Economía

La construcción enfrenta la suba de costos y una importante desaceleración

"Nos incumbe a todos nosotros mostrar que podemos ser y actuar como verdaderos compatriotas"

Martes 29 de Mayo de 2018

La construcción es uno de los sectores más dinámicos de la economía, donde juega fuerte la obra pública además del impulso de la construcción privada. Los cambios de última hora en la política económica y monetaria ponen en alerta a las compañías contructoras, que se resisten a pensar en una contracción de la actividad. Aunque la gran mayoría de las pocas empresas santafesinas están vinculadas a la obra pública provincial, el anuncio de recorte del presupuesto nacional para este sector inquieta a la Cámara de la Construcción de Rosario.


La señal de que la inversión en infraestructura será variable de ajuste se combina letalmente con el incremento de los insumos, luego de la escalada del dólar de los últimos días. Materiales como el acero se encarecieron un 30% y el asfalto 18%. También los inquieta el encarecimiento del dinero, específicamente la financiación que las constructoras acostumbran utilizar como instrumento para adelantar cobros. Hoy los descuentos superan los niveles del 70%.


Franco Gagliardo, presidente de la Cámara de la Construcción Argentina (CAC) Delegación Rosario, planteó que es un concepto equivocado "hablar de a obra pública como un gasto, cuando realmente es una inversión". En ese sentido, recordó un trabajo que realizó la cámara a nivel nacional, en la que se precisa que el nivel invertido en infraestructura pública genera un crecimiento del PBI de más de dos veces del porcentaje que se invierte.


"Es decir que 1,5% del PBI de inversión en obra pública o infraestructura representa 4,2% de crecimiento. Eso se da por la tremenda cadena de valor que genera el proceso de la construcción y por la mejoría de la calidad de vida que genera la obra terminada, y que alienta la inversión del privado. Tampoco se toma en cuenta que el 40% vuelve al Estado en impuestos", mencionó Gagliardo.


El gobierno nacional apuesta a darle continuidad a los procesos de licitación de obras públicas a través del sistema de Participación Público Privado (PPP), y de esta forma despegarse de desembolsos directos de efectivo. Pero este tipo de contratos se paga con un nuevo instrumento financiero casi al nivel de un título de deuda soberana, que las compañías constructoras negociarán en el mercado financiero. En las actuales circunstancias, el sistema está más concebido como forma de endeudamiento alternativa, que como una apuesta real a un desarrollo de infraestructura. Más allá de eso, por los montos que se manejan, ese coto está lejos del alcance de la mayoría de las constructoras rosarinas.


En cuanto al mercado existente de la construcción, el referente local de la CAC se quejó de que en los últimos días "hubo subas que son difícil de relacionar" con la corrida cambiaria ya que "hubo insumos
subieron más que el dólar". En ese sentido, mencionó el caso del hierro o el asfalto pero también se mostró alerta ante la posibilidad de que otros insumos "mañana puedan subir".


"Genera inconvenientes bastante serios ponerle un precio a una obra, cotizarla, y ahora nos encontramos con un grado de incertidumbre muy alto. Una vez cotizado es difícil, sobre todo en la obra pública, que esto tenga coherencia con los sistemas de actualización de precios que tiene el Estado, que se mueve con índices que a veces no representan la realidad del mercado. El resultado es que hay un desfase entre la verdadera inflación y lo que reconoce el Estado en la obra pública", señaló.


El máximo referente de los constructores de la ciudad, además, agregó que cuando se corrige el costo "el aumento se da hoy y el reconocimiento a lo mejor está a los cuatro meses".


Demanda fría


Por el lado de la obra privada, los desarrollos inmobiliarios y la construcción de viviendas, el problema pasa por el límite que la demanda le pone a la posibilidad de trasladar los nuevos costos. "Lo estamos viendo con los créditos hipotecarios, mucha gente que accede a un monto fijo en pesos no llega a comprar, y no sólo porque aumento el dólar, sino porque aumentó el costo", detallo Gagliardo, que reconoció que "se trabaron un montón de operaciones".

El sombrío panorama para los constructores abocados a la obra pública no comenzó en mayo, con la escalada del dólar pero se acentúo a un nivel que compromete la actividad. "El desfase que hay entre inflación y el reconocimiento de precios es la lucha permanente que tenemos", detalló.


El incremento de la tasa de descuento que le aplican las entidades financieras para hacerse del dinero en forma inmediata también impacta en forma negativa. "El dinero es otro insumo más, el sistema que se usa en la obra pública es el descuento de certificados. las constructoras hacen obras de montos muy grandes que son en muchos casos superiores a la capacidad de financiación
de las empresas. Cuando tiene el certificado va y lo descuenta en el banco, que aplica tasas de entre 20 y 25 o 28%, que eran valores normales. Pero ahora llegaron a picos de tasas del 70%. Eso come el beneficio y se mete adentro del costo. Hace muy difícil la evolución de la obra pública", indicó.

Es por eso que, como la provincia está haciendo mucha obra pública, Gagliardo confió en encontrar una solución para darle continuidad."Le planteamos la situación tanto a los ministro de Infraesctrura, José Garibay, como de Obra Pública, Pedro Morini, o Economía, Gonzalo Saglione. Vamos a tener
una reunión para ver qué esfuerzo podemos hacer para darle continuidad a este plan de obra pública que tiene la provincia. Nosotros no podemos parar, tenemos 200, 300 o 400 empleados y eso no se puede parar de golpe. Queremos tener continuidad, pero queremos ver qué apoyo podemos tener la
provincia para poder seguir trabajando", indicó.

El presidente de la Cámara de la Construcción de Rosario dijo que la idea es "agilizar" los mecanismos de readecuación "para acelerar algo que es muy burocrático, no sólo acá sino también en la Nación, para tener el precio actualizado rápido y que no pasen seis meses".

"En épocas de baja inflación esa demora es una partecita del costo, es un 10 ó 15% en cambio ahora es un 30 o 40% del costo", señaló. Por otro lado, la CAC va a pedir a la provincia algunos mecanismos de financiación, certezas de cobro, agilización los plazos. "Queremos ver qué apoyo podemos tener desde el gobierno provincial para financiar estas obras", agregó.

Endeudamiento

Gagliardo también se mostró preocupado por la continuidad del plan de obra pública provincia. Apuntaló, en ese sentido, el reclamo del gobierno santafesino para que se apruebe en la provincia el proyecto en la Legislatura que todavía no fue aprobado. "Si no se aprueba el endeudamiento va haber un parate en la obra pública provincial", remató.

"El grueso de la obra pública en los últimos años parte es de fondos propios de la provinica, pero ante un panorama que pinta recesivo, de baja recaudación y coparticipación, va haber menos fondos para hacer obra pública con capital propio", subrayó Gagliardo.

El presidente de la CAC Rosario consideró que si la provincia de Santa Fe no consigue financiamiento se empieza a enfriar todo y eso preocupa a los constructores. "En la coyuntura de hoy preocupa que los números no van a cerrar. Con el incremento de precios que vamos a tener, que probablemente no
pueda ser reconocido, y con el costo de la plata hoy y la financiación que hay que tener para trabajar con el Estado no vamos aguantar mucho tiempo. Y no creo que cambie muy de golpe la situación de las tasas", dijo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});