Economía

La economía, más allá de las elecciones

Tanto como su asimilación de los 15 años posteriores a la megacrisis que lo tuvo como protagonista, a una "anomalía" entre el actual período y las "transformaciones de los 90".

Domingo 22 de Octubre de 2017

Más claro, echale Mingo. La paternidad que se atribuyó el ex ministro Cavallo sobre el actual plan económico y sobre los funcionarios que lo llevan adelante es la caracterización más clara y sencilla del modelo que se puso en marcha en diciembre de 2015. Tanto como su asimilación de los 15 años posteriores a la megacrisis que lo tuvo como protagonista, a una "anomalía" entre el actual período y las "transformaciones de los 90".

Día a día, el despliegue de la política económica ratifica esas semejanzas. Los hombres de negocios que operan a través de Idea revivieron aquellas épocas en uno de los congresos más entusiastas de los últimos años. En plena comunión con el gobierno, fueron por más en un reclamo que los unifica: la reforma laboral, a la brasileña. Es decir, con sus tres principales ejes: acuerdos privados que estén por encima de la ley de contrato de trabajo, flexibilización de las condiciones laborales y tercerización.

Paolo Rocca, el CEO de Techint que suele operar de gurú de la burguesía local, participó por primera vez del coloquio para hacer una encendida defensa de ese reclamo empresario. Su preocupación por el costo laboral es proporcional a la de los industriales que sufren los precios de insumos locales, como el acero.

Como en los 90, los productos siderúrgicos (en este caso los tubos) fueron objeto de una de las pocas medidas de control contra amenazas de dumping que resolvió un gobierno embanderado con la apertura importadora. En las últimas semanas, se sumaron algunas otras medidas protectivas, como a los caramelos. La protección selectiva dentro de un programa de apertura masiva de importaciones es también es un síntoma de la preocupación por el déficit comercial acumulado. Hasta la dócil Unión Industrial Argentina (UIA) reclamó que se vuelva a difundir la información sobre importaciones, Un apagón que levantó sospechas de "morenización"

El creciente déficit comercial comienza a preocupar a economistas cercanos al gobierno, no porque se conmuevan por su impacto negativo en el empleo, pero sí por su contribución a un déficit de cuenta corriente que crece como bola de nieve. Este agujero externo, potenciado por una fuga de capitales histórica, se financia con un endeudamiento que bate marcas mundiales. Otra huella de Cavallo en el presente: la deuda y el déficit fiscal se retroalimentan. Más allá de los maquillajes, en las capillas de economistas ortodoxos hay cada vez más preocupación por los déficits gemelos, por el riesgo de que en algún momento se corte el crédito. Al fin de cuentas, eso fue lo que pasó en 2001, cuando estalló el plan del ex ministro. Por supuesto, en estos foros no ven estos desequilibrios como una consecuencia del nuevo modelo sino de lo que consideran la gran anomalía argentina: la demanda exagerada de su población por tener condiciones de vida aceptables. La presión se vuelca, así, a favor de la profundización del plan de ajuste fiscal (reducción de empleo público, baja de jubilaciones, menores transferencias a provincias) y laboral. En su último informe sobre la economía argentina lo expuso el FMI, que la semana próxima vuelve a desembarcar con una misión de control.

El gobierno escondió al debate electoral los contenidos de las reformas que prepara para satisfacer esos reclamos. Pero fue explícito desde un primer momento respecto del objetivo final. Para la administración de Mauricio Macri es necesario encontrar consenso político y económico en torno de este ajuste, frente a las crecientes dudas que en terreno amigo se diseminan sobre la política antiinflacionaria de su funcionario estrella, el presidente del Banco Central. Si la inflación fue un factor que erosionó al gobierno anterior, los números del actual son peores en la materia. El IPC de septiembre no fue una rareza. El gobierno llega a las elecciones con el relato de los "brotes verdes" estadísticos, construido en la comparación con los peores meses de 2016, al límite de su capacidad. La persistencia de un alto nivel de precios, los datos de empleo del Sipa, la caída de permisos de la construcción en Rosario, las crisis sectoriales, como la de las estaciones de servicio, son sólo algunos de los datos que ponen a prueba la reactivación que se declama en los papeles oficiales.

