió en una salida para quienes pierden sus empleos formales y es el único tipo de ocupación que el modelo económico está creando.

El mayor retroceso se concentra en el sector privado, que perdió 246.312 puestos registrados desde el comienzo de la gestión. La industria y la construcción fueron las actividades que más empleo destruyeron, de acuerdo con el relevamiento basado en información de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. A esa caída se suman 94.597 puestos en el sector público —en este caso, respecto de diciembre de 2023— y otros 17.882 en casas particulares.

La situación por provincias

El impacto se extiende por casi todo el territorio nacional. Entre noviembre de 2023 y junio de 2026, el empleo privado registrado cayó en 21 de las 24 jurisdicciones. Santa Fe perdió 16.241 puestos y quedó entre las provincias con mayores bajas en términos absolutos, detrás de Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires y Córdoba.

La provincia de Buenos Aires encabezó el retroceso, con 85.953 empleos menos, seguida por la Capital Federal, con 42.249, y Córdoba, con 18.453. En el otro extremo, solo Neuquén, Río Negro y San Juan registraron aumentos, de 12.378, 2.968 y 276 puestos, respectivamente. El mapa refleja que las mejoras puntuales no alcanzan para compensar la pérdida de trabajo formal en el resto del país.

En paralelo, la participación del empleo informal aumentó cuatro puntos porcentuales y llegó al 45% de las personas ocupadas. Así, casi la mitad de quienes trabajan lo hacen en condiciones de informalidad. Para Mate, ese crecimiento expresa la búsqueda de alternativas de ingreso frente a la expulsión del empleo registrado, en una economía que no logra generar suficientes puestos formales.

El delibitado mercado interno

El deterioro laboral tiene como telón de fondo la debilidad de las actividades vinculadas al mercado interno. Según el informe, la industria registró en junio una caída del 4,6% interanual y se ubicó un 10,9% por debajo de su nivel de 2023. La construcción retrocedió un 3,3% frente al mismo mes de 2025 y un 15,2% respecto de 2023, mientras el comercio cayó un 5,1% y un 8,8%, respectivamente.

Son sectores con un peso importante en la generación de empleo y cuya contracción reduce las posibilidades de reinserción para quienes pierden su trabajo. El cuadro se agravó con la caída de la actividad económica de julio, del 2,9% mensual. El relevamiento señala que cinco de los primeros siete meses del año mostraron una evolución negativa.

La pérdida de puestos se combina, además, con salarios que no recuperan su poder de compra. Según los cálculos de Mate, basados en información del Indec, el salario real del sector privado quedó un 8% por debajo del nivel previo a la asunción de Milei, mientras que en el sector público la caída alcanzó el 21%. El informe utiliza como referencia el promedio de septiembre a noviembre de 2023.

De esta manera, el mercado laboral acumula dos formas de deterioro: menos empleos registrados y menores ingresos reales para quienes conservan sus puestos. La expansión de la informalidad ofrece una alternativa de subsistencia, pero, según el análisis de Mate, refleja las dificultades de la economía para generar trabajo formal y recomponer los ingresos.