Lunes 23 de Febrero de 2009
El abogado asesor de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Horacio Meguira, advirtió ayer que entre noviembre y diciembre, en el marco de la crisis financiera internacional se perdieron 47.000 puestos de trabajo y que otros 14.700 empleos están en riesgo.
El asesor de la central sindical exhibió datos del Observatorio Jurídico de la CTA correspondientes a los meses de noviembre y diciembre del año pasado
El resultado, explicó que en los dos últimos meses de 2008 se perdieron 47.000 puestos de trabajo. También citó datos del Ministerio de Trabajo que indican que hubo 14.700 empleos en riesgo, ya sea "por propuestas de despido, o suspensiones, y modificaciones de condiciones de trabajo".
Al respecto, precisó que "de enero ya hay cifras oficiales de procedimientos de crisis, y fueron 8.700 puestos que se propusieron modificaciones". El letrado anticipó que a fines de febrero la CTA dará a conocer un informe con las cifras actualizadas.
Paritarias. En declaraciones radiales, Meguira reiteró que en las próximas negociaciones paritarias, la postura de la CTA sigue siendo un piso de 25 por ciento incremento salarial, "porcentaje tomado de la inflación en los productos alimentarios", justificó.
A diferencia de otros años, los gremios públicos, que tienen un peso preponderante en la central a la que pertenece Meguira, tendrán mayor influencia en la fijación de una referencia de discusión salarial, debido a la fortaleza que les brinda la garantía de estabilidad laboral. Esto en un marco en el que desde los principales sindicatos nucleados en la Confederación General del Trabajo (CGT) se madura la idea de acordar sumas fijas de incremento para patear las negociaciones sobre porcentajes hasta mediados de año.
Meguira consideró que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, "fracasó" en la estrategia de reducir el empleo en negro y mejorar el poder adquisitivo.
"En diciembre, el 50 por ciento de los asalariados registrados y no registrados ganaba menos de 1.500 pesos", precisó, mientras que el empleo informal se redujo sólo 7 por ciento en seis años.
Al respecto, cuestionó que lo que está haciendo el gobierno respecto del empleo "es muy débil", e insistió en la propuesta de la CTA de prohibir despidos en tanto la empresa no pueda probar que la crisis está poniendo en peligro su continuidad.
Meguira vaticinó que "la crisis se va a agravar porque "lo que se está produciendo en el empleo precario en algún momento se va a reproducir en el empleo formal, que hasta ahora el gobierno se había ocupado de que no trascendiera, que la sangre no llegue al río", auguró.
El abogado explicó que "si comparamos anuncios de las empresas a través de medios de difusión con las cifras oficiales de procedimiento de crisis, se ve claramente que es muy pequeño el sector sindicalizado que está en ese marco". En la mayoría de los casos, señaló, "las pérdidas de los puestos de trabajo no siguen el procedimiento legal".
Críticas. Meguira señaló que la acción del gobierno "está más dirigida al empleo en el corazón de fábricas", con criterios más relacionados con "la gobernabilidad política" que con la "preservación del empleo".
"La realidad es que las medidas adoptadas no permiten determinar todavía si hay o no vocación de intervención en la preservación de los empleos", aseguró.