El Mirador de la Actualidad, el Trabajo y la Economía (Mate) advirtió en su último informe de coyuntura sobre el "vertiginoso" aumento de la morosidad en el crédito a familias.
18:22 hs - Jueves 02 de Abril de 2026
La deuda de las familias con el sistema financiero creció $ 34 billones durante el gobierno de Javier Milei. Así lo señaló el Mirador de la Actualidad, el Trabajo y la Economía (Mate) en su último informe de coyuntura. Señala que este endeudamiento saltó de $ 29 billones a $ 63 billones y que la morosidad aumentó “a ritmo vertiginoso” hasta alcanzar al 13% de los saldos de créditos personas y 11 de las tarjetas.
El estudio agrega que el problema de morosidad del crédito se acentúa para las deudas de acceso popular: el 32% de la deuda contraída con diferentes compañías, entre las que destaca Mercado Pago, no está siendo atendida a término.
El equipo de economistas que coordina Sergio Arelovich vinculó este crecimiento de la deuda y mora de los hogares a “la billonaria pérdida de ingresos de asalariados y jubilados”. Los salarios estatales quedaron 23% por debajo del nivel que tenía al asumir el actrual gobierno Milei y salario real en el sector privado quedó 7%. El Mate estimó en $ 77,5 billones el total de la transferencia de ingresos que se produjo en la economía por la caída del costo salarial. El poder de compra de las jubilaciones, en tanto, es hoy 24% menor al de 2023. Los que cobran la mínima perdieron el 29%, el equivalente a más de siete jubilaciones de 2023.
El "extraño" crecimiento
Este deterioro en el nivel y condiciones de vida se produce en medio de un “extraño crecimiento de la economía”, como caracteriza el centro de estudios a las cifras de expansión del PBI que blande el gobierno para defender su programa. Según esos datos, Argentina creció 4,4% en 2025, impulsada por sectores como el financiero, el petrolero y el agro.
Son actividades que, no obstante, expulsaron mano de obra durante 2025. Agricultura y ganadería creció 25% pero perdió 11.457 empleos; intermediación financiera creció 8% pero perdió 8.080 empleos y petróleo y minería creció 10% pero perdió 1.164 empleos.
“Mientras que las actividades que crecen pierden empleos, la destrucción de puestos de trabajo en los sectores que el modelo desprecia avanza a paso firme”, subrayó Mate. Entre la industria y la construcción se perdieron 142.000 empleos desde que gobierna Milei.
Cada vez más desempleo
El informe subraya que la pérdida de empleos se concentra cada vez más en el sector privado, que ya expulsó a más de 200.000 trabajadores registrados. Sumado el sector público y el de trabajadoras de casas particulares, la destrucción de empleos formales llegó a 294.623.
En ese marco de deterioro del mercado de trabajo formal, la proporción de cuentapropistas en la población ocupada alcanzó su máximo valor histórico. “Antes de asumir Milei el cuentapropismo representaba 21,6% de los ocupados, ese valor trepó al 24,7%”, indicaron los economistas del Mate. Pero ese colchón, así como el que ofrece el trabajo en aplicaciones de pedidos y pasajeros no alcanza: el desempleo crece de todas maneras y ya alcanzó al 7,5% de la población económicamente activa del país. “Es el peor resultado de cierre de año desde 2020”.
Menos ingresos y más ajuste
Pese a las cifras globales que muestran un aumento de la actividad, la crisis se siente en la recaudación. Los ingresos tributarios cayeron 10% interanual en febrero y la pérdida acumulada de recursos corrientes, sin incluir privatizaciones, desde que gobierna Milei supera los $ 36 billones para la administración pública nacional.
“La caída de la actividad económica y el regalo a los exportadores con la quita de retenciones son las principales razones”, señaló el centro de estudios. Esta retracción de ingresos obliga al gobierno a profundizar el ajuste para mantener el superávit fiscal primario. durante la gestión, el Estado nacional “ahorró” $ 116 billones. Entre los principales recortes destacan el abandono de la obra pública (- $ 30,9 billones), la reducción de salarios y jubilaciones (- $ 12,8 billones y 19,9 billones, respectivamente) y el desfinanciamiento de la educación (- $ 8,5 billones). La reducción de programas sociales fue de $ 21,6 billones en el mismo período.
Endeudar y fugar
El superávit primario no garantiza, por otra parte, la solvencia de las cuentas externas. Si bien el superávit comercio acumulado en poco más de dos años llegó a u$s 43 mil millones, más de la mitad, u$s 25.658 millones, se fueron como pagos de intereses por la deuda externa pública y privada. Además, desde que se levantaron los controles cambiarios la pérdida de divisas por la fuga de excedentes “trepó a niveles insostenibles”, sumando u$s 44.227 millones.
En este esquema, “los dólares que la economía real genera no son suficientes para atender la demanda de la economía financiera”, lo que por ahora se “resuelve” con “un fuerte incremento de la deuda pública y privada y con el apoyo financiero de Estados Unidos”.
A todo esto, “ni el ajuste cruel de Milei, ni el crecimiento acelerado del endeudamiento ni los favores de Trump para contener el tipo de cambio alcanzaron para terminar con el problema de la inflación”, destacó el Mate.