Economía

La crisis global y las deudas internas

Economistas que pasaron por Rosario en las últimas semanas analizan el escenario del próximo año. Los especialistas prevén un crecimiento de entre 3 y 4% de la economía argentina, tasas más elevadas y menor consumo y crédito.

Domingo 11 de Diciembre de 2011

La crisis de deuda europea, que logró poner en duda la supervivencia de la Unión Europea como gran bloque comunitario y la moneda común de los 17 países _entre los 27_ que conforman la eurozona, asoma como una amenaza profunda al interior de la economía mundial, por encima o quizás como un estadio superior a la crisis subprime que se desató en Estados Unidos en 2008.

La intensidad radica en los serios problemas de competitividad de la economía del Viejo Continente, que a diferencia de la burbuja especulativa americana, esconden bajo la alfombra años de rigidez monetaria y expansión del gasto, un fenómeno que el economista José Luis Maia entiende fue "apalancado por los bancos y las calificadoras de riesgo, provocando fuertes déficits fiscales y de cuenta corriente que, como ocurrió con la convertibilidad argentina, mutaron en crisis financiera y de solvencia cuando se terminó la fiesta".

Justamente por estas características el mundo mira atento la evolución de los sucesivos pactos entre los peso pesado de Europa (Alemania y Francia, esencialmente) para salir a flote, pero toma sus resguardos y anticipa tiempos de mayores turbulencias o, al menos, de fin de fiesta.

En ese contexto, los economistas en la Argentina tuvieron background suficiente como para hacer pronósticos de cara al año próximo, que en el país tiene el condimento adicional de una nueva etapa de gobierno de Cristina Fernández.

La idea recurrente entre un grupo de analistas que visitó Rosario en las últimas semanas y que fueron entrevistados por La Capital, es que las turbulencias europeas impactarán mucho más temprano que tarde en la economía mundial, y la Argentina _más allá de cualquier esmerado blindaje_ no estará ajena a este fenómeno por el sólo hecho de tratarse de uan economía de mercado en un mundo globalizado. "Tendríamos que irnos del planeta para estar blindados", arriesgó Miguel Kiguel.

Por eso, los economistas consultados coincidieron en un diagnóstico de "desaceleración" para el 2012, con una reducción del consumo que no podrá ser apalancado por la actividad interna debido a que el recalentamiento de las tasas de interés _que ya se está viendo claramente_ reducirá el crédito y enfriará la economía.

Por otra parte, algunos como el ex ministro Martín Lousteau, volvieron a la carga con la necesidad de plantear una política seria en materia de combate a la inflación, como materia pendiente para la nueva gestión del gobierno nacional.

Entre augurios de desaceleración marcada, crecimiento más moderado, hasta incluso algunos de estancamiento y recesión, los especialistas coinciden en que el ritmo de crecimiento de la economía argentina el año próximo se ubicará entre el 3 y 4% y las tasas en pesos seguirán escalando.

Rescatan además la decisión de eliminar subsidios y blanquear tarifas, aunque consideran que será otro elemento que pesará en la balanza a la hora de definir niveles de consumo el año próximo.

Profecías de un cambio de ciclo, tal vez emparentadas con las de la cultura maya, que identifica a 2012 como el año en que se inicia Itza o "la edad del conocimiento".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario