Economía

La economía del año que se va, entre el desaliento y un lento repunte

El año que termina arrancó con perspectivas poco optimistas y cierra mejor de lo esperado. Dólar, importaciones y el vínculo con Brasil, los grandes temas de agenda. La consultora Abeceb.com pronostica que el país crecerá 3% en 2013.

Domingo 30 de Diciembre de 2012

El 3 por ciento de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) esperado para 2013 pasó de ser un piso a convertirse en un escenario positivo, advirtió la consultora Abeceb.com en su informe de perspectivas para el próximo año. El pronóstico adquiere estas características en función de que la actividad económica está tardando más de lo esperado en mostrar signos de repunte.

Las empresas parecen estar esperando a ver qué pasa, señaló la consultora. Se empezó con consumo de stock y ahora sólo se avanza en el margen, señaló la consultora que preside Dante Sica.

Al mismo tiempo, indicó que la inversión cae y el posicionamiento obligado en pesos queda en el sistema financiero.

Frente a eso "el cambio de tendencia se presenta muy lento. Son los sectores protegidos los que crecen, dentro de los cuales tras el cepo se puede incluir al turismo de residentes y también ayuda la desaceleración de la caída de las exportaciones de autos a Brasil", puntualizó Abeceb.com.

En cambio, el panorama luce algo mejor del lado de la demanda. El agregado anual no mostró ningún trimestre de contracción. De cualquier manera, se desaceleró y profundizó la merma en la tasa de avance en los meses de julio a septiembre, agregó el informe.

"El caso testigo de la demora en la recuperación y en la adaptación al nuevo entorno regulatorio es la construcción y el mercado inmobiliario. El cepo a la compra de dólares, al no permitir que se determinen los precios, paralizó al sector", destacó Abeceb.com.

A menor ritmo. Es que los agentes económicos están tardando más de lo esperado en adaptarse a las nuevas condiciones imperantes. Si bien el comportamiento es heterogéneo entre sectores, varios fueron lo que aumentaron su tasa de caída en los últimos meses.

Por otra parte, "la incertidumbre reinante y los distintos hechos políticos y económicos que se fueron desatando no ayudaron", indicó la consultora.

Incluso, los datos oficiales que surgen de la comparación interanual del propio estimador mensual de actividad económica (Emae) del Indec, siguen mostrando una economía sin reacción, lejos de los pronósticos para esta segunda mitad del año.

Según este índice, la economía argentina se habría expandido a un ritmo interanual del 1.4 por ciento en el tercer trimestre del año, lo que representaría una mejora respecto del período abril-12/jun-12 ( 0.0 por ciento).

Sin embargo, no sólo se ubicaría lejos de los registros previos ( 5.2 por ciento en el primer cuarto de 2012, y 8.3 por ciento en la segunda mitad del año pasado), sino que además luce pobre en relación a las expectativas de crecimiento que estimaban hace unos meses una recuperación más rápida de la actividad económica a partir del comienzo del segundo semestre, señala la consultora.

Un año más modesto.Por su parte, los datos propios elaborados por Abeceb.com marcan una caída del 2,1 por ciento en el segundo trimestre del año. Si bien aún no están procesados los datos definitivos, con la información parcial se puede asegurar que el tercer trimestre no fue positivo y no hubo una suba importante de la actividad, por lo que se estima que el año cerraría con un pobre desempeño del 1 por ciento ó el 1,3 por ciento de crecimiento del PBI.

Desde el lado de la oferta, las empresas parecen estar esperando a ver qué pasa, indicó Abeceb.com y puntualizó que se empezó con consumo de stock y ahora sólo se avanza en el margen. En tanto, la inversión cae y el posicionamiento obligado en pesos queda en el sistema financiero.

Así, "el cambio de tendencia se presenta muy lento. Son los sectores protegidos los que crecen, dentro de los cuales tras el cepo se puede incluir al turismo de residentes. También ayuda la desaceleración de la caída de las exportaciones de autos a Brasil", dijo.

Del lado de demanda, el panorama luce algo mejor. El agregado anual no mostró ningún trimestre de contracción. De cualquier manera, se desaceleró y profundizó la merma en la tasa de avance en los meses de julio a septiembre.

Abeceb.com indicó que lo anterior, sumado a la demora en la recuperación de Brasil y a las lluvias que retrasaron cerca de un 14 por ciento la siembra, da cuenta de que el 2013 difícilmente mostrará un crecimiento mayor que el 3 por ciento. Hace algunos meses atrás esa tasa la advertíamos como un piso.

la construcción. El caso testigo de la demora en la recuperación y en la adaptación al nuevo entorno regulatorio es la construcción y el mercado inmobiliario. El cepo a la compra de dólares, al no permitir que se determinen los precios, paralizó al sector.

Igualmente, "las señales desde el gobierno agregan confusión al hablar de forzar un cambio de parámetros culturales sobre el ahorro de los argentinos en dólares o en ladrillos, una medida tomada para resguardarse de la inflación", indicó la consultora. También, el sector se vio afectado "por el desarrollo del mercado paralelo de divisas (con un dólar 33 por ciento más caro que el oficial) y el descalce que se creó entre la oferta y la demanda de dólares".

"El desbarajuste no sólo se produce en el plano inmobiliario, sino también en el plano del desarrollista, donde juegan principalmente los fideicomisos al costo o a las obras ajustadas por el índice de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC). Y en este punto vuelve a entrar el planteo de la inflación y la escasa importancia que le otorga el gobierno. En el 2012, pese a la desaceleración económica, el alza de precios se mantuvo en niveles semejantes a los del año pasado. Para el gobierno la inflación no es un fenómeno monetario", subrayó Abeceb. com.

turismo y alimentos. El turismo de no residentes también se está viendo afectado por la suba de precios, agregó la consultora. "La Argentina está cara en dólares y eso perjudica la llegada de turistas extranjeros", agregó. Entre julio y septiembre esta actividad cayó un 12,2 por ciento. En tanto que si bien viene cayendo desde ya hace bastante tiempo, la tasa de baja es cada vez mayor. Lo que compensó parcialmente esto fue el cepo, que llevó a que crezca cerca de un 6 por ciento el turismo local de residentes.

Por su parte, en el sector alimentos y bebidas impactó la desaceleración del consumo y el clima. La sequía afectó fuertemente en la molienda. Mientras que en el sector automotriz fue la desaceleración de Brasil la que más firmemente traccionó a la baja.

En el caso del acero, afectó la parada de planta programada para el mes de julio y cuyos efectos se extendieron incluso a septiembre, pero la realidad marca que el primer semestre fue muy magro. Avanzó sólo un 0,7 por ciento, según los datos de Abeceb.com.

Por otra parte, indicó que el sector de los minerales no metálicos sigue siendo impactados negativamente por el sector de la construcción. En tanto, mientras que a la metalmecánica le jugó en contra las cifras del agro, y no parece que la línea blanca y los celulares (sectores protegidos) hayan podido compensar en los últimos meses.

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