Economía

La campaña de soja, frente a una dura prueba climática

Con el fenómeno climático conocido como La Niña instalado en la región productora, se vienen semanas claves para definir la suerte de los cultivos de soja y maíz, que aportan el mayor volumen al total de la producción agrícola. Los climatólogos consideran que entre fin de enero y la primera quincena de febrero se enfrentará la etapa más dura en materia de escasez de precipitaciones.

Lunes 21 de Enero de 2008

Con el fenómeno climático conocido como La Niña instalado en la región productora, se vienen semanas claves para definir la suerte de los cultivos de soja y maíz, que aportan el mayor volumen al total de la producción agrícola. Los climatólogos consideran que entre fin de enero y la primera quincena de febrero se enfrentará la etapa más dura en materia de escasez de precipitaciones.
  La superficie sembrada en la campaña agrícola 2007/08 supera las 30 millones de hectáreas, 4,7% más que en la anterior, y constituye la mayor de la última década, según las últimas estimaciones públicas y privadas. Según la Secretaría de Agricultura, Ganadería Pesca y Alimentos (Sagpya), unas 16,6 millones corresponderán a soja (2,8% más que en el ciclo 2006/07), 5,6 millones a trigo (cuya cosecha está prácticamente finalizada), 4 millones a maíz (+11,7%) y 2,6 millones a girasol (+10,5%).
  Con estos aumentos, las estimaciones públicas y privadas pronosticaron que la finalizar la actual campaña de granos gruesos, la producción agrícola total de la Argentina arañaría la meta histórica de 100 millones de toneladas. Pero que esos vaticinios se cumplan dependen en gran medida de la evolución de los cultivos de verano, fundamentalmente soja y maíz, que por estos días están en la fase crítica de su desarrollo.
  El último informe del programa GEA (Guía Estratégica para el Agro), el servicio de información climática y seguimiento de cultivos de la Bolsa de Comercio de Rosario, las precipitaciones de la última semana en la zona núcleo fueron altamente irregulares y “lejos están de los perentorios 100 milímetros” que se necesitan para acompañar el llenado de granos del maíz y de los 80 milímetros “que la soja requiere para el principio de llenado en los lotes más avanzados”.
Soja crítica. Mientras en el maíz los rindes están casi definidos, en el caso de la soja las lluvias de la semana anterior alcanzaron para “tirar unos días”, aunque enfrentará una fase crítica de desarrollo en un contexto de incertidumbre.
  El climatólogo Eduardo Sierra advirtió que durante fin de enero y los principios días de febrero, La Niña mostrará su cara más dura, con poca lluvia y mucho calor. Se trata del fenómeno climático producido por el enfriamiento del Océano Pacífico ecuatorial, que reduce las precipitaciones en algunas regiones del país, como la pampeana, y un aumento de las mismas en otras zonas.
  El especialista señaló que la de este año es la peor Niña desde el ciclo 1988/89, aunque sus efectos se ve amortiguado fundamentalmente por la aplicación de la siembra directa, que permite conservar mejor el agua. De todos modos, la situación climática viene siendo motivo de atención desde el inicio mismo de la campaña de granos gruesos, con impacto incluso en el movimiento de precios en los mercados internacionales.
Menos lluvias. Desde el GEA se advirtió que entre diciembre y la primera quincena de enero, el fenómeno climático originado en el Pacífico privó a la zona núcleo de más de 100 milímetros de precipitaciones respecto de la campaña 2006/2007.
  Un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en tanto, señaló que si bien las últimas lluvias “evitaron lo peor” en el cultivo de maíz en la región central pampeana, alertó que “las zonas que entraron en el período crítico con reservas escasas, como el sur de Córdoba, la mayor parte de La Pampa y el oeste y sudoeste de Buenos Aires, experimenten un impacto negativo en su producción agrícola y ganadera”.

Turismo rural. La Secretaría de Agricultura puso en marcha el Programa Nacional de Turismo Rural (Pronatur), destinado a 1300 pequeños productores. El Pronatur apunta a estimular el turismo rural en asociaciones y grupos de pequeños productores. La iniciativa cuenta con un fondo de 4,2 millones de dólares.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario