La economía arranca el segundo semestre, con más restricciones

La menor oferta de dólares mueve el tipo de cambio y la actividad sigue frenada en los sectores que traccionan la demanda interna

06:15 hs - Domingo 05 de Julio de 2026

La economía argentina enfrenta la segunda mitad del año con fuertes desafíos en materia de actividad económica,política cambiaria, vencimientos de deuda y una caída de la recaudación que socava el equilibrio fiscal. La estación de abundancia de divisas quedó atrás y el gobierno busca asegurarse el blindaje de los mercados. En esa estrategia se inscribe el anuncio del Banco Central sobre la refinanciación de préstamos por u$s 6 mil millones, que serán complementados con la presentación que realizará el lunes el ministro de Economía, Luis Caputo, del plan para enfrentar el cronograma de deuda de este año y 2027.

“En las últimas semanas se empezó a sentir un poco de viento de frente para las variables monetarias y financieras; el dólar subió, al igual que las tasas de corto plazo, el BCRA redujo el ritmo de compra de reservas y el Tesoro no pudo renovar el 100% de sus vencimientos”, señaló el Centro de Economía Política Argentina (Cepa) en su último newsletter financiero.

El centro de estudios lo explicó, entre otras cosas, por el efecto de la baja del precio del petróleo en medio de la desaceleración de la conflictividad bélica en Medio Oriente, y a la menor liquidación de agrodivisas, que en el acumulado del año viene casi 9 % por debajo del promedio histórico. “La proyección de menores flujos se refleja en la desaceleración de la compra de dólares por parte del Banco Central”, señaló.

Precios y tarifas

Es probable que el descongelamiento cambiario aleje la posibilidad de llevar la inflación al nivel de las expectativas que el propio gobierno promovió. Esto no se reflejará en el IPC de junio, cuya suba podría perforar el piso de 2%. Si bien ayudará a la narrativa oficial de desaceleración, la comparación con el año pasado mostrará una película menos amable: en junio de 2025 el incremento fue de 1,6%.

Si bien la recesión y el efecto residual del tipo de cambio atrasado confluyen, como coinciden las consultoras privadas, a estimar una inflación más baja en el sexto mes del año, los aumentos de tarifas prometen no dar tregua. Las petroleras ya activaron el “buffer” de precios que anticipó el presidente de YPF para el momento en que se calmara la volatilidad internacional. El proyecto de restringir el régimen de zonas frías y traslado al costo de la electricidad del aumento del gas licuado que se importó, también conspiran contra la baja del IPC.

Actividad fría

En todo caso, es poco probable que la estadística se refleje en una mejora del poder adquisitivo, que influya positivamente en el nivel de consumo y habilite una mejora de la actividad. El freno económico se nota en la caída de la recaudación, de casi el 8% interanual, que a su vez fuerza una mayor reducción del gasto público. El economista Cristian Módolo explicó que en los primeros cinco meses del año, el mayor ajuste pasó por los programas sociales, con una contracción interanual de 26,5%, las transferencias a provincias y universidades, las remuneraciones al personal y los gastos de bienes de consumo. En contraposición, las subas reales interanuales de los gastos corrientes se dieron por el aumento del 54,4 % en pago de intereses.

“En el país del supuesto equilibrio, sobran los relatos y faltan los números que cierren sin maquillaje”, concluyó el economista, quien remató: “La macro luce prolija en la vidriera pero la micro cruje en cada mostrador”.

El ex ministro de Economía Martín Guzmán analizó los límites del actual modelo. “Si miramos la economía en su conjunto, crece un poco pero, cuando nos metemos dentro de ese crecimiento, vemos que hay sectores que generan dólares para el país pero no resuelven de ninguna manera el problema del empleo ni el del crecimiento de los ingresos de la gente, que define el consumo que hay en la economía”, sostuvo.

En el último año, el PBI creció 2,3%, pero el 80% de esa suba se explica por apenas tres sectores: agro, Vaca Muerta y la minería, junto con intermediación financiera. Mientras tanto, la industria y el comercio siguen cayendo, y eso impacta directamente sobre el empleo.

Guzmán señaló que el aumento del consumo que proyecta el gobierno requiere una recuperación de los salarios o una expansión del crédito, dos condiciones que, según afirmó, “hoy no muestran perspectivas positivas”. Consultado sobre la baja inversión extranjera, sostuvo que “hay evidentemente una falta de confianza en el futuro”.

Inversión en baja

El economista Orlando Ferreres sostuvo que la economía argentina muestra señales de recuperación en las principales variables macroeconómicas, aunque advirtió que esa mejora todavía no logra reflejarse en la vida cotidiana de la mayoría de la población. En ese contexto, remarcó que el mayor problema sigue siendo la ausencia de un verdadero clima inversor.

“El hecho contradictorio es que no hay ambiente inversor, los que tienen que poner plata para invertir a varios años quieren tener la seguridad de que este rumbo económico va a continuar después de las elecciones de 2027, por eso esperan y avanzan de a poco”, explicó.

El ex ministro de Economía, Hernán Lacunza, describió lo que denomina una “economía bipolar”. Por un lado, las variables nominales como la inflación y el riesgo país muestran señales de estabilidad y previsibilidad tras un periodo crítico de diez meses de subas constantes. Sin embargo, advirtió que “las luces verdes son más verdes y las rojas más rojas”, haciendo referencia a que mientras los precios se calman, la actividad económica y el consumo siguen en niveles muy bajos.

Explicó que la inversión productiva lleva cuatro trimestres consecutivos en caída, lo que refleja que quienes deben contratar empleados todavía tienen “sus reservas”.

La demanda de dólares

Además, estimó que en la segunda mitad del año puede producirse una escasez relativa de dólares debido a la demanda por viajes, importaciones y atesoramiento, sumado al ruido electoral que incentiva la dolarización de carteras. “El segundo semestre empieza un período de menor abundancia y las fuentes de demanda van a seguir ahí vigentes”, aseguró.

Para los economistas del Cepa, es “natural pensar” que “la primera elección presidencial desde la salida de la convertibilidad que combina un tipo de cambio barato y libre acceso al mercado de cambios para las personas humanas, será la que mayor demanda de cobertura en dólares tenga”.