La economía de China se ralentiza y el gobierno anuncia estímulos
Economistas y bancos bajaron las estimaciones de crecimiento a un rango de 3,3% y 2,8%. La pandemia y la guerra afectaron la actividad

Viernes 19 de Agosto de 2022

Economistas de los bancos de inversión Goldman Sachs y Nomura Holdings recortaron esta semana sus pronósticos de crecimiento para China, al tiempo que Beijing anunció nuevas medidas de estímulo para evitar una mayor ralentización de su actividad.

En un panorama recrudecido por las restricciones dispuestas para frenar el coronavirus y las consecuencias en el comercio de la guerra entre Rusia y Ucrania, tanto la banca Goldman Sachs como Nomura redujeron sus previsiones de crecimiento de este año del Producto Bruto Interno (PBI) chino de 3,3% a 3% y 2,8%, respectivamente.

Previamente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo a fines de julio su proyección de crecimiento de 4,4% a 3,3%.

De esta forma, todas las proyecciones se encuentran lejos del 5,5% que el gobierno de Xi Jinping fijó como meta al comenzar el año, y que los funcionarios admitieron el mes pasado que podría no cumplir.

Tanto Goldman Sachs como Nomura citaron el debilitamiento de la demanda y la incertidumbre generada por la “política cero-covid”, como motivos para reducir sus previsiones, según la agencia Bloomberg.

Otro factor que subrayaron son las complicaciones en el abastecimiento enérgico que sufre el país por una fuerte ola de calor que ya derivo en racionamientos y paralizaciones en las fábricas localizadas en el sudoeste del país.

Del mismo modo, el país asiático se encuentra afectado por el “crack” de su industria inmobiliaria, uno de los motores en su economía antes de la pandemia.

La crisis se acentuó aún más en julio con los indicadores de ventas minoristas, venta de propiedades, producción industrial e inversión en franca desaceleración, y un alza en el desempleo juvenil que llegó a un récord de 19,9%.

Con el objetivo de revertir la ralentización, el gobierno dispuso diversas medidas para impulsar su economía. Entre ellas, se encuentra un nuevo recorte en las tasas de interés, las cuales fueron rebajadas por el Banco Central de China el último lunes en 10 puntos para los préstamos de un año, situándolas en 2,75%.

Sin embargo, los economistas creen que se trata de un anuncio insuficiente y prevén que su impacto será relativamente menor, dado que los controles por la Covid desincentivaron a las empresas y a los hogares a pedir nuevos créditos.

Además, dudan que se refuercen los estímulos en los próximos meses al ser un año donde el Partido Comunista se encuentra ocupado en designar sus nuevas autoridades.

Por otro lado, Beijing permitió a los gobiernos locales vender más de u$s 229.000 millones en bonos para financiar la inversión en infraestructura, según reportaron diarios estatales.

La ralentización de la economía, que comenzó en marzo, comenzó a afectar a otras economías como Alemania y Corea del Sur, debido a la reducción de la demanda de China por sus bienes manufacturados.

Otro de los obstáculos es la negativa del gobierno de realizar un salvataje de gran escala a la industria inmobiliaria, ya que el objetivo de Beijing es que el próximo ciclo económico no sea excesivamente dependiente de dicho sector.

“En contraste con las preocupaciones de algunas personas que aducen que China está efectuando demasiados estímulos, creemos que el riesgo real es que la política de asistencia de Beijing sea demasiado pequeña, demasiado tarde y demasiado insuficiente”, recalcaron los economistas de Nomura.

Política cero Covid

El crecimiento de China en la segunda mitad del año posiblemente se encuentre “significativamente afectado” por la política “cero Covid”, además de un “sector inmobiliario en deterioro, un empeoramiento en las condiciones fiscales de los gobiernos locales y una posible ralentización en el crecimiento de las exportaciones”, agregaron.

El Banco Central de China recortó las tasas de interés en un intento por impulsar la recuperación económica del país, ya que los datos sobre la producción de las fábricas y las ventas minoristas de julio fueron inferiores a las expectativas de los analistas.

De esta manera, el costo de los préstamos a un año bajó 10 puntos, a 2,75%.

La segunda economía mundial tuvo un repunte en la actividad empresarial gracias al levantamiento de algunas restricciones sanitarias en junio pero perdió fuerza ante la insistencia del gobierno chino de mantener su política de cero Covid, con confinamientos y extensas cuarentenas.

En julio, la producción industrial china subió 3,8% en un año, por debajo del 3,9% de junio, informó la Oficina Nacional de Estadística (ONE), en tanto que el comercio minoristas creció 2,7% interanual, por debajo del 3,1% de junio, mientras el desempleo urbano cayó a 5,4%.

“El riesgo de estanflación en la economía mundial está creciendo y la base de una recuperación económica interna aún no es sólida”, advirtió la ONE en un comunicado.

El crecimiento económico de China fue de solo 0,4% en el segundo trimestre, el más bajo desde los inicios de la pandemia.

Los datos económicos más débiles de China impactaron en el precio del barril de petróleo. El crudo bajó en los últimos meses debido a las preocupaciones sobre una desaceleración económica, perdiendo todas las ganancias inmediatamente después de la invasión rusa de Ucrania.

También los precios de los granos desaceleraron en el mercado internacional, tras el pico alcanzado al comenzar la guerra en Ucrania.