Expectativas de ingresos

La situación económica particular y familiar de los argentinos da muestras de mejoramiento en base a la encuesta de expectativas correspondiente a agosto de este año elaborada por el Centro Estratégico para el Crecimiento y Desarrollo (Cecreda). Sin embargo, el informe resalta que, mientras el 53,7% de la muestra define como buena su situación económica actual (contra el 52,3% de la medición anterior), el 42,1% afirma que su situación es mala o muy mala y tan sólo el 2,7% expresa que es excelente.

"Así que, en algunos sectores la economía hogareña ha mejorado a lo largo de este último año, aunque esto no quita que aún sea alto el porcentaje de personas que han visto en detrimento sus condiciones de vida este último año, teniendo en cuenta la situación económica recesión del año 2016", detalla el estudio.

El mismo indica en detalle que en agosto un 33,3% afirma que su situación es mala (viéndose disminuido este porcentaje respecto de mayo, cuando resultó 35,6); en la anterior ocasión un 9,9% de la muestra indicó que su situación era muy mala, en agosto fue del 8,8%.

En comparación a agosto del 2016, el 44,1 % considera que su situación económica actual es peor. En mayo del 2017, esta afirmación era dada por el 47,5% de los encuestados. Por otra parte, el 36 % considera que su realidad cotidiana es igual a la del 2016. Esta opción, en comparación a febrero, se ha visto disminuida un 3,2%.

Finalmente, ahora el 19,9% asegura que su situación económica ha mejorado entre agosto del 2016 y el mismo mes del 2017; mientras que, en mayo, sólo un 13,1% respondía de esta forma.

Por otra parte, llama la atención que el 78,9% de los encuestados afirmó que la situación económica impactó en su consumo diario, mientras que un 20,1% no vio modificado su gasto. En tanto, un 1% de los consultados respondió que no sabe y/o no contesta.

Primavera y ¿brote verde?

La primavera llega con "brotes verdes" en varios sectores de la economía. La pregunta es si la reciente recuperación es el comienzo de una etapa de crecimiento, o un repunte electoral con fecha de caducidad tras los comicios. A favor de la primera hipótesis se encuentra la postergación del principal limitante de la expansión económica desde 2012 en adelante: la falta de divisas.

La política de endeudamiento externo insustentable que lleva adelante la actual gestión, permite patear hacia adelante la restricción externa sin necesidad de solucionar (o agravando) los problemas económicas que le dieron origen. A la fuga de capitales, déficit energético e industrial, se le sumo un déficit comercial récord que se afianza como una característica estructural del modelo.

La apertura importadora en un contexto de creciente proteccionismo global, no parece ser una sana estrategia comercial. Como botón de muestra, basta recordar que la respuesta norteamericana a la ardua negociación para venderles limones por u$s 30 millones, fue cerrarnos las compras de biodiésel por u$s 1.130 millones. ¡Chupate esa mandarina! O, mejor dicho, ese limón.

Pero como la "buena herencia" del desendeudamiento kirchnerista permite seguir con el festival del bono por un par de años, los analistas de la city festejan los resultados de las Paso como una ratificación actual programa económico por más que dos de cada tres argentinos votaron contra el oficialismo. ¿Preocuparse por qué una vez más se acumulan pesadas deudas en divisas sin saber cómo se pagarán mientras el déficit comercial se convierte en estructural? La respuesta la brinda el principal asesor del gobierno, el líder espiritual Osho, quien señala: " Actúa en el momento, vive en el presente, poco a poco no permitas que el pasado interfiera y te sorprenderás de cómo la vida es una maravilla eterna, un fenómeno misterioso, un gran regalo, de tal forma que uno simplemente se siente en constante gratitud". Gratitud por las abultadas ganancias con el mínimo esfuerzo de esperar los intereses de las Lebac.

Pero más allá de que en un par de años el endeudamiento externo nos lleve a un callejón sin salida, la pregunta hoy es qué pasa después de octubre. Depende, ¿de qué depende? De que haga el gobierno con la obra pública, las tarifas y el dólar, todo depende.

